Más de 2.500 millones de euros serían necesarios para alcanzar el nivel de consumo de medicamentos que había en 2009. Así lo recoge el último Observatorio del Medicamento de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE). De este modo, las previsiones indican que si continúa el crecimiento del mercado de 2016, habrá que esperar hasta el año 2023 para que el consumo de medicamentos recupere los valores de 2009 (entonces se alcanzó el techo con 12.505,6 millones de euros). Según los cálculos de la patronal, ha habido una diferencia con 2009 de 2.592,9 millones, un 20,3 por ciento más de consumo.
Unos datos que la patronal vincula al incremento de aperturas de nuevas oficinas de farmacia en las Comunidades Autónomas que, según indica el informe, ha llevado a la degradación de su situación económica. Concretamente, FEFE destaca que 975 han pasado a recibir subvención por tener unos ingresos de menos de 200.000 euros anuales (como establece RDL 16/2012). FEFE cuestiona este incremento de boticas subvencionadas y les lleva a considerar de nuevo “la limitación de nuevas aperturas en poblaciones que cuenten ya con una oferta suficiente y a la reconversión en botiquines de las farmacias que se cierren en poblaciones inferiores a los 1.000 habitantes”.
Entre la lista de los fármacos más consumidos están analgésicos y antiinflamatorios, que son aquellos destinados a las dolencias menores. En 2016 se consumieron 1.296 millones de unidades de fármacos, incluyendo medicamentos sin receta, según datos proporcionados por la consultora Quintiles-IMS. Esto supone un 30 por ciento más de consumo de medicamentos con receta. Por otro lado el fármaco que más han demandado los españoles en las farmacias fue un analgésico, con 18,5 millones de unidades vendidas. Los 10 primeros medicamentos en consumo representan el 7,8 por ciento del consumo total.
Por otro lado, el gasto de diciembre, el número de recetas alcanza una cifra de 76,6 millones, lo que representa un aumento del +1,14 respecto al mismo mes del año anterior, que fue de 75,7 millones. El gasto aumenta por tanto un 2,16 por ciento y, el gasto medio por receta aumenta un 1,01 por ciento, lo que, según el Observatorio, demuestra la escasa influencia que está teniendo la Orden de Precios de Referencia que está en aplicación desde el pasado octubre.