Hace tres semanas se pusieron a trabajar cien expertos economistas de la salud con el objetivo de consensuar sendas medidas que mejoraran el sistema sanitario. Hoy ya hay treinta medidas concretadas que recorren el ámbito farmacéutico, médico y de gestión. “Aunque muchas de ellas no implican coste económico sino solo hacer las cosas de forma diferente, otras medidas permitirán mejorar la salud y calidad de vida de las personas, de tal forma que el mayor coste inicial esté justificado por una inversión en salud”, asegura Carlos Arenas, vicepresidente de la Fundación Economía y Salud.
Desde el punto de vista de la financiación de la innovación, los economistas señalan la necesidad de “evaluar el exceso de prescripción farmacoterapéutica, utilizando la conciliación farmacoterapéutica al alta y un seguimiento clínico y farmacológico de los pacientes polimedicados”. Junto a esta medida, los expertos también indican que cuáles son las fórmulas más indicadas para introducir los fármacos en el sistema. “Establecer nuevas fórmulas de contratación de riesgo compartido de fármacos como el pago por resultados, o el pago poblacional con topes anuales”, dicen.
Los economistas de la salud también explican que es necesario cohesionar el sistema identificando prácticas a evitar. “Hay que potenciar, difundir e implantar en los Servicios de Salud de las comunidades autónomas la Estrategia “No hacer” que lidera el Ministerio de Sanidad en la que participan 50 Sociedades Científicas y que define aquellos procedimientos a eliminar de la asistencia porque no aportan valor según la evidencia científica disponible”, aseguran. También señalan la necesidad de elaborar una Estrategia Nacional de Benchmarking para escoger las mejores prácticas de cada comunidad autónoma y exportarla al resto. “En este punto, se podrían aprovechar experiencias privadas ya existentes e integrarlas en una estrategia de medición y mejora, a nivel nacional, para compartir buenas prácticas (por ejemplo el Best in Class...), aseveran los economistas. Por último, animan a fomentar la donación de datos entre administraciones para facilitar el desarrollo de un Big Data interoperable.