El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gipuzkoa (COFG) y ALCER Gipuzkoa han suscrito un acuerdo de colaboración con el objetivo de establecer un amplio marco de trabajo conjunto para el desarrollo e impulso de actividades y proyectos relacionados con el conocimiento y abordaje de la enfermedad renal.
El acuerdo, firmado por sus respectivos presidentes, Arantzazu Lazkano y Miguel Ángel Gastelurrutia, contempla la realización de acciones conjuntas como, entre otras: el fomento de intercambios científicos, la colaboración en trabajos y proyectos de investigación, la organización de simposios y ciclos especializados de conferencias, el desarrollo de programas formativos y educativos, la divulgación de conocimientos sobre investigación biomédica y farmacéutica, la promoción de iniciativas de interés común y el impulso de programas de cribado de enfermedad renal desde la farmacia comunitaria.
Esta alianza se enmarca en la estrategia del Colegio de fomentar el papel social de la farmacia y fortalecer su colaboración con asociaciones de pacientes, reforzando así su contribución a la salud pública en Gipuzkoa.
Lazkano ha subrayado que “la enfermedad renal crónica es una de las patologías más desconocidas por la población general, a pesar de su alta prevalencia y su impacto creciente en la salud pública”. Según ha recordado, afecta aproximadamente al 15% de la población en algún estadio, con una tasa de infradiagnóstico superior al 40%, lo que ha llevado a denominarla la ‘epidemia silenciosa’.
En este contexto, ha señalado que “resulta fundamental reforzar la prevención, el diagnóstico precoz y la coordinación entre los distintos niveles asistenciales”. A su juicio, el acuerdo con el Colegio, “contribuye a dar visibilidad a la enfermedad renal y a mejorar la calidad de vida de las personas con insuficiencia renal y sus familias, promoviendo la detección precoz y el conocimiento social de esta patología”.
Lazkano también ha destacado el papel de la farmacia comunitaria en el acompañamiento a los y las pacientes: “El colectivo farmacéutico ha estado históricamente muy ligado a las personas con enfermedad renal en Gipuzkoa. Son profesionales referentes, cercanos y con un profundo conocimiento de los problemas derivados del tratamiento farmacológico, especialmente en lo relativo a la adherencia y a la detección de posibles complicaciones”, ha señalado.
La farmacia, agente clave en la prevención y detección precoz
Por su parte, Gastelurrutia ha destacado que este acuerdo refuerza el compromiso de la farmacia comunitaria de Gipuzkoa con la salud pública y con el trabajo en red junto a las asociaciones de pacientes.
Gastelurrutia ha subrayado que “la capilaridad y accesibilidad de la red de farmacias comunitarias sitúan al farmacéutico/a en una posición estratégica para colaborar en programas de cribado, educación sanitaria y seguimiento farmacoterapéutico de personas con enfermedad renal”. Asimismo, ha señalado que la cooperación con ALCER Gipuzkoa permitirá “impulsar iniciativas formativas y divulgativas que mejoren el conocimiento social de la enfermedad renal y contribuyan a su detección temprana”.
Ambas entidades han manifestado su voluntad de ampliar las líneas de colaboración en el futuro, adaptándolas a nuevas necesidades y proyectos que contribuyan a mejorar la atención y la calidad de vida de las personas con enfermedad renal en Gipuzkoa.