Los salarios suben, hasta nueva orden, un 2% en las farmacias

<p>Patronales y UGT cerraron 2016 sin nuevo convenio colectivo, asi que el hasta ahora vigente (XXIV) se prorroga en ultraactividad hasta que haya acuerdo.</p>

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Alberto Cornejo Madrid | jueves, 05 de enero de 2017 h |

Los farmacéuticos ejercientes en las cerca de 22.000 boticas españolas han estrenado 2017 viendo crecer un 2 por ciento de sus salarios. Al menos, hasta nuevo aviso. Esta es la principal consecuencia que acarrea que 2016 se cerrase sin un acuerdo sobre el nuevo convenio colectivo de farmacias (XXV) y la consecuente, e inmediata desde el pasado 1 de enero, prórroga en ultraactividad del hasta esa fecha vigente (XXIV). Un texto que fue dictado por el arbitraje y que ya contemplaba cómo actuar ante esa falta de entendimiento: los salarios aumentarían un 2 por ciento para 2017 siempre que el IPC del último año subiese más de un 1 por ciento, como así ha ocurrido.

Tal como adelantó EG en los últimos días de diciembre, las patronales FEFE y Fenofar y el sindicato UGT (únicos integrantes de la mesa negociadora validada por la Audiencia Nacional) no lograron alcanzar un acuerdo sobre el nuevo texto antes de que expirase 2016. Por tanto, hasta que no se logre este objetivo una vez se retomen las negociaciones tras el parón navideño, el texto hasta ahora vigente queda prorrogado en ultraactividad. Una de las consecuencias directas es la subida automática de los salarios un 2 por ciento. No obstante, se trata de un incremento a priori temporal y “a cuenta de convenio”.

¿Qué quiere decir? Este incremento se mantendría vigente en las nóminas mensuales de los farmacéuticos mientras continúe la prórroga del anterior concierto, pero en el caso de que el futuro texto plasmase una reducción salarial para 2017 (escenario improbable) o un incremento menor a ese 2 por ciento, los titulares podrán retraer en las futuras nóminas ese diferencial de los meses en los que haya estado vigente la ultraactividad. Una recuperación de lo abonado “de más” que los empleadores podrían acometer en la siguiente mensualidad o parcelarla en diferentes nóminas hasta igualar la balanza. Lo mismo ocurriría en caso contrario, si el acuerdo futuro superase el 2 por ciento de incremento anual. En ese caso, los titulares tendrían que actualizar al alza esas cantidades que ‘deberían’ a sus empleados

Una prórroga para evitar la prórroga

No obstante, todavía existe la posibilidad de que nada de lo anterior ocurra. Siempre que se alcanzase un acuerdo a lo largo del mes de enero, antes del abono de la primera nómina de 2017, la ultraactividad sería inefectiva sobre la práctica. Una prórroga de un mes para evitar la prórroga, valga la redundancia.

En este sentido, tras el último e infructífero intento de acuerdo sobre la campana que tuvo lugar el pasado 27 de diciembre, patronales y UGT retomarán las negociaciones a partir de este 9 de enero. Aunque tanto desde el bando empresarial como sindical ven “posible” llegar a un acuerdo sobre el XXV convenio colectivo, el presidente de FEFE, José Luis Rodríguez Dacal, reconoce a EG que “ceder más en nuestras propuestas supondría ya que nos resultase más rentable la ultraactividad”. Por otra parte, Gracia Álvarez, secretaria de Salud de UGT, ya manifestó a EG que su sindicato no tiene previsto proponer nada “que baje” de ese 2 por ciento de incremento anual que marcaría la ultraactividad. Ahora bien, podría aceptar una subida del 1,8 por ciento anual —el umbral mínimo que marca esta confederación para la negociación de convenios colectivos— si fuese acompañada de otras medidas beneficiosas en el resto de ámbitos que rige el convenio: jornada laboral, conciliación, etc. Mientras, “la ultractividad protege al trabajador”, recuerda Álvarez.

Cabe recordar que en los últimos días de diciembre, el bando empresarial planteó una subida salarial del 4 por ciento para el próximo trienio, con “flexibilidad” a la hora de repartir esa subida en los próximos tres años. Mientras, las pretensiones de UGT se situaban por entonces en torno al 5,5 por ciento de incremento salarial, y apuestan por un periodo menor: dos años.