La negociación del convenio estatal de oficinas de farmacia iba a continuar con una reunión prevista para mañana, 11 de diciembre, entre sindicatos y patronal, en este caso, la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE). No obstante, este encuentro se canceló. Las entidades responsables de estos acuerdos se emplazan, por tanto, al próximo 21 de enero, para cuando está fijada la siguiente asamblea profesional. La reunión anterior se celebró el 27 de noviembre “sin que se llegara a registrar avances importantes”. Así lo confirmó Jesús Cabrera, responsable de Negociación Colectiva Privada de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO (FSS-CCOO), a El GlobalFarma.
Las reuniones venideras, la anulada de mañana y la del 21 de enero, serían “muy relevantes” de cara a analizar las opciones reales de llegar a un acuerdo”, completó Cabrera. Mientras tanto, el encuentro de la jornada del 27 de noviembre “se siguió con el repaso de los bloques más relevantes del convenio (retribuciones, jornadas y permisos e incapacidad temporal)”.
En resumen, de momento no hay acuerdo para el convenio colectivo de farmacias y el encuentro siguiente se ha cancelado. La negociación, además, parece enredarse en versiones contradictorias de patronal y sindicatos sobre el motivo de dicha anulación. Como ya se informó ayer en este periódico, CCOO argumentó que la reunión se suspendió “porque la nueva directiva de FEFE lleva poco más de un mes, es un mes complicado con el cierre del ejercicio y necesita tiempo para elaborar su propuesta”. Sin embargo, desde la Federación negaron que la cancelación se debiera a su nueva comisión permanente. “En estos procesos de negociación es normal que a veces se dilaten alguno tiempos”, completaron.
Y, mientras tantos, las oficinas de farmacia siguen con el convenio en vigor, el publicado en 2022, que, de momento, se alargará este año. Dicho acuerdo recogía, por ejemplo, una subida salarial de un 4% en 2022, otro tanto para 2023 y un 3,5 para 2024; o, por ejemplo, sobre la jornada ordinaria, el convenio en vigor estipula que las oficinas de farmacia trabajarían 1.783 horas anuales en 2022, 1.784 en 2023 y 1.785 en 2024.
El convenio se materializó en su momento tras el acuerdo de FEFE con los sindicatos UGT y UTF, que firmaron el documento. No obstante, CCOO mostró en aquel momento, el rechazo frontal al acuerdo, “debido a la oposición rotunda por parte de FEFE a que se acordase, ni tan siquiera se debatiese, cualquier tipo de modificación sobre los servicios de guardia”. Es más, consideraron que esta oposición “redunda negativamente en la conciliación de la vida laboral con la vida familiar, e impide que las necesidades de cobertura sean cubiertas”. Así informó EGF de esta oposición en el momento en que se publicó el convenio.
No obstante, para las partes firmantes, el convenio supuso “un alivio” para el sistema. Y, en este sentido, señalaron que el acuerdo fue fruto “de un esfuerzo importante por todas las partes”. A pesar de ello, destacaron que “aún queda mucho por hacer y que hay que seguir trabajando”.
El retraso de los convenios no es una novedad
Luis de Palacio, expresidente de FEFE, atendió a El GlobalFarma al final de su mandato para hacer balance. Durante la conversación, De Palacio expuso una retrospectiva de la situación de las negociaciones en las que participó durante su etapa al frente de la patronal. “Cuando llegué en 2013, teníamos un convenio colectivo totalmente enquistado, publicado en 2011 pero que era para 2010; tres años sin convenio. Y lo que es peor, con unas condiciones provisionales muy malas para todas las partes. Eso se resolvió de forma muy tortuosa, con mediaciones, y acabó en un arbitraje de todo un convenio en 2014”, explicó.
“Ese arbitraje lo conseguimos encarrilar, porque entonces teníamos mucho enfrentamiento entre agentes sociales, con un consenso mínimo, una solución de problemas para que los salarios se incrementasen suficientemente, para que la seguridad jurídica del convenio mejorase y no fuera todo tan interpretativo y que tuviera tanta conflictividad. Por nuestro lado, conseguimos eliminar una de las tres pagas, la prorrateamos, incrementando aún más los salarios, pero eliminando ese golpe de tesorería”, destacó durante la entrevista.
Este arbitraje, amplió, “resolvió mucho las cosas y nos puso unas condiciones de salida para que pudiéramos negociar, y estuvimos primero reconstruyendo la relación entre agentes sociales con los sindicatos durante tres años, y funcionó. Hemos tenido muchos criterios interpretativos acordados que luego siguen más o menos vigentes y nos ha permitido tener contactos regulares”.
A continuación, el expresidente de FEFE comentó que se intentó negociar un convenio en 2017, “pero al final no pudo ser. Todo esto se judicializó, tuvimos unos años de ultraactividad desde el 2016 hasta el 2022, pero no generó la misma conflictividad que había generado el de 2010, precisamente porque estaba mejor redactado, te puede gustar más o menos, pero estaba todo muy claro. En 2022, 2023 y 2024 pudimos tener un convenio final, negociado con UGT, que nos ha dado bastante estabilidad, y ahora tenemos un nuevo entorno de negociación durante el 2025 con nuevos sindicatos”.