El Big Data y, más en concreto, el Real World Data están demostrando un alto potencial a la hora de complementar con datos de la atención clínica los resultados sobre efectividad y seguridad de los ensayos clínicos de medicamentos. Así se ha puesto de manisfiesto durante la ponencia Real World Data y Big Data para la investigación en resultados de salud en el XXIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP).
Durante la mesa, Salvador Peiró Moreno, investigador de la Fundación para el fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica (Fisabio) de la Conselleria de Sanidad de la Comunidad Valenciana, ha resaltado la importancia del Real World Data como complemento a los ensayos clínicos ya que, en su opinión, “no es realista” pensar que podemos disponer de ensayos de eficacia comparativa para cada medicamento, sus combinaciones en plurimedicación, en cada subgrupo de pacientes “y que se aproximen a la práctica real”.
Peiró ha añadido que la información sobre medicamentos procede de ensayos clínicos que “se han realizado en condiciones de hiperseguimiento y con poblaciones limitadas en número y características, con pacientes que no toman otros fármacos, que no tienen otras enfermedades”. Para el doctor, esas evidencias “no son definitivas” y se pueden ir enriqueciendo y transformando con los nuevos datos generados de forma constante.
Beneficios del Real World DataPara Peiró, los Sistemas de Información Sanitaria han supuesto un incremento a nivel cualitativo y cuantitativo del volumen de datos informatizados y de la disponibilidad y facilidad para analizarlos. Para el experto, estos sistemas han aumentado las posibilidades de generar “evidencias” útiles para el tratamiento.
Al respecto, este investigador ha argumentado que el análisis de los datos puede ayudar, entre otros objetivos, “a identificar qué intervenciones, tecnologías y medicamentos son más efectivos, seguros y coste-efectivos; a que estas intervenciones se indiquen, de forma temprana y proactiva, en los candidatos a beneficiarse de las mismas; a evaluar la calidad, seguridad y eficiencia de las organizaciones sanitaria; y a identificar desigualdades territoriales y en el manejo de los pacientes”.