«Las agresiones a farmacéuticos siempre han existido, pero ahora empezamos a situarlas en la agenda pública»

Rita de la Plaza, tesorera y responsable de la Estrategia Social del CGCOF, asegura en GlobalFarma que “ahora se está detectando y notificando más” las agresiones a farmacéuticos

Añádenos en Google

Las agresiones a farmacéuticos afloran con más fuerza en España. El Observatorio de Agresiones del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) registró durante 2025 un total de 140 denuncias, frente a las 24 contabilizadas el año anterior, lo que supone un incremento del 483%.

Rita de la Plaza, tesorera y responsable de la Estrategia Social del CGCOF, explica en GlobalFarma que este aumento refleja que “ahora se está detectando y notificando más”, tras años de infranotificación desde la puesta en marcha del Observatorio en 2021. “El problema siempre ha existido, pero ahora estamos empezando a situarlo en la agenda pública”, ha subrayado.

Sobre la diferencia entre los datos del Observatorio y los más de 2.000 hechos denunciados en farmacias recogidos por la Policía Nacional, De la Plaza ha reconocido que “además de una baja tasa de notificación de las agresiones, también nos encontramos con el problema de la infradenuncia”. En este sentido, ha explicado que solo 20 de las 140 agresiones notificadas ante el Observatorio fueron denunciadas ante las autoridades competentes.

Entre las causas de esta situación, ha apuntado al “miedo a represalias”, la “falta de confianza en el recorrido burocrático posterior” y el “desgaste emocional” que supone denunciar este tipo de hechos. En cuanto a la tipología de las agresiones, ha señalado que el 59% correspondieron a delitos contra el patrimonio, con 82 casos registrados. Además, se contabilizaron 60 agresiones verbales —“la mayoría, un 43%”— y 16 físicas, equivalentes al 11%. “En algunos casos, desgraciadamente, se combinaron varios tipos de agresiones”, lamentó.

La responsable del CGCOF ha destacado además que la farmacia comunitaria concentró el 98,5% de los casos, lo que “confirma que la atención directa al público es el principal escenario de riesgo”. También ha incidido en que el 65% de las víctimas fueron mujeres y el 80% de los agresores, hombres.

De la Plaza ha calificado de “especialmente preocupante” que el 73% de las víctimas ya hubiera sufrido episodios previos y que, en el 43% de los casos, el agresor fuera una persona conocida por el farmacéutico.

Motivaciones: desde los medicamentos sin receta, hasta rechazar una actuación inadecuada

Asimismo, ha explicado que muchas de estas situaciones se producen cuando el profesional “se limita a cumplir la ley y a proteger al paciente”, por ejemplo, al negarse a dispensar un medicamento sin receta, informar de que un tratamiento no está financiado o rechazar una actuación inadecuada.

Respecto al impacto de estas agresiones, ha advertido de que “cada agresión no solo daña al profesional que la sufre; también impacta en todo el equipo y erosiona la confianza de los ciudadanos en el sistema sanitario”.

No obstante, quiso recalcar que “la inmensa mayoría de las interacciones con la profesión farmacéutica se producen con absoluto respeto”, ya que los ciudadanos “confían en sus farmacéuticos igual que en el resto de profesionales sanitarios”. En este sentido, ha defendido la importancia de mantener una relación basada en “el respeto mutuo, la comunicación clara y la empatía”, que ha defendido como “tres herramientas preventivas esenciales”.

“Un sistema sanitario fuerte también se mide por cómo protege a quienes lo sostienen cada día”, ha afirmado, antes de remarcar que “cuidar a quienes cuidan no es una opción: es una obligación y una responsabilidad colectiva”.

Sobre las medidas impulsadas para prevenir este problema, De la Plaza consideró imprescindible “una coordinación real entre todos los colectivos implicados”, así como la implantación de “protocolos homogéneos en todo el territorio”, campañas de sensibilización sostenidas y “un marco normativo que garantice una protección efectiva”.

Por último, ha avanzado que desde el Consejo General seguirán reforzando el Observatorio, la formación en prevención y notificación de agresiones y la coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado mediante iniciativas como el botón SOS de AlertCops o la figura del interlocutor policial sanitario. “No es un desafío de una sola profesión. Es un reto del sistema en su conjunto y exige unidad, determinación y coherencia institucional”, ha concluido.


También te puede interesar...

https://elglobalfarma.com/farmacia/observatorio-agresiones-farmaceuticos-2025