Nunca como sustituta del farmacéutico. Pero sí como perfecto —y necesario— complemento de este profesional. Este es el papel que la tecnología ya juega en el presente, y que se incrementará en el futuro, en las farmacias europeas de cara a un mayor acercamiento al paciente, así como hacer uso de estas nuevas herramientas para convertirse en los principales “centros de prevención de enfermedades” y ofrecer nuevos servicios que estrechen la relación con el usuario.
Precisamente, por esa cercanía al paciente que ofrecen las boticas el farmacéutico comunitario debe sumarse a la “revolución tecnológica de la Sanidad”, como así pudieron escuchar repetidamente los cerca de 1.200 profesionales que asistieron los pasados 27 y 28 de marzo en Monte Carlo (Mónaco) a la Convención Europea Alphega Farmacia, la red virtual de más de 6.000 farmacias independientes de nueve países (entre ellos España) apoyada por Alliance Healthcare. Por ejemplo, según apuntó en la conferencia inaugural Luca Pani, psiquiatra y catedrático de la Universidad de Miami (EE.UU), amén de miembro de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), “no hay que tener miedo a invertir en tecnología sanitaria”. Incluso, en el caso concreto de las farmacias “no necesitan una alta tecnología en la que apoyarse para ofrecer servicios”, recordó este experto.
En esta línea se posicionó Ornella Barra, co-chief operating officer de Walgreens Boots Alliance (matriz de Alliance Healthcare). En su intervención en el marco de este evento bienal —que en esta edición tuvo por lema ‘Farmacéuticos de Alphega, cercanos a tí’— avisó de que “la farmacia no puede permitirse perder el tren de la innovacion”. Eso sí, Barra recordó que la revolución tecnológica de la Sanidad presenta una salvedad respecto a otros sectores: en este caso, las ‘máquinas’ nunca podrán sustituir al profesional. “La tecnología jamás podrá sustituir a los farmacéuticos y sus recursos, pero hay que innovar. El Big Data cambiará sus relaciones con los pacientes, pero aunque deban aplicar la evolución tecnológica también deben estar orgullosos de la relación de cercanía que mantienen con ellos”, expuso.
Ahondando en esta cuestión, Pani enumeró a los 1.200 profesionales asistentes a este encuentro (entre ellos 150 españoles) ciertas herramientas de las que pueden hacer uso las farmacias ya en el presente para “involucrarse” con el paciente y ser referencia como “lugares de prevención”, tal como había animado a los presentes en Mónaco Caitlin Sorrel, managing director de la red virtual de farmacias Alphega. En este aspecto, este experto incidió en que “la farmacia no necesita de una alta tecnología en la que apoyarse para realizar actuaciones preventivas” y citó herramientas “muy sencillas de implantar” como pueden ser los aparatos para la medición de la edad vascular y/o edad pulmonar, servicio de detección de lunares que pueden avisar de casos de melanoma maligno, así como la telemedicina, entre otros.
También entrarían en este grupo los programas de gestión —como el denominado APDP que Alphega Farmacia pretende implantar en toda su red antes de 2020—, lo cuales ‘liberan’ al titular de ciertas cuestiones “y le permiten dedicar más tiempo a sus pacientes”, apuntó Sorrell.
Cada paciente, una tecnologíaSi generalizar la apuesta por las nuevas tecnologías en la farmacia es positivo, todo lo contrario es hacer una generalidad a la hora de aplicarlas en la práctica. Cada paciente, o colectivo, requiere una tecnología. No todo vale, ni para todos.
Por ejemplo, Pani recordó que el apoyo de una app para la prevención y seguimiento de un paciente puede ser útil en colectivos jóvenes, pero no así en los de avanzada edad, dado que esta decisión “estaría condenada al fracaso”. Por contra, los juegos electrónicos sí pueden revelarse especialmente efectivos en personas ancianas “para identificar ciertas patologías, como el alzheimer de forma preventiva”. En este colectivo también podría hacerse uso de herramientas sensoriales (brazaletes, pulseras) que pueden transmitir datos en tiempo real al profesional.
El Branding centra la “visión 2020”
En esta Convención Europea Alphega Farmacia 2017, Caitlin Sorrell, managing director de esta red virtual de más de 6.200 farmacias de nueve países, presentó la estrategia “visión 2020” para potenciar la imagen de marca y la cercanía al paciente, incluidas los 850 boticas miembro en España (donde Alphega está presente desde 2006). El objetivo pasa por convertir Alphega “en una marca reconocida para el cuidado de la salud y reconocida por los fabricantes como el lugar en el que invertir”, expuso. Respecto a las farmacias, se fomentará una mayor visibilidad de marca (branding) e innovar en nuevos servicios. “En algunos países es más importante incrementar la cultura del branding y en otros la de los servicios”, dijo Sorrell en un encuentro celebrado con los medios españoles desplazados a Mónaco, en el que alabó la “mentalidad asistencial” de la farmacia española. Respecto a los planes de crecimiento en nuestro país, Sorrell no pone límites, si bien “no nos planteamos tener 22.000 farmacias Alphega porque tampoco consideramos que estas 22.000 farmacias entiendan el concepto de esta red”.