Tras el parón estival, se ha reanudado la actividad farmacéutica. La vuelta al curso profesional ha traído consigo la reactivación de un debate que se ha mantenido a lo largo de todo este año: el nuevo Anteproyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios.
Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, apuntó recientemente, durante su intervención en XXIV de la Industria Farmacéutica Española “alineará” en su redactado la sensibilidad del ministerio con “muchas de las reivindicaciones de la industria”.
El proyecto, no obstante, creó una brecha entre la profesión y Sanidad en cuanto a determinados puntos. Especialmente, el relativo al sistema de precios seleccionados que incluyó, en un primer momento, la cartera sanitaria del Gobierno. Este mecanismo contó con el rechazo de industria, distribución y farmacia, que expresaron sus quejas en un comunicado.
En este sentido, fuentes de Farmaindustria confirmaron a El GlobalFarma que pidieron una “revisión integral” del texto y que el proyecto “no recoge la visión del medicamento como una inversión, sino que está impregnado de una visión económica centrada principalmente en políticas de ahorro a corto plazo que disminuyan el crecimiento del gasto público”.
Enrique Granda, editor del Observatorio del Medicamento de FEFE, afirma que la entidad, en este caso, apoya la iniciativa siempre y cuando se recoja, de forma explícita, la posibilidad de aplicar los llamados “precios dinámicos”.
Se trata de la adecuación de los precios de los medicamentos a la realidad del mercado y a la disponibilidad de los fármacos. Para Granda, esta herramienta, que califica de “racionalidad económica”, puede garantizar “un acceso sostenible para el paciente”, así como dar “viabilidad a la oficina de farmacia”.
En este sentido, para el editor del Observatorio del Medicamento esta no es una “novedad disruptiva”, sino que se trata de “adaptar la regulación a la realidad, con un equilibrio que respete la tradición y asegure el futuro”.
La dispensación domiciliaria de medicamentos bajo prescripción, de nuevo en el punto de mira
Otro de los grandes temas que se deberán abordar en el nuevo curso es la dispensación domiciliaria de medicamentos sujetos a prescripción. Tribunales como el Supremo o la Audiencia Nacional, así como otras salas de menor rango, han emitido sentencias dispares, lo que apunta a la necesidad de unificar criterios. El Supremo estableció, por ejemplo, el pasado mes de julio, que no se podían vender a distancia tales fármacos, aun cuando exista un intermediario con el paciente.
Así lo informa, Enrique Granda, que, ante esta coyuntura, ha subrayado que la seguridad del paciente “exige calidad, y el comienzo del curso augura más pronunciamientos que acaben de perfilar el marco definitivo”.
Por todo ello, Granda destaca que el nuevo curso comienza con “expectación”. “Tras el paréntesis veraniego, se impone la tarea de dar respuesta a estos retos con serenidad, convicción y sentido de continuidad”.