El Colegio de Farmacéuticos de León ha emprendido un proyecto de asesoramiento al farmacéutico cara a su correcta adaptación al nuevo Reglamento de Protección de Datos, y al mantenimiento de la documentación de los pacientes, empleados y terceros que tengan relación contractual con las oficinas de farmacia. Los beneficiarios de este servicio son 150 titulares de oficina de farmacia de la provincia que asisten a jornadas informativas relativas al proyecto —impartidas en Ponferrada y en la sede colegial de la capital leonesa—. Asimismo, el colegio leonés pondrá a disposición de las farmacias que lo soliciten la figura de consultor de la institución colegial, que estará en contacto directo con el Delegado de Protección de Datos.
A este proyecto se adhieren voluntariamente las farmacias en la adecuación de sus procedimientos a la nueva normativa del Reglamento Europeo de Protección de Datos (Reglamento 2016/679/UE) dada la delicada naturaleza de los datos tratados en las oficinas de farmacia, referentes a la salud. A pesar de que en la nueva normativa desaparece la calificación de los datos de salud como especialmente protegidos, continúan en las categorías especiales de datos actuales por lo que es de obligado cumplimiento tratarlos con el máximo rigor.
Según se destaca desde esta corporación, “son muchas las dudas que surgen respecto a lo exigido en la protección de datos de las farmacias, dado el amplio espectro de datos personales de pacientes, empleados, clientes o advertencias legales”. Es aquí donde el papel del Colegio entra en juego, asesorando a todos los farmacéuticos adheridos y muy especialmente a los farmacéuticos rurales. Organizados por grupos de 25, a través de seis talleres, los farmacéuticos reciben de forma personalizada formación sobre cómo gestionar los bancos de datos, tanto de pacientes como de proveedores, empleados o cualquier otro tercero que mantenga una relación profesional con la oficina de farmacia.
Según el presidente del colegio, Javier Herradón, “los pacientes depositan en nosotros su confianza y confidencialidad, por lo que el farmacéutico debe adoptar una responsabilidad proactiva ante el tratamiento de los datos en la farmacia y es nuestro deber, como institución colegial, darles las herramientas necesarias para llevar a cabo la transición a la nueva normativa, concienciar de sus obligaciones como profesionales de la salud, e informar sobre los nuevos derechos en protección de datos”. El Colegio proporciona así, a los titulares de oficina de farmacia, toda la documentación concerniente a la adecuación a la nueva normativa, para la continuación del proyecto.
Con el nuevo reglamento las categorías especiales de datos se extienden, además de a los referentes a la salud (física o mental de una persona incluida la prestación de servicios de atención sanitaria, que revelen información sobre su estado de salud) , a los datos genéticos (obtenidos del análisis de una muestra biológica de la persona y que proporcionen información única sobre su fisiología o su salud) y biométricos (relativos a las características físicas, fisiológicas o conductuales de la persona que permitan o confirmen su identificación).