El viceconsejero de Salud y Transformación Digital del Gobierno Vasco, Gontzal Tamayo, defendió que los datos y la inteligencia artificial serán una palanca clave para garantizar la transformación y sostenibilidad del sistema sanitario. Así lo trasladó durante su intervención en la jornada 'Pacto Vasco de Salud. Retos estratégicos para la sanidad de Euskadi: innovación, sostenibilidad y amenazas emergentes', organizada por Fundamed y Gaceta Médica con el apoyo de Shionogi, CSL Seqirus y GSK, donde analizó el papel de la tecnología en el despliegue del Pacto Vasco de Salud.
Tamayo partió de un diagnóstico claro: el sistema sanitario público atraviesa un punto de inflexión. "Nuestro sistema sanitario y el resto de sistemas sanitarios públicos de Europa se crearon en la segunda mitad del siglo XX para dar respuesta a las necesidades de una sociedad que ya no existe", afirmó.

Según explicó, aquellos sistemas fueron diseñados fundamentalmente para responder a episodios agudos de enfermedad, mientras que hoy el escenario está marcado por el envejecimiento, la cronicidad, las desigualdades y el desgaste profesional. "Estamos muriendo de éxito", señaló, al recordar que Euskadi cuenta con una de las mayores esperanzas de vida y una de las menores tasas de mortalidad evitable, pero también con una sociedad cada vez más envejecida.
En este contexto, Tamayo subrayó que el Pacto Vasco de Salud no solo identifica el reto, sino que también marca el camino para afrontarlo. "Resumir el contenido del Pacto es difícil, son 704 acciones en más de 24 líneas estratégicas", indicó. Sin embargo, explicó que ese conjunto de medidas puede agruparse en cuatro grandes desplazamientos estratégicos: pasar de la enfermedad a la salud y los cuidados; del hospital a la comunidad; de lo institucional a lo relacional; y de un sistema reactivo y orientado a la actividad a otro proactivo, predictivo y centrado en resultados.
De la actividad al impacto
Uno de los mensajes centrales de la ponencia fue la necesidad de cambiar la forma en la que se mide el sistema sanitario. "Tenemos que tratar de desplazar nuestro sistema, que es meramente reactivo y que solo se mide fundamentalmente por la actividad que realiza, a un sistema mucho más proactivo", defendió.
Para Tamayo, el sistema debe dejar de fijarse únicamente en el volumen de actos asistenciales y comenzar a evaluar el impacto real de sus intervenciones. "Tenemos que dejar de medirnos por cuánto hacemos y tenemos que empezar a medirnos por el impacto real de lo que hacemos", insistió.
"La tecnología permite prevenir mejor, diagnosticar mejor, tratar mejor, planificar mejor y evaluar mejor"
Gontzal Tamayo, viceconsejero de Sanidad y Transformación Digital
En este cambio, los datos y la inteligencia artificial ocupan un papel estratégico. Según afirmó, la tecnología permite "prevenir mejor, diagnosticar mejor, tratar mejor, planificar mejor y evaluar mejor". Además, añadió que estas herramientas pueden contribuir a hacer todo ello "con menor coste" que los modelos tradicionales.
Datu, anatomía patológica digital y agentes de transcripción
Tamayo recordó que estas posibilidades ya no pertenecen al terreno de la investigación futura, sino que empiezan a formar parte de la práctica real del sistema sanitario vasco. "Esto ya ha dejado de ser una promesa de laboratorio", afirmó.
Entre los ejemplos citó Datu, la plataforma de datos de Osakidetza, que ya permite extraer grandes volúmenes de información estructurada mediante técnicas de inteligencia artificial, especialmente en el ámbito del cáncer. También destacó la digitalización de la anatomía patológica, que calificó como "un cambio de paradigma completo" para mejorar la capacidad diagnóstica.
Asimismo, se refirió a los agentes de transcripción basados en inteligencia artificial, que han demostrado ser eficaces para reducir la carga burocrática. Según Tamayo, estas herramientas permiten "liberar tiempo que se puede dedicar al contacto humano y a los cuidados", especialmente en Atención Primaria.
Tecnología al servicio de pacientes y profesionales
El viceconsejero también detalló algunos de los cambios que se esperan en los próximos años. Desde el punto de vista del sistema, señaló que será posible estratificar a la población por riesgo, detectar de forma precoz situaciones de fragilidad o cronicidad y priorizar las intervenciones que generen mejores resultados en salud.
Para los profesionales, la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta de apoyo en el diagnóstico, la predicción de la evolución de enfermedades y la personalización de tratamientos. No obstante, Tamayo dejó claro que la tecnología debe reforzar el juicio clínico, no sustituirlo.

"La tecnología tiene que ser percibida siempre como algo que está al servicio de los seres humanos, de los pacientes y de los profesionales", defendió. En la misma línea, advirtió de que "debe ser la palanca que libera tiempo para el cuidado, pero nunca debe sustituir la dimensión humana de la atención sanitaria".
Desde la perspectiva de los pacientes, apuntó que la historia clínica será cada vez más rica y estará alimentada por más fuentes de información, no solo sanitarias, sino también sociales, públicas, privadas y de investigación. "La información es la que acompaña a los pacientes y no son los pacientes los que se tienen que mover por diferentes sitios para acceder a su propia información", afirmó.
Garantías europeas y sostenibilidad del sistema
Tamayo enmarcó esta transformación en un contexto normativo europeo que, a su juicio, acompaña las nuevas capacidades tecnológicas. Citó el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (IA) y el Espacio Europeo de Datos Sanitarios (EEDS) como dos hitos que permiten avanzar en el uso de datos e IA con garantías éticas, transparencia, supervisión humana, privacidad, equidad algorítmica e interoperabilidad.
"Tenemos que priorizar y centrar todos nuestros recursos en aquello que de verdad aporta valor y resultados a las personas"
Gontzal Tamayo, viceconsejero de Salud y Transformación Digital
En la parte final de su intervención, el viceconsejero alertó de que la sostenibilidad del sistema sanitario está amenazada si se mantiene el modelo actual. "Si seguimos haciendo lo mismo que estamos haciendo, con el volumen con el que lo estamos haciendo ahora mismo, no tenemos ninguna garantía de que nuestros hijos o nuestros nietos vayan a heredar un sistema sanitario ni siquiera sea mínimamente comparable a este", advirtió.
Por ello, insistió en que el futuro pasa por orientar los recursos hacia aquello que realmente aporta valor a las personas. "Tenemos que priorizar y centrar todos nuestros recursos en aquello que de verdad aporta valor y resultados a las personas", señaló.
Como cierre, Tamayo resumió el papel de la tecnología en la transformación sanitaria con una idea fuerza: "El Pacto de Salud nos marca el rumbo, pero son los datos y las nuevas tecnologías las que nos van a ayudar a llegar a esa meta".