Las subastas y las ATEs llegan sin modificaciones al Parlamento de Andalucía. La Ley de Garantías y Sostenibilidad del Sistema Sanitario de Andalucía conserva ambas medidas tras un año en el que el anteproyecto —hoy ya proyecto— se ha enfrentado a diversas alegaciones tanto del sector como de los grupos políticos y la sociedad civil. Ambas medidas farmacéuticas, polémicas por la gran cantidad de recursos judiciales a los que se han enfrentado, se han atrincherado en el texto legislativo dentro del Título II, que versa sobre sostenibilidad. “Estas medidas se dirigen a asegurar la viabilidad del sistema en las vertientes económica, social, ambiental y del conocimiento, la investigación y la innovación”, aseguran desde la Consejería de Salud regional.
Tras su aprobación la pasada semana por el Consejo de Gobierno, la ley aterrizará en sede parlamentaria para enfrentarse a las enmiendas de la Cámara. Será allí donde ambas medidas pasen su último examen —con perdón del Tribunal Constitucional— antes de blindarse en el ordenamiento jurídico andaluz. Habrá un tira y afloja y el Ejecutivo de Susana Díaz tendrá que hacer encajes de bolillos si quiere que ambas medidas salgan adelante.
El socio de gobierno del PSOE, Ciudadanos, ha mostrado su disconformidad con estas medidas en diferentes ocasiones. Será el principal escollo del consejero de Salud, Aquilino Alonso, que tratará de convencerles tirando del argumentario de la Organización Médica Colegial. “El aval de la OMC servirá para converger con Ciudadanos”, aseguraba a EG el titular de la cartera. Sin embargo, la portavoz de Sanidad de C’s sigue manteniéndose firme. “Se enmendará para eliminar las subastas de la ley”, ha dicho en más de una ocasión.
Junto a la oposición de la formación naranja también se encuentra el Partido Popular. Suyas han sido la mayoría de iniciativas para frenar estas medidas (sobre todo las subastas), si bien siempre han caído en saco roto. Hace cuatro años gracias a la mayoría absoluta del PSOE con Izquierda Unida. Ahora con el apoyo de Podemos. Estos dos partido son ahora mismo el sustento para que estas medidas lleguen a buen puerto. Pero si Alonso quiere el apoyo de la formación morada tendrá que modificar algunos aspectos de las subastas: mayor control de los desabastecimientos y más transparencia sobre los ahorros conseguidos.
El discurso que Alonso prepara ya fue adelantado en su comparecencia posterior a la aprobación del proyecto tras el Consejo de Gobierno. “Se profundizará en el uso racional del medicamento con un objetivo claro: garantizar la accesibilidad de la ciudadanía de los nuevos fármacos”, dijo entonces. Y para ello la receta es “la prescripción por principio activo, el uso de alternativas terapéuticas más eficientes y la optimización de la selección, adquisición y utilización de los fármacos en todos sus centros, así como la selección pública”, dice la consejería.