La prevalencia del asma está aumentando exponencialmente. En el caso de España, afecta pues a un 10 por ciento de los niños y un cinco por ciento de los adultos. Lo alarmante es que, según corrobora la evidencia científica, el 86 por ciento no están controlados. Con el objetivo de mejorar la adherencia y el control de la patología, el Consejo General de Colegios Oficial de Farmacéuticos ha presentado la Guía de actuación para farmacéuticos “Uso adecuado de corticoides orales y SABA para el asma”, eje central de una campaña sanitaria de concienciación, que ha sido elaborada con la colaboración de AstraZeneca.

Según palabras de Raquel Martínez, secretaria general del CGCOF, "es imprescindible poner el foco de actuación desde un carácter multidisciplinar". Así, ha remarcado la necesidad de que exista una alianza entre centros de salud y farmacias comunitarias para lograr objetivos comunes como la mejora de la calidad de vida y la salud de estos pacientes y, a su vez, contribuir en la sostenibilidad del propio sistema sanitario. En lo que respecta al papel protagonista de la farmacia en favor de la adherencia y del seguimiento farmacoterapéutico, saca a colación que por cada paciente que acude al centro de Atención Primaria (AP) son cuatro los que están acudiendo a la farmacia. Motivo de ello, ha incidido en que son la primera línea de actuación, la puerta de entrada.
Mar Martínez Vázquez, autora de la guía, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y coordinadora del grupo de trabajo de enfermedades respiratorias de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), ha remarcado que se debe "apostar por un modelo de atención sanitaria integral y multidisciplinar de manejo de los pacientes con asma en AP, que incluya a los farmacéuticos comunitarios". Esto, ha asegurado, contribuirá eliminar las ineficiencias, disminuir la variabilidad existente en la práctica clínica no justificada por la variabilidad en la gravedad del asma y mejorar la experiencia del paciente.
El asma, una enfermedad mal controlada
Poniendo el foco sobre los pacientes asmáticos, Martínez alega que tras los mostradores están observando que no se están utilizando bien los medicamentos. "Solo 7 de cada 10 pacientes asmáticos están controlando bien su enfermedad", ha alertado. En esta línea ha mencionado que, paralelamente, hay una ausencia del diagnóstico. Aquí ha insistido en el papel que juega el farmacéutico comunitario de cata a identificar los síntomas y derivar a su médico de cabecera para que le prescriba el tratamiento y le pauta la dosis indicada en función de las necesidades del paciente.
Al respecto, la secretaria general del CGCOF ha alegado que hay muchos pacientes que tomar los inhaladores a demanda, produciéndose una sobredosificación. En la otra cara de la moneda se encuentran los pacientes que directamente no los toman o usan los de rescate continuamente, en vez de los de mantenimiento. Motivo de ello, ha afirmado que "hay que poner mucho foco de actuación en que el ciudadano conozca bien los inhaladores para empoderarlo".
Por su parte, Martínez Vázquez ha incidido en las causas que obstaculizan el buen control de la enfermedad. Entre ellas ha destacado la ausencia de diagnóstico/prescripción o a la falta de adherencia a la terapia de mantenimiento/control con glucocorticoides inhalados (GCI). Además, añade el uso excesivo de la terapia de rescate con agonistas β2 adrenérgicos de acción corta (SABA), una técnica de uso del inhalador deficiente y la presencia de comorbilidades.
Receta electrónica y comunicación interprofesional
Una de las demandas que se han puesto sobre la mesa ha sido la necesidad de que se mejore el sistema de receta electrónica. "Lo demandamos a diario", ha garantizado la secretaria general del Consejo General. No obstante, ha señalado que hay aspectos que ya se van implementado como el bloqueo cautelar, pese a que no está disponible en todo el territorio nacional.
En lo que respecta a la comunicación interprofesional en AP ha sostenido que ocurre algo similar. "En algunas comunidades autónomas está desarrollada y en otras no", ha indicado. "Depende muchas veces de la cercanía y de la accesibilidad", ha añadido. Además, Martínez ha hecho referencia a que, en el ámbito rural, la comunicación es mucho más sencilla que en el urbano. Asimismo, ha indicado que, a día de hoy, son incapaces de ver algo tan aparentemente sencillo como una alergia medicamentosa. Por ello, ha mencionado que "queda mucho por hacer".
En este sentido, la coordinadora del grupo de trabajo de enfermedades respiratorias de la semFYC ha remarcado que "hay que quitarse la etiqueta de la institución". "Necesitamos recordar que tenemos una meta común y eso no tiene que estar mediatizado por una institución a la que pertenezcamos", ha añadido. Así, ha enfatizado en la necesidad de llegar a acuerdos entre ambas instituciones y abrir canales de comunicación.
La necesidad de un Plan de acción
Raquel Varas, responsable del área de campañas sanitarias del Consejo General, ha indagado sobre el servicio de dispensación. Además, ha insistido en el uso racional, seguro y efectivo de estos tratamientos para lograr el objetivo terapéutico. También ha remarcado que se debe diferenciar el abordaje del paciente si se encuentra en el inicio o en la continuación del tratamiento. En el primero de los casos "hay que enseñar al paciente a manipular el inhalador", mientras que en los crónicos "se debe realizar un seguimiento para garantizar que sea adherente".
A continuación, Varas ha sacado a colación la existencia de los test de adherencia a los inhaladores (TAI) de cara a identificar no solo la falta de herencia sino también el tipo de adherencia. Además, ha hecho alusión a que "un uso inadecuado y excesivo de glucocorticoides pueden provocar fracturas óseas, osteoporosis e, incluso, glaucoma". En el caso de los SABA, destaca temblores, taquicardia o problemas digestivos. Por ello, ha hecho hincapié en la importancia de que el paciente salga de la botica con un plan de acción por escrito.
Más sobre la guía
Entre los objetivos principales de esta iniciativa se encuentran actualizar los conocimientos del farmacéutico en la prestación del Servicio de Dispensación de medicamentos corticoides orales (GCO) y agonistas β2 adrenérgicos de acción corta inhalados (SABA); concienciar a farmacéuticos y pacientes sobre el uso adecuado de estos medicamentos y fomentar la identificación y actuación profesional a seguir en caso de un control inadecuado del asma o un uso no adecuado de los tratamientos.
Además, facilita claves para la coordinación interdisciplinar entre médicos y farmacéuticos y define los criterios de derivación del paciente desde el farmacéutico comunitario al médico de familia en AP.