Cada vez más jóvenes consumen bolsas de tabaco (snus) o de nicotina de síntesis ("nicotine pouches"). Esta nueva "moda" no ha pasado desapercibida para el colectivo de profesionales sanitarios, quienes han mostrado su preocupación al respecto. En concreto, los farmacéuticos se han pronunciado alertando de las graves consecuencias que puede tener sobre la salud su consumo prolongado, sobre todo en población de riesgo. Tradicionalmente, Suecia es el país pionero en comercializar estas pequeñas bolsas de tabaco conocidas como "snus", sin embargo, en los últimos años se ha desarrollado una nueva versión que sustituye al tabaco por nicotina de síntesis.
El servicio de tabaquismo del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Islas Baleares (COFIB) explica a EG que "tienen efecto estimulante propio de la nicotina y un efecto adictivo comparable al de los cigarrillos convencionales y algunos electrónicos". Según señalan desde el COFIB, en Suecia el snus se consume más (19 por ciento) que los cigarrillos (10 por ciento). En este caso, "el aumento de su consumo puede ser por influencia entre los jóvenes por el incremento de uso de estos productos en deportistas, especialmente en la Premier League inglesa", alegan. A ello, aseguran que se añade la "errónea concepción" de que, al no haber proceso de combustión, es menos perjudicial, "cuando evidentemente no está exento de sustancias nocivas".
En lo que respecta a los "nicotine pouches", afirman que "su uso entre jóvenes es aún bajo, está creciendo su consumo exponencialmente en popularidad en redes sociales como TikTok, promocionado por conocidos influencers". Como consecuencia directa, garantizan que esto "genera gran preocupación entre la comunidad sanitaria por temor a que se produzca un fenómeno similar al del Juul en 2018". Esto "provocó un gran aumento del vapeo y modificó la percepción del tabaco entre los adolescentes", insisten.
Una práctica con consecuencias sobre la salud
La nicotina no es una droga inocua, de hecho, tiene notables consecuencias que pueden impactar negativamente sobre la salud. Desde el servicio de tabaquismo de la organización colegial recalcan que el contenido en nicotina de los snus es de entre dos a seis veces más alto que en los cigarrillos convencionales. "A pesar de ser un producto menos tóxico en comparación con el uso del cigarrillo convencional en ciertos aspectos, ya que se eliminan los componentes nocivos generados en la combustión del cigarrillo, no están exentos de ser un peligro para la salud", recalcan.
El contenido en nicotina de los snus es de entre dos a seis veces más alto que en los cigarrillos convencionales
Profundizando en los efectos de la nicotina sobre el organismo humano, destacan que ésta actúa principalmente sobre los receptores nicotínicos en los sistemas nerviosos periférico y central, produciendo una acción estimulante. "Esta acción estimulante es la responsable de los efectos conductuales de la nicotina, así como de la tolerancia y dependencia a la misma", indican. A su vez, también provoca otro tipo de consecuencias como las alteraciones cardiovasculares o el daño en la pared interna de las arterias. Asimismo, es capaz de aumentar el tono coronario con espasmo, de producir alteraciones de la coagulación e, incluso, de incrementar los niveles de LDL y reducir los de HDL.
"Los síntomas leves de intoxicación son náuseas y vómitos, mientras que una intoxicación de mayor intensidad incluye diarrea, aumento de la salivación y ralentización del ritmo cardíaco", señalan desde el COFIB. "La intoxicación grave puede caracterizarse por convulsiones y depresión respiratoria", añaden.
Desde displasia hasta muerte cerebral o cáncer
Motivo de ello, desde el COFIB remarcan la importancia de que se vigile especialmente a tres grupos de riesgo: niños, adolescentes y no-fumadores; pacientes cardiovasculares y mujeres embarazadas y lactantes. En el último de los casos, alertan de que "la nicotina en mujeres embarazadas puede incrementar el riesgo de muerte fetal".
La exposición prolongada a los productos químicos presentes en el snus puede causar irritación, inflamación y daño en los tejidos bucales, ya que estas bolsitas se colocan en las encías. "Los usuarios de snus van a desarrollar una lesión característica en el lugar de aplicación que, en función de la cantidad y del tiempo de exposición, producirán diferentes grados de displasia", aseguran.
Poniendo el foco en el impacto de su consumo sobre el desarrollo de cáncer, señalan que hay estudios en los que se observó un aumento significativo en la incidencia del cáncer oral y faríngeo entre los usuarios diarios de snus. Sin embargo, relatan que, en el caso de nicotine pouches, el Instituto holandés de Salud Pública (RIVM), en su monografía sobre las bolsas de nicotina, "no encontró pruebas de las propiedades cancerígenas de las mismas hasta el momento, aunque evidentemente suponen un riesgo para la salud".
Reforzar los controles mediante la regulación
La actual legislación europea prohíbe la venta de productos derivados del tabaco diseñados para absorción bucal, tipo snus, con la excepción de Suecia. Sin embargo, esta prohibición no se aplica a productos similares que no contengan tabaco pero sí nicotina, incluso en dosis muy elevadas, como las nicotine pouches.
Desde el Parlamento Europeo indican que los Estados miembros han tomado medidas regulatorias muy dispares: desde la prohibición, como en Bélgica o Países Bajos, hasta la total libertad de venta. "Las bolsas de nicotina no entran dentro de la consideración de nuevos productos del tabaco en la Directiva Europea, por lo que queda en manos de cada estado miembro su regulación", afirman desde el COFIB. No obstante, sostienen que su regulación ocupa un lugar central en la evaluación en curso de la Comisión Europea, en consonancia con el objetivo de la generación libre de tabaco de proteger mejor la salud de los ciudadanos y, en particular, de los jóvenes contra los riesgos derivados del tabaco y los productos relacionados.
"Es una situación que se debería de legislar con urgencia"
En el caso de España relatan que no se encuentran incluidos en la normativa de productos del tabaco (Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco), "una situación que se debería de legislar con urgencia", advierten. De hecho, alertan de que su creciente popularidad "puede plantear graves problemas de Salud Pública".
¿Comercializarlo en la Farmacia?
Recientemente, Australia se ha convertido en el primer país en limitar la comercialización de los vapers a las farmacias. ¿Acabarán llegando tanto las bolsitas de nicotina como las de tabaco a las farmacias si se legalizan? Desde la organización colegial balear relatan que defienden que "nunca algo que sabemos que tiene efectos nocivos puede ser un sustituto del tabaco, con el argumento de la reducción de daños". De hecho, inciden en que siempre han insistido en que "desde las farmacias no debemos entrar en este tipo de iniciativas cuando disponemos de herramientas tan potentes como el servicio de tabaquismo que podemos ofrecer los farmacéuticos para dejar de fumar".
"Desde las farmacias no debemos entrar en este tipo de iniciativas cuando disponemos de herramientas tan potentes como el servicio de tabaquismo"
Por otro lado, hacen alusión a que desde la Farmacia se pueden realizar distintos tipos de intervenciones con el paciente fumador, desde intervenciones cortas hasta la instauración de un tratamiento para dejar de fumar. Además, sacan a colación que a través del servicio de tabaquismo "podemos contribuir muy positivamente a evitar la proliferación de este tipo de 'modas'".