Este 2025, Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), cumplirá 10 años en la presidencia, dado que -tras ser elegido por primera vez en 2015 para ocupar este puesto- en 2018, 2021 y 2023 ha vuelto a contar con el apoyo de la profesión. En las últimas elecciones lo dijo muy claro, su objetivo no es otro que el de situar a la profesión farmacéutica donde tiene que estar dentro del conjunto de la Sanidad. Cabe destacar su férrea apuesta por tres atributos cada vez más característicos de la Farmacia española: lo asistencial, lo social y lo digital. Entre las prioridades de esta última legislatura, Aguilar se ha marcado la reforma de la Ley de Garantías, sentar las bases de una atención farmacéutica domiciliaria y extender la dispensación colaborativa y los Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales (SPFA). Además, su origen burgalés ha propiciado que la farmacia rural siempre esté en su foco de actuación.
Con el objetivo de hacer un balance del 2024 y de abordar algunos de los temas más candentes vinculados a la profesión farmacéutica, EG ha entrevistado al presidente del Consejo General. En este marco, se han tratado temas como la necesidad de que se implemente el cambio de forma farmacéutica desde la farmacia, las fortalezas del modelo de farmacia español, la integración de los profesionales, la dispensación colaborativa, la vacunación y la atención domiciliaria. Además, se ha profundizado en otros aspectos como la importancia de apostar por los SPFA o los retos a los que se enfrentan los farmacéuticos.
Pregunta. ¿Cuál es el balance de este año y cuáles son los avances más destacados que se han logrado?
Respuesta. Ha sido un año muy intenso. En primer lugar celebramos el Congreso Nacional, que tuvo un gran impacto, con más de 2.000 farmacéuticos y más de 150 ponentes, un acto que luego fue reforzado con la I Jornada Nacional de Oficina de Farmacia que tuvimos en Toledo, con la asistencia de más de 500 farmacéuticos. Esto también fue muy importante porque era la primera vez que se hacía una celebración de una jornada solo de oficina de farmacia. Además, ha sido relevante la creación del primer mapa de los servicios farmacéuticos asistenciales en España, donde hemos recogido iniciativas asistenciales de las farmacias vinculadas al medicamento o a salud pública que se están realizando en las diferentes comunidades autónomas (CCAA). Y lo que hemos observado es que todavía hay muchas diferencias y un apoyo institucional muy desigual entre comunidades autónomas. Por otro lado, a nivel europeo e internacional, hemos tenido dos elecciones: la elección de la nueva vicepresidenta de la Federación Internacional de Farmacéuticos (FIP), la secretaria general del CGCOF, Raquel Martínez, y mi entrada como nuevo tesorero del Consejo de la Agrupación Farmacéutica de la Unión Europea (PGEU) el próximo año. Para nosotros es muy importante Europa, porque ahí es donde al final se están marcando las líneas de la farmacia europea.
Además, hemos firmado grandes acuerdos con la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y hemos seguido avanzando, no en la misma medida que nos hubiese gustado, por los problemas que ha tenido públicamente MUFACE, con la receta electrónica; ya son ocho las CCAA que la tienen, más Ceuta y Melilla. Sobre los problemas de desabastecimientos, el año pasado se consiguió dar a través de la herramienta Farmahelp una solución a los pacientes en 389.000 casos de problemas de suministro y la mitad de las farmacias están ya adheridas a este sistema. Paralelamente, aunque parezca mentira, hemos cumplido ya cinco años del sistema de verificación de medicamentos. Además, ha cogido más peso la “pata social” ligada a cuestiones como el estudio de los determinantes sociales o la salud mental.
P. La DANA que ha azotado Valencia ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de que los farmacéuticos tengan más autonomía en lo relativo al cambio de forma farmacéutica y a la sustitución, algo que le ha transmitido a la ministra de Sanidad. ¿Qué supone para los profesionales que, más pronto que tarde, esto sea una realidad?
R. Estuvimos con la ministra de Sanidad, Mónica García, cuando todavía teníamos unas 34 farmacias que no estaban abiertas pero siempre se garantizó el suministro de medicamentos. Por ejemplo, en Paiporta, teníamos abierto un botiquín. Además, hubo robos a las farmacias. Pero ante esta situación se demostró la fuerza y la fortaleza de nuestro sistema. La Comunidad Valenciana llegó rápidamente a un entendimiento para encauzar cómo se tenían que hacer las cosas con la Dirección General de Farmacia. Fueron afectadas 421 farmacias, más del 1% de todas las farmacias españolas, con distinto grado. Ante esta situación comprobamos de primera mano la importancia de la red que tenemos. Hay que tener en cuenta que la farmacia española es una farmacia "de barrio", por lo tanto, esos farmacéuticos de las zonas afectadas, independientemente de todos los problemas que hubo -que no había teléfonos, no había comunicaciones, etc.-, conocían perfectamente a los pacientes que tenían delante: su medicación y sus problemas de salud, algo que en esos momentos fue vital y marcó la diferencia. A pesar de que algunos ni disponían de la cartilla sanitaria, ni un solo ciudadano se quedó sin su medicación cuando la precisó.
"Hay que reconocer que este Gobierno, desde el primer día, ha sido un firme defensor de que se permita la sustitución de la forma farmacéutica por parte del farmacéutico"
Hay que reconocer que este Gobierno, desde el primer día, ha sido un firme defensor de que -cuando se hagan los cambios correspondientes en la ley- se permita la sustitución de la forma farmacéutica por parte del farmacéutico. El propio secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, reconoció que es una cuestión de justicia. Es lo lógico, porque también estudiamos para esto. Después de todo, en nuestra carrera tenemos más de 70 créditos de farmacología y si no sabemos sustituir un comprimido por una cápsula, tendremos un problema. No obstante, esto no es tanto una ventaja para el farmacéutico, sino para el ciudadano que es quien recibe o no esa medicación.
P. ¿Y por qué cree que esta competencia no se ha implementado desde el minuto uno?
R. Es una cuestión más administrativa que sanitaria, porque puede haber diferencias de precios entre comprimidos, cápsulas y sobres. Insisto en que es esencial reconocer a cada uno las competencias que tiene, más si cabe cuando de esto depende que un paciente pueda o no recibir su medicación.
P. Poniendo el foco en el modelo de farmacia español, ¿cuáles diría que son los puntos fuertes del mismo? ¿En qué aspectos se podría mejorar?
R. Tenemos unos puntos fuertes, la capilaridad de la red de farmacias y la profesionalidad y confianza en el farmacéutico, que han permitido dar una respuesta ágil y eficaz en dos ocasiones críticas: la pandemia de COVID-19 y la DANA valenciana. Y que ahora acaba de refrendar el CIS en su encuesta en la que los españoles conceden la máxima nota y la máxima accesibilidad a la farmacia entre todos los servicios estudiados. De hecho, en España, de media, hay una farmacia por cada 2.000 habitantes, frente a otros países con ratios de hasta 12.000 o 4.000 habitantes por farmacia. Además las farmacias españolas no se localizan donde quieren sino donde la Administración decide que son necesarias en virtud de una planificación con criterios sanitarios.
"El modelo de farmacia español es muy envidiado porque es una conquista social de los ciudadanos"
Por ello, el modelo de farmacia español es muy envidiado, porque es una conquista social de los ciudadanos, no de los farmacéuticos. Además de su fortaleza por su proximidad y la cercanía y la accesibilidad es un modelo muy asistencial y social. En lo que respecta a los puntos débiles, todo esto propicia que tengamos posiblemente la farmacia más empobrecida de Europa porque si se atiende a menos ciudadanos, también se tienen menos ingresos. Aquí tenemos que tener especial cuidado, dado que aparecen figuras como las farmacias de Viabilidad Económica Comprometida (VEC), en este sentido es necesario dotar de estabilidad a toda la red de farmacias. Sin duda, se podría mejorar el sistema de salud tanto desde el punto de vista preventivo como desde el punto de vista asistencial de manera notable si se contara más con la farmacia.
P. Siguiendo esta línea, meses atrás hacía referencia a que “falta voluntad política para contar con el farmacéutico comunitario en la mejora de los resultados en salud”, ¿por qué cree que sucede esto?
R. Hemos presentado recientemente el Mapa de Servicios Farmacéuticos Asistenciales en España, que ha recogido 177 iniciativas muy diversas, como cribados o programas de cesación tabáquica. Estas iniciativas han sido de éxito. ¿Por qué no somos capaces de llevar entones estos servicios a otras comunidades si ofrecen buenos resultados como aumentar las tasas de los cribados cuando participa el farmacéutico? ¿Por qué no se utiliza al farmacéutico? ¿Por qué no se utiliza esa gran red de 55.254 farmacéuticos y 22.222 oficinas de farmacia?
P. La dispensación colaborativa se está implementando ya en varias CCAA, ¿qué perspectivas de futuro hay en cuanto a su expansión a otras autonomías? ¿Hay alguna que haya mostrado su predisposición activa a incorporarla inminentemente?
R. Actualmente, ya hay ocho CCAA que están entendiendo que esto es también un modelo de éxito. Igual que hablamos de la continuidad asistencial en la medicina, tenemos que hablar de la farmacia, no tiene ningún sentido interrumpir esa asistencia farmacéutica. Yo creo que ahí es donde está el éxito de este modelo de colaboración que acerca la medicación hospitalaria a través de la farmacia comunitaria, dando continuidad a la dispensación inicial del hospital. Los ciudadanos, sobre todo, tienen que apostar porque se realice esa entrega a través de la oficina de farmacia.
"La colaboración entre farmacéuticos hospitalarios y comunitarios va a hacer que el sistema sanitario sea más rico y tenga una mejor calidad"
Creo que esa colaboración de los compañeros farmacéuticos hospitalarios y compañeros farmacéuticos comunitarios va a hacer que el sistema sanitario sea más rico y tenga una mejor calidad de la que ya tiene en estos momentos. Como en el caso de los cribados, sin lugar a dudas, la implicación de la farmacia en el proceso, puede mejorar la adherencia. Son cosas tan simples y tan lógicas que a mí muchas veces que me cuesta entender cuáles son las dificultades para poder llevarlas a cabo.
P. La atención farmacéutica domiciliaria ha sido un tema recurrente. ¿Qué avances se han logrado en este campo y cuáles son los desafíos para implementarla de manera más amplia?
R. En este sentido, hay que distinguir, bajo mi punto de vista, los que quieren hacer negocio de la atención farmacéutica domiciliaria y los que no. Hay que tener en cuenta varios aspectos, primero que en España el 99% de los ciudadanos tiene una farmacia en su lugar de residencia, no estamos hablando de otros países donde aquí cogen taxi para ir a una farmacia. Además, en aquellos sitios donde no tenemos oficina de farmacia, en la mayoría de ellos tenemos botiquín farmacéutico. Dicho esto, hay situaciones en las que tenemos que avanzar como la atención a las personas dependientes. Aquí es esencial ese valor de cercanía y accesibilidad que ofrece la farmacia a estos pacientes.
P. Actualmente, en Europa ya es algo “normal” vacunar en la farmacia, de hecho, ya en 15 países los farmacéuticos lo pueden contra la COVID-19 y la gripe. ¿Que esto llegue a nuestro país forma parte de las “demandas” de los farmacéuticos españoles?
R. No es un tema de que quieras o no quieras, es un tema de cuáles son las necesidades. Hay países que tienen unas tasas de vacunación del 12% y hay otros países, como España, que tienen unas tasas de vacunación del 66%. De hecho, estamos entre los cuatro primeros países de Europa donde hay mayor tasa de vacunación, con lo cual, eso significa que estamos situados en una posición buena en estos momentos. Lo primero que tenemos que hacer es ser los primeros, tener la mayor tasa de vacunación con respecto a Europa, que está en 78 puntos. Tenemos que ganar ese 12%.
"Tenemos la mayor tasa de vacunación con respecto a Europa"
Iniciativas como la que se hizo en Castilla y León, que ahora se ha puesto en funcionamiento también en Cataluña, donde a través de los sistemas de receta electrónica permiten a los farmacéuticos recordar a los grupos de riesgo que deben vacunarse, son muy positivas. El mero hecho de poner la vacuna en la farmacia o no es un debate que yo creo que, en estos momentos, en España, con un 66 % de la población vacunada, es un debate más ficticio que un debate real. A mí lo que me importa, y sigo insistiendo, es que la tasa de vacunación en España sea lo más elevada posible y eso es lo que tenemos que hacer. Y sobre todo en momentos como ahora, donde después del COVID hay una cierta relajación.
P. La profesión está de acuerdo en que la remuneración de los Servicios Profesionales Farmacéuticos ha de ser una realidad lo antes posible en España. ¿Qué futuro le augura?
R. En el ámbito de los servicios farmacéuticos, lo que tenemos que conseguir es que podamos llegar a ofrecer esos servicios profesionales farmacéuticos esenciales. Porque si no los puedes ofrecer, no te planteas ni si lo remuneras o no lo remuneras. Estamos trabajando en esto y, a continuación, estamos viendo es si esos servicios son de éxito y si revierten beneficios en el ciudadano. Y, si todo eso es correcto, tal y como se está demostrando, lógicamente el trabajo se debe remunerar, esto es evidente. No obstante, el problema no es que se remunere el servicio profesional farmacéutico, el primer problema es que se pueda dar el propio servicio.
P. Atendiendo al mapa de servicios farmacéuticos, se puede observar que éstos no están implementándose de forma homogénea en todo el territorio nacional. ¿A qué se debe esto? ¿Están trabajando por lograr uniformizarlo?
R. Claro, estamos trabajando en ello, pero esto no forma parte de nuestros dirigentes en las comunidades, depende de cómo la administración, en cada uno de esos sitios, lo contempla. Se están dando casos tremendamente curiosos bajo mi punto de vista porque, pese a que los competentes en esta materia son las CCAA, se están llegando a muchos más acuerdos con las diputaciones provinciales o con los ayuntamientos para ayudar a sus ciudadanos, por ejemplo, con los sistemas personalizados de dosificación (SPD), que con las propias autonomías.
"Se está llegando a MÁS acuerdos con las diputaciones provinciales o los ayuntamientos que con las CCAA"
Es decir, el que no es competente es el que ve más claro el beneficio y apuesta por la firma de convenios. Sin embargo, es muy difícil poder convencer a la propia administración. Yo creo que aquí al final es lo de siempre. La Sanidad se mezcla con las finanzas, las finanzas con la Sanidad.
P. ¿Cuál considera que serán los retos principales a los que se enfrentará la profesión farmacéutica en España en los próximos cinco años?
R. La profesión tiene una carrera meteórica, en el sentido de que cada vez se requieren más farmacéuticos. Hoy la carrera de Farmacia y el grado de Farmacia te dan una cantidad de posibilidades, bajo mi punto de vista, muy importantes. Además, no me cabe duda de que habrá un 'abanico de colocación' de empleo muy relevante.
"La profesión farmacéutica tiene una carrera meteórica"
Por ello, considero que el farmacéutico tiene un futuro brillante en la sociedad española, porque lo estamos viendo. En estos momentos, todo el país tiene un déficit de ciertos profesionales, en especial de los sanitarios. No hay médicos, no hay farmacéuticos... Esto es un gran problema que demuestra que también tienen que ir cambiando las condiciones para mejorar la conciliación. Estamos en un momento en el que tenemos unas dificultades importantes al respecto, tanto en España como en Europa.



