La formación de los farmacéuticos atraviesa un momento de transformación marcado por la evolución del mercado sanitario, la digitalización y la necesidad de trasladar el conocimiento al ejercicio profesional real. Este fue el eje de la mesa redonda celebrada en Infarma Madrid 2026, en la que distintos expertos analizaron qué modelos formativos están dando resultados y cuáles no, en un contexto en el que la actualización constante se ha convertido en una obligación para el profesional de farmacia.
En el debate participaron Ignacio Padrino Herrera, vocal de Docencia e Investigación del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid; Concepción Huerta Villadangos, vocal de Dermofarmacia, Investigación y Docencia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Guadalajara; Anna Miret, sell out product manager en IQVIA; y Manuel Díez Rivas, socio-consultor en High Talent y especialista en pedagogía laboral. Los representantes colegiales coincidieron en la necesidad de que la formación sea cada vez más práctica y accesible, mientras que los expertos en mercado y educación pusieron el foco en la adaptación a los cambios del sector y en nuevos modelos pedagógicos.
Padrino Herrera defendió que la formación siempre resulta útil cuando responde a necesidades reales del farmacéutico y tiene aplicación directa en el mostrador: "En el COFM ha incrementado de forma notable su actividad formativa en los últimos años, pasando de 45 sesiones en 2023 a más de 90 en 2025, lo que demuestra el interés creciente de los colegiados por actualizarse".
"el propio farmacéutico demanda aprender porque lo necesita para su día a día"
A su juicio, el éxito de iniciativas como la plataforma Agora reside en que permite extender la formación más allá de la presencialidad y llegar a profesionales que, por horarios o distancia, no pueden acudir a los cursos. También subrayó que "el propio farmacéutico demanda aprender porque lo necesita para su día a día", en un entorno en el que surgen continuamente nuevas tendencias, categorías y servicios que obligan a mantenerse al día.
Por su parte, Huerta Villadangos explicó que, en colegios más pequeños, la formación presencial presenta "dificultades" por los horarios de apertura de las farmacias, lo que ha obligado a apostar por formatos online. Sin embargo, advirtió de que la formación virtual suele implicar menor participación y más dificultades para desarrollar talleres prácticos, por lo que considera necesario combinar distintos formatos.
Actualizar conocimientos de forma continua
Miret analizó la formación desde la perspectiva del mercado farmacéutico, que en España mueve más de 26.500 millones de euros y evoluciona a gran velocidad. Señaló que la competencia multicanal, el crecimiento del autocuidado y la llegada constante de nuevos productos obligan al farmacéutico a actualizar conocimientos de forma continua. "Solo en el último año se han lanzado miles de nuevas referencias, lo que hace imprescindible comprender no solo cada categoría, sino también el contexto sanitario y social que impulsa su crecimiento", afirma la experta.
Puso como ejemplo el auge de determinadas categorías influenciadas por redes sociales o la expansión de tratamientos como los análogos de GLP-1, que han tenido impacto en mercados relacionados con obesidad, diabetes o riesgo cardiovascular. En este escenario, afirmó, el valor diferencial de la farmacia sigue siendo "el profesional sanitario cualificado", lo que refuerza la importancia de una formación constante y orientada al consejo al paciente.
Por su parte, Díez Rivas sostuvo que el cambio más importante en la formación no es tecnológico, sino "metodológico". Según explicó, muchas iniciativas fracasan porque se centran en transmitir información y no en cambiar la forma de trabajar. Defendió que la formación eficaz es aquella que se diseña pensando en el puesto de trabajo, se adapta al rol del profesional y utiliza metodologías como el análisis de casos reales, el microaprendizaje o el trabajo en comunidad.
Asimsimo, insistió en que "el criterio para evaluar cualquier curso debería ser si lo aprendido se utiliza al día siguiente", porque, en su opinión, la formación solo tiene sentido cuando produce cambios en la práctica profesional y contribuye a transformar la profesión; todo lo demás, concluyó, es solo apariencia.