“Hoy nos convocamos en esta farmacia con una realidad que duele: la violencia contra las mujeres”. Así ha comenzado Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos (CGCOF) su intervención durante la presentación de la actualización del protocolo, elaborado en 2021 por el Consejo y la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, de abordaje de esta problemática desde las farmacias. En el acto, organizado esta mañana en Madrid, han participado también las ministras de Sanidad e Igualdad, Mónica García y Ana Redondo, y Carmen Martínez, delegada del Gobierno contra la Violencia de Género.
Aguilar ha definido, durante su discurso en una oficina de farmacia de la céntrica calle de Alcalá en la que se ha celebrado el evento, a la violencia contra las mujeres como una “lacra social que no solamente destruye vidas, sino que también es un grave problema de Salud Pública. Ante ella, la farmacia, los farmacéuticos, toda la red española siempre ha estado con su firme compromiso”.
La oficina en la que ha tenido lugar el acto “representa a las más de 14.000 farmacias españolas que ya son puntos violeta”. Para el presidente del CGCOF “compartimos un objetivo común para todos: prevenir, detectar y apoyar mejor a las víctimas. Porque cada farmacia es una puerta abierta, es una cruz verde que nunca se apaga, un espacio además seguro y cercano”.
El protocolo de abordaje de la violencia de género desde las farmacias, ha explicado Aguilar, es una actualización que refuerza tres pilares. En primer lugar, la sensibilización, que es sensibilizar; en segundo, informar; y, en tercer lugar, colaborar. El documento ofrece herramientas para detectar precozmente situaciones de violencia y derivar a recursos especializados, visibilizando además los casos de especial vulnerabilidad en mujeres con discapacidad, con migrantes, del ámbito rural, embarazadas, mayores o en exclusión social. “El protocolo incluye unas pautas muy claras para actuar en los diferentes escenarios”, ha recalcado.
El presidente del CGCOF ha incidido en que hay mujeres “que no quieren ser derivadas, víctimas que conviven con el agresor, casos con menores, violencia sexual o avisos de terceros. Y si hay riesgo y negativa a denunciar, que puede haber, se activa un protocolo, que es el Protocolo 0, que permite además avisar de forma anónima a la Policía, en el caso de las ciudades, o a la Guardia Civil, en el mundo rural”. Para ello, además, se ha actualizado la guía de recursos con contactos, centros 24 horas para atención a la violencia sexual o las farmacias establecidas como puntos violeta.
Las más de 22.200 farmacias españolas “son espacios seguros, que no necesitan cita, donde se escucha y donde se acompaña y se aconseja con profesionalidad”. Según los datos aportados por Aguilar, hay más de 54.900 trabajadores en las farmacias, de los que la inmensa mayoría, más del 70%, es mujer. Estos profesionales “ofrecen un apoyo y una orientación cada día. Esta gran capilaridad, esta conquista social de los propios ciudadanos, nos convierten en un activo estratégico contra la violencia de género. Y detectarla no es fácil. Influyen muchos factores sociales y psicológicos, el miedo, la vergüenza de la víctima, que muchas veces ni siquiera se reconoce como tal. Por eso, este protocolo actualizado es un recurso imprescindible para seguir salvando vidas”.
“La farmacia, como servicio sanitario de proximidad, es y seguirá siendo un refugio y un freno contra la violencia. Una red capilar que protege y acompaña, que escucha y orienta y que salva vidas. No os olvidéis que todos los días entran en las farmacias españolas más de 2.300.000 personas”, concluyó el presidente, antes de dar las gracias a las ministras por contar siempre con las farmacias. “Nuestra vocación social y sanitaria nos compromete a seguir trabajando juntos. Sigamos, de verdad, uniendo fuerzas y tejiendo, lo más importante, una red que salve vidas”, finalizó.
La labor imprescindible de las farmacias
Mónica García, por su parte, ha dado las gracias a su homóloga de Igualdad y a Jesús Aguilar y Carmen Martínez. Tras ello, ha destacado que la concurrencia de todos estos agentes institucionales persigue un propósito: proteger a las mujeres de la violencia de género. “Y consideramos que las farmacias, que son puntos de proximidad y de confianza por los que pasa toda la ciudadanía, tienen que tener herramientas; una de ellas es este protocolo, esta guía, para detectar, para acompañar y para ayudar a todas las mujeres que estén sufriendo violencia de género”.
Por ello, la ministra de Sanidad ha agradecido la “labor imprescindible que ejercen las farmacias de nuestro país, no solo en materia de salud, sino también social: las farmacias de barrio, las farmacias de ciudad y sobre todo las farmacias rurales, que en muchos de los casos son los únicos puntos de apoyo que hay en una España que está vaciada”.
“Agradecemos este convenio, y sobre todo esta conjunción y esta constelación de intereses y de voluntades y de compromisos para luchar todos juntos contra la violencia machista. Volvemos a poner a todas nuestras instituciones, el Gobierno, por supuesto, pero también todos aquellos que son actores sociales y actores de salud de primer orden, como las farmacias de nuestro país, que, insisto, son lugares de confianza y de proximidad para toda la ciudadanía, pero sobre todo para todas aquellas mujeres que estén sufriendo violencia de género”, ha remarcado.
Ana Redondo, ministra de Igualdad, ha apuntado, asimismo, que “la cruz verde de las farmacias es también una cruz violeta, y eso significa que, a pie de calle, las mujeres víctimas de violencias machistas van a encontrar refugio, van a encontrar un entorno seguro”. Según ha indicado la mandataria, el 22% de las denuncias que se producen en España anualmente por violencia machista se hacen “a través de los entornos. Las mujeres, muchas veces, por situación, por miedo, por incapacidad, no pueden denunciar, pero los entornos sí. Y estamos insistiendo en la importancia de los entornos, sobre todo porque nos dirigimos hacia una época del año especialmente dramática, cuando se produce el 30% de la violencia hacia las mujeres y de los asesinatos machistas”.
Por ello, la ministra ha insistido en reforzar el papel del entorno de las víctimas: “Que den la voz de alarma para que todo el sistema se ponga en marcha y proteja a las víctimas es absolutamente necesario. Siempre decimos que el machismo es transversal, que es estructural y, por lo tanto, la única manera de luchar contra la violencia machista es también una sociedad estructurada. Es una sociedad en la que se incorporan distintos elementos”.
“Esas 14.000 farmacias que ya se incorporaron a este protocolo se irán ampliando y eso nos va a permitir generar y tejer una red muy potente de apoyo a las víctimas y de denuncia en el ámbito rural especialmente, donde a veces es difícil llegar con los recursos tradicionales. Que las farmacias se sumen a esta lucha compartida, a este avance democrático tan importante para Igualdad es un enorme triunfo y un reconocimiento de que cada vez somos más y hay un tejido más tupido en torno a la protección de las víctimas”, ha enfatizado Redondo, antes de mostrar su agradecimiento a Sanidad y a los colegios profesionales y a la delegada del Gobierno en esta materia “por hacer posible que esta red se vaya extendiendo y cada vez seamos más los implicados en la protección de las víctimas y en avanzar hacia una sociedad libre de violencias machistas”.
“Que el año que viene todas las farmacias se tiñan de violeta”
Carmen Martínez, de esta forma, ha avanzado que el protocolo actualizado incorpora varias mejoras, como una actualización de la normativa y una mención expresa a los puntos violeta. “Es impresionante que en tan poco tiempo se hayan incorporado más de 14.000 farmacias a este trabajo de cercanía con las mujeres víctimas de violencia, con sus hijos, con sus hijas. Tenemos que conseguir que al año que viene todas estas 22.000 farmacias se tiñan de violeta, porque el problema de la violencia machista nos incumbe a todos, todos nos tenemos que implicar en su erradicación y en apoyar a las mujeres. ¿Qué mejor espacio que el de las farmacias, tal como ha explicado el presidente del CGCOF? Las farmacias que están en cada rincón de nuestra geografía, que son accesibles a todas las mujeres, que pueden ofrecer este asesoramiento, este apoyo, sin que nadie del entorno de las mujeres se dé cuenta que ha acudido a pedir ayuda”, ha comenzado la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género.
La experta ha señalado que algunas mujeres tienen miedo de ser vistas, “sobre todo en espacios rurales, donde todo el mundo se conoce. Tienen miedo de que se las vea, que acuden a un centro de atención a la mujer, que acuden a la policía. Este primer acercamiento, este primer asesoramiento, este primer acompañamiento en la cercanía de las farmacias es fundamental. Aquí quiero presentar este papel tan importante que ofrecen las farmacias. Cada una de las partes que hemos firmado el convenio, el ministerio y el CGCOF, tenemos una serie de obligaciones y es importante aquí resaltar que no hay obligaciones económicas, porque cada cual nos responsabilizamos de esta importante tarea que tenemos”.
Y desde el ministerio también se ofrece formación para que los farmacéuticos estén “preparados y puedan aplicar el protocolo. Ofrecemos formación y el Consejo lo que ofrece es difusión a todas las farmacias, a todos los colegios oficiales de farmacéuticos, y facilitar esa formación que después vamos a prestar en colaboración ambas partes. Así que es muy buena noticia la firma de este convenio de renovación del compromiso, nos va a permitir avanzar mucho. Y ojalá, como digo, el año que viene podamos tener teñidas de violeta todas las farmacias de este país”.



