La liberación parcial de la farmacia italiana vuelve a la agenda política de este país. Tras el impasse que supuso el cambio de Gobierno al dimitir en diciembre el por entonces primer ministro Mateo Renzi, el nuevo Gobierno que lidera Paolo Gentolini ha corroborado que una de sus prioridades es retomar el proyecto de Ley de Competencia en el que se recoge esta liberalización.
El proyecto de Ley de Competencia comenzó a tramitarse hace justo dos años, a comienzos de 2015. Tal como se articula a día de hoy, la norma permitiría la entrada de capital no farmacéutico en la propiedad de boticas, si bien el porcentaje de capital profesional debe ser superior al 50 por ciento, además de impedir la participación de actores con conflictos de intereses (médicos, compañías farmacéuticas, etc.). Tras una primera aprobación del Congreso italiano, el pasado julio la Comisión de Industria del Senado introdujo nuevas enmiendas al texto para, por ejemplo, limitar que las cadenas no puedan controlar en todo caso más del 20 por ciento de farmacias de cada región. Sin embargo, la votación final de la norma en el Senado no se llegó a producir. El ex primer ministro Renzi paralizó su tramitación a fin de no influir en el referéndum constitucional celebrado el 4 de diciembre, y cuyos resultados provocaron su dimisión. Ahora, el nuevo Gobierno ha confirmado su intención de retomarlo.