“Con tratamientos en curso, la política con los fármacos biológicos es la de no sustitución”

<p>EG extracta parte de la entrevista publicada en la EDS a Jon Iñaki Betolaza.</p>

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J. R-T. Vitoria | viernes, 07 de julio de 2017 h |

Son muchas las aristas que un director de Farmacia debe medir para establecer una política acorde a las necesidades de la sociedad y a las tensiones económicas de los presupuestos. En el Gobierno Vasco el encargado de establecer la estrategia es Jon Iñaki Betolaza, que concedió una entrevista en profundidad en la Revista Española de Economía de la Salud —editada por Wecare-u— de la que El Global extracta lo más importante para sus lectores.

Pregunta. ¿Cómo definiría la política farmacéutica del Gobierno Vasco?

Respuesta. La política farmacéutica de Euskadi pretendemos que sea una política de gestión avanzada y de innovar en el propio desarrollo de la política farmacéutica. En ese sentido, algo que está ahora en la agenda es la relación con las compañías farmacéuticas y como gobierno pensamos que la colaboración público-privada es una característica de los países avanzados que va a favorecer la mejora del propio sistema sanitario

P. ¿Qué resultados están obteniendo con los primeros acuerdos que han suscrito con la industria farmacéutica?

R. Destacaría alguno que tenemos en el ámbito de la artritis reumatoide. Pero más que el número de acuerdos que tenemos en sí, esta prueba de concepto nueva que estamos aplicando, al margen de que tengan o no relación en primera instancia con la financiación, para poder tener ese diálogo colaborativo con las compañías farmacéuticas, ya con los datos reales.

P. ¿Cómo abordaría y con qué criterios la innovación?

R. Aquí habría que cuestionarse incluso si la legalidad vigente permite un abordaje de la innovación en toda su extensión, porque no podemos hacer abstracción de que la ley habla del coste-efectividad . Hay que establecer alguna escala, alguna metodología a la hora de valorar la innovación. Yo entiendo que el famoso ‘innovómetro’ no es la fórmula adecuada.

P. En cuanto a los medicamentos biosimilares, ¿cómo está siendo su introducción en la práctica clínica en el País Vasco?

R. Es bastante sencillo y claro. Nuevos tratamientos, promoción de acceso al biosimilar. Tratamientos en curso, en principio la política es de no sustitución salvo que el profesional decida y entienda que lo puede sustituir. Esta es nuestra política.

P. Otro de los aspectos de más actualidad en relación con la oficina de farmacia es el de la dispensación de medicamentos DH. ¿Cómo se posiciona en este sentido?

R. Esto se ha de plantear en los órganos competentes. En la Comisión Permanente de Farmacia no hemos hablado prácticamente de esto. Pensamos que esto requiere sentarse, realizar un análisis exhaustivo y sosegado y poner en el centro al paciente. Hay fármacos en los que la adherencia es muy importante, el seguimiento del proceso asistencial es crítico y tenemos que valorar todo esto. Pero en cualquier caso no tiene que ser un juego de fuerzas entre sociedades científicas o colectivos profesionales. Es una responsabilidad de la administración y las administraciones competentes en la materia son las que deben decir algo al respecto, teniendo en cuenta la opinión de los profesionales, de nuestros profesionales que son los que atienden a los pacientes y son los que conocen mejor que nadie la situación. Y me refiero tanto a los responsables médicos como a los farmacéuticos. No podemos olvidar también que hay más actores como las propias compañías y los organismos reguladores que de algún modo también establecen criterios al respecto. En cualquier caso, ya hemos propugnado la dispensación de fármacos biosimilares en oficina farmacia, como puede ser alguna insulina, y van a llegar más fármacos biosimilares a la oficina de farmacia. Esto no tiene por qué generar ningún problema.

P. Desde el País Vasco se han puesto en marcha ayudas al copago farmacéutico. ¿Qué cantidad se ha utilizado en 2016?

R. La cifra total han sido 5,8 millones de euros. Políticamente estábamos en contra de la implantación de este copago farmacéutico y lo que tuvimos claro en principio era que lo íbamos a implantar con el menor impacto posible para nuestras familias y pacientes. Eso supuso establecer un sistema de gestión del copago en las oficinas de farmacia con topes, es decir, las personas cuando llegaban al tope de su aportación no aportaban ni un céntimo de euro más, con lo que esto favorecía la adherencia a los tratamientos. En aquellos casos de personas en situación menos favorecida entendimos que teníamos que hacer un esfuerzo adicional, de ahí surgió el decreto que regulaba estas ayudas a la adherencia a los tratamientos médicos. Calibrar el impacto económico de esto en el tiempo que llevamos no es sencillo, pero garantizamos que las personas no van a dejar de tomar su medicación por cuestiones económicas y evitamos así males mayores.

P. ¿Qué más políticas tienen previsto poner en marcha?

R. Continuamos con nuestra estrategia de uso racional del medicamento. Suelo explicar que medicamentos, los justos, ni uno más, ni uno menos. Eso no sólo quiere decir un sí o un no, sino que también hay que hacer un seguimiento de las dosis, de la duración del tratamiento y de la adherencia, sobre todo los biológicos. Es importantísimo considerar la adherencia al tratamiento porque a veces son terapias muy agresivas que el paciente no consigue superar y hay que estar atentos a ver cómo evoluciona. Tenemos una serie de máximas en lo que es política farmacéutica. La primera de ellas es la prescripción por principio activo, estamos rondando el 62 por ciento en el año 2016 y en términos de coste muy por encima del 45 por ciento del total. Somos claramente favorables a los medicamentos genéricos, está en nuestro objetivo situarnos en cifras europeas, y evidentemente somos favorables a la introducción de los medicamentos biosimilares porque pensamos que desde el punto de vista terapéutico tiene la misma eficacia, seguridad y calidad que los medicamentos biológicos y van a suponer un ahorro importante lo cual va a permitir también gestionar el acceso a la innovación. Es decir, o podemos incorporar otros medicamentos innovadores o podemos incorporar más tratamientos de determinadas patologías. Aunque hay que recalcar que nosotros hemos incorporado siempre la innovación.

Las frases
“La dispensación de DH en farmacias no debe ser un juego de fuerzas entre sociedades científicas o colectivos profesionales”