El presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria analiza los retos presentes y futuros que abordará el 61º Congreso anual de la SEFH en Gijón, del 4 al 7 de octubre.
Pregunta. La farmacia comunitaria y la de hospital están inmersas en varios proyectos conjuntos, a pesar de las discrepancias sobre dispensar fármacos de diagnóstico hospitalario, ¿qué importancia tiene la colaboración?
Respuesta. Nos unen muchas más cosas de las que aparentemente nos separan, y esa es la base de nuestro trabajo conjunto. Compartimos la preocupación y el deseo de obtener los mejores resultados en salud, una formación básica inicial durante la licenciatura en Farmacia y el conocimiento amplio sobre los medicamentos. También el deseo de buscar soluciones terapéuticas a sus problemas y de comprometernos con que se obtengan los resultados que del médico al prescribir. Si queremos hacer un seguimiento colaborativo entre los dos niveles, que sería vital, la comunicación debe ser rápida, ágil y eficaz entre los diversos niveles asistenciales. Estoy convencido de que la unión hace la fuerza.
P. Hay alguna mesa en el congreso que aborde la colaboración entre farmacia hospitalaria y comunitaria?
R. Tenemos una mesa plenaria en la que estaré con los presidentes de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria, Ángel Matáix y de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria, Jesús Gómez, y vamos a abordar ese tema. Evidentemente, hay aspectos donde cada uno tiene una visión diferente. Creo que la FH aporta muchísimo a los pacientes en la dispensación de los fármacos DH, valor en el seguimiento, la mejora de la adherencia y la coordinación de las necesidades con el resto del equipo médico del hospital. El conocimiento de los datos de laboratorio y la historia clínica nos permite hacer un seguimiento muy eficaz. Realmente la aportación de la FH es muy alta en términos de salud y también de eficiencia y sostenibilidad para el sistema. La colaboración debe ir en esta línea, la de mejorar los resultados en salud y garantizar la sostenibilidad. En ese sentido, cumpliendo esos dos criterios, mi mano siempre estará tendida a otros compañeros.
P. En el abordaje del paciente crónico, ¿cómo deben colaborar el FH y el comunitario?
R. Desde la SEFH se elaboró el plan estratégico del paciente crónico y creo que tenemos una labor fundamental en la selección de aquellos pacientes que más necesitan esa atención cercana. La farmacia de AP y la familiar y comunitaria también tienen una labor muy importante en este sentido porque tienen una atención muy cercana con el paciente y la posibilidad, si mejoramos los sistemas de comunicación con el hospital ante cualquier información sobre el paciente. Creo que la patología crónica en la que el FH ha de estar iniciado es aquella que tiene una relación con el ámbito hospitalario y con los especialistas de nuestro ámbito y posteriormente colaborar con nuestros compañeros en aquellas que son de una atención más directa por el médico de familia.
P. ¿Cómo está afectando el incremento de pacientes externos en las consultas de farmacia hospitalaria?
R. La FH ha estado creciendo en los últimos años de forma considerable, pero necesitamos aún más recursos para poder hacer una atención integral. Estamos compensándolo mediante la selección de pacientes y una reorganización de los servicios, pero la FH ha de crecer todavía mucho y no solo en el área de pacientes externos.
P. Fórmulas como los acuerdos de riesgo compartido o techo de gasto son cada vez más frecuentes en los nuevos medicamentos, ¿qué papel cree que pueden jugar en el futuro?
R. Todos estos acuerdos innovadores nos van a permitir hacer un sistema más sostenible y más orientado al resultado en salud. Cuando pagamos los medicamentos por cajas y no por resultados, hay una pérdida de ese valor añadido que es el conocimiento del resultado. De hecho, en el Congreso hay varias mesas sobre ese tema en las que participarán compañeros de otros países que llevan tiempo trabajando en esta línea, como es el caso de Italia. Tenemos que convertir en rutina diferenciar entre el precio del medicamento y el valor que aporta a nuestros pacientes y hemos de movernos por el segundo, que no se mide en euros, sino en calidad de vida y en salud.
P. ¿A qué otros retos se enfrenta a corto y medio plazo la FH?
R. El nuevo programa de la especialidad amplía el horizonte de los futuros especialistas en FH, pero nos toca hacer que este nuevo programa se pueda aplicar de forma ágil en los servicios de farmacia, que los servicios se acrediten en la formación en las nuevas competencias y que podamos cuanto antes dar la bienvenida a esos nuevos residentes.