Soria: provincia estandarte del modelo y en la que la ‘suerte’ es escapar de la inviabilidad

<p>En la provincia castellana, un tercio de boticas (22 de 65) recibió la aplicación del índice corrector a su facturación en 2016. Otras provincias como Cuenca también cuentan con “inasumibles” porcentajes (28% de la red).</p>

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Alberto cornejo Soria | viernes, 13 de enero de 2017 h |

Durante su reciente asistencia a la entrega de los Premios Panorama del Consejo General, la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, aseguraba conocer “la importancia de la luz verde en el ámbito rural”. Por ello, si el objetivo es mantener la actual accesibilidad y capilaridad de la red de oficinas de farmacia, hay aspectos contra los que poco o nada se puede hacer. Es el caso de las peculiaridades geográficas de ciertas comunidades y/o la dispersión poblacional que acarrea. Ello provoca un daño colateral ‘directo’ en la economía de aquellas farmacias que dan servicio a poblaciones que, en muchos casos, ni tan siquiera superan unos centenares de residentes... En el mejor de los casos.

Castilla y León, a nivel regional, y Soria, si lo ceñimos a lo provincial, es el mejor ejemplo de territorio en el que se conjugan las virtudes del modelo farmacéutico planificado y la inviabilidad económica de buena parte de su red. Hasta el punto que bien puede decirse que en esta provincia castellanoleonesa la ‘suerte’ es no ser farmacia VEC. En el último año, un total de 22 boticas sorianas de una red de 65 establecimientos se vieron abocadas a solicitar la aplicación de un índice corrector a su facturación al no alcanzar los 200.000 euros anuales de ventas públicas al SNS. Es decir, un tercio de la red de farmacias de Soria es inviable económicamente en la actualidad, a lo que se debe sumar las dos oficinas que, directamente, tuvieron que echar el cierre en los últimos meses.

“Evidentemente, tenemos un grave problema. El 50 por ciento de nuestros municipios está en el ámbito rural, la despoblación es una realidad y contamos con un ratio muy por debajo de la media nacional. Siempre hemos apoyado la farmacia rural y es objetivo prioritario buscar junto a la Administración medidas que palien esta situación”, expone a EG Raquel Martínez, presidenta del Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Castilla y León, así como del COF de Soria. Al menos, Martínez agradece la actitud del Gobierno regional de “liquidar con prontitud cada año este índice corrector”, amén de otras decisiones como congelar sine die el mapa farmacéutico. A corto plazo, también hay predisposición a trabajar en cambios legislativos en el ámbito de los botiquines, prioridad en traslados y depósitos de medicamentos.

También desde otras provincias castellanoleonesas, como León —con 32 farmacias VEC, un 10 por ciento de su red— se avisa de “un número importante de boticas en riesgo de cierre”, informa su presidente, Javier Herradón. “Desde nuestro colegio solicitamos una reflexión sobre esta realidad rural. No podemos quedarnos en qué va a pasar con este tipo de farmacias; hay que pasar al qué vamos a hacer en ellas y por ellas”, pide este dirigente. El problema de ‘sobreexceso’ de farmacias VEC también es palpable en otras comunidades y provincias castellanas. Por ejemplo, en Guadalajara (34 de 149) y especialmente Cuenca (50 de 181) también se mueven en porcentajes de VEC próximos al tercio de sus redes. Incluso, según han confirmado a EG, en el colegio conquense han estrenado el año con una solicitud de cierre de oficina de farmacia sobre la mesa.

Durante su reciente asistencia a la entrega de los Premios Panorama del Consejo General, la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, aseguraba conocer “la importancia de la luz verde en el ámbito rural”. Por ello, si el objetivo es mantener la actual accesibilidad y capilaridad de la red de oficinas de farmacia, hay aspectos contra los que poco o nada se puede hacer. Es el caso de las peculiaridades geográficas de ciertas comunidades y/o la dispersión poblacional que acarrea. Ello provoca un daño colateral ‘directo’ en la economía de aquellas farmacias que dan servicio a poblaciones que, en muchos casos, ni tan siquiera superan unos centenares de residentes... En el mejor de los casos.

Castilla y León, a nivel regional, y Soria, si lo ceñimos a lo provincial, es el mejor ejemplo de territorio en el que se conjugan las virtudes del modelo farmacéutico planificado y la inviabilidad económica de buena parte de su red. Hasta el punto que bien puede decirse que en esta provincia castellanoleonesa la ‘suerte’ es no ser farmacia VEC. En el último año, un total de 22 boticas sorianas de una red de 65 establecimientos se vieron abocadas a solicitar la aplicación de un índice corrector a su facturación al no alcanzar los 200.000 euros anuales de ventas públicas al SNS. Es decir, un tercio de la red de farmacias de Soria es inviable económicamente en la actualidad, a lo que se debe sumar las dos oficinas que, directamente, tuvieron que echar el cierre en los últimos meses.

“Evidentemente, tenemos un grave problema. El 50 por ciento de nuestros municipios está en el ámbito rural, la despoblación es una realidad y contamos con un ratio muy por debajo de la media nacional. Siempre hemos apoyado la farmacia rural y es objetivo prioritario buscar junto a la Administración medidas que palien esta situación”, expone a EG Raquel Martínez, presidenta del Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Castilla y León, así como del COF de Soria. Al menos, Martínez agradece la actitud del Gobierno regional de “liquidar con prontitud cada año este índice corrector”, amén de otras decisiones como congelar sine die el mapa farmacéutico. A corto plazo, también hay predisposición a trabajar en cambios legislativos en el ámbito de los botiquines, prioridad en traslados y depósitos de medicamentos.

También desde otras provincias castellanoleonesas, como León —con 32 farmacias VEC, un 10 por ciento de su red— se avisa de “un número importante de boticas en riesgo de cierre”, informa su presidente, Javier Herradón. “Desde nuestro colegio solicitamos una reflexión sobre esta realidad rural. No podemos quedarnos en qué va a pasar con este tipo de farmacias; hay que pasar al qué vamos a hacer en ellas y por ellas”, pide este dirigente. El problema de ‘sobreexceso’ de farmacias VEC también es palpable en otras comunidades y provincias castellanas. Por ejemplo, en Guadalajara (34 de 149) y especialmente Cuenca (50 de 181) también se mueven en porcentajes de VEC próximos al tercio de sus redes. Incluso, según han confirmado a EG, en el colegio conquense han estrenado el año con una solicitud de cierre de oficina de farmacia sobre la mesa.