Las noticias sobre asaltos y robos violentos en farmacias parecen haberse multiplicado en las últimas semanas. En Madrid, en Málaga, en Pamplona, en Cádiz, en Talavera de la Reina, en Valladolid… Por todo el territorio español se han registrado atracos en oficinas. Las agresiones a profesionales sanitarios son una problemática bien conocida, tanto en hospitales como en centros de salud, y las farmacias no son una excepción.
Los farmacéuticos son los profesionales de la salud que más cercanos están con los ciudadanos, y, por ello, son también los más expuestos a las agresiones; en las farmacias no hay, en este sentido, guardia de seguridad. Dada la repercusión que han tenido últimamente las noticias relacionadas con robos violentos en oficinas de toda España es inevitable preguntarse si hay una oleada o un aumento de los sucesos de este tipo.
Para Rita de la Plaza, tesorera y responsable de Estrategia Social de Consejo General de Colegios Farmacéuticos (CGCOF), no se puede confirmar si se está produciendo un incremento de atracos en farmacias porque no disponen, desde la entidad, de cifras para ello.
Esta experta explica, así, que el hecho “es que las agresiones a los profesionales de la salud son una preocupante realidad y los farmacéuticos no somos una excepción. Ahora, para poder atajar este problema es imprescindible continuar denunciándolo y sensibilizando para erradicarlo”.
Las agresiones a farmacéuticos, en cifras
De acuerdo con las últimas cifras disponibles, facilitadas por De la Plaza a El GlobalFarma, desde principios de año se han registrado 53 agresiones a farmacéuticos, “y se ven algunas tendencias”. Por ejemplo, la inmensa mayoría de los casos, el 98,11%, en concreto, se ha producido en el ámbito comunitario. No obstante, se han notificado dos casos en Farmacia Hospitalaria y de Atención Primaria.
Por otra parte, los datos del CGCOF confirman que casi el 68% de las víctimas eran mujeres y el 75,47% de los agresores, hombres; “más de la mitad de ellos, conocidos por los profesionales farmacéuticos”. Y, por tipo de agresión, la que predomina es la verbal, con más del 92% de los casos, que especialmente son amenazas.
Sin embargo, Rita de la Plaza destaca que “quizás lo más preocupante, es que el 77,36% de las víctimas ya habían sufrido agresiones antes”.
Así, la tesorera y responsable de Estrategia Social del Consejo destaca el Observatorio de Agresiones a Farmacéuticos como una herramienta “esencial” para registrar, analizar, visibilizar y contribuir a frenar este problema.
¿Por qué se producen las agresiones?
De la Plaza, en declaraciones a EGF, señala que la mayoría de estos ataques se produce “por motivos infundados, como la negativa a dispensar sin receta médica, tanto por no disponer de ella o porque aún no se ha activado la renovación, en el caso de los pacientes crónicos. En otras ocasiones se produce ante una siempre discrepancia por nuestro criterio profesional”.
Para abordar este tipo de situaciones, los colegios profesionales disponen de diversos protocolos, “y desde el Consejo General estamos trabajando ya con el Ministerio del Interior para impulsar nuevas medidas de protección de los profesionales”.
Además, esta experta informa de que están colaborando con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado “para facilitar y agilizar las denuncias. Así, la aplicación móvil AlertCops, impulsada desde la Secretaría de Estado de Seguridad, dispone de una funcionalidad de protección específica para el colectivo sanitario: el botón ‘SOS sanitario’”.
Por otra parte, el equipo del Interlocutor Policial Sanitario cuenta con una línea de asesoramiento a profesionales de la salud que está disponible las 24 horas del día, cualquier día de la semana, enfatiza De la Plaza.
“Desde la Organización Farmacéutica Colegial”, continúa, “queremos proteger a nuestros profesionales y convertir a las farmacias y otros centros de trabajo en un lugar seguro para todos. Garantizar un entorno seguro no es solo una prioridad, sino un derecho fundamental”, concluye.