Manuel Martínez del Peral, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), da marcha atrás en el punto más polémico de su reforma de los Estatutos de la entidad tras estudiar las alegaciones recibidas por parte de los colegiados tras evaluar el proyecto normativo.
La propuesta que envió a los colegiados en Navidad y que proponía que aquellos candidatos que pudieran incurrir en un conflicto de intereses al ostentar responsabilidades en otras sociedades científicas u organizaciones empresariales tuvieran que abandonarlas para poder concurrir a la carrera electoral, ha sido suprimida del borrador que su equipo someterá a votación en Asamblea General.
La Junta Directiva del COFM acaba de convocar para el próximo 26 de febrero esta cita, a la que están llamados todos los colegiados y en la que se debatirá la reforma estatutaria en la que, en un principio, se incluía dicha cláusula y que suscitó malestar entre la profesión. Fueron numerosos los profesionales que consideraron que, bajo el pretexto del conflicto de intereses, se podía ver comprometido el derecho a presentarse a candidatos de reconocido prestigio.
En la circular con la que el COFM convoca la Asamblea informa a los colegiados madrileños que se elimina este apartado de la reforma tras el estudio y evaluación de las alegaciones recibidas: “Se permite a estos profesionales participar en el proceso electoral como candidatos, aunque no podrán tomar posesión de sus cargos electos sin que previamente hayan renunciado a sus cargos en las entidades del sector, garantizando paralelamente los estatutos, como no podía ser de otra forma, la limpieza del proceso electoral”.
De esta forma, la entidad colegial vuelve a alinearse con la práctica generalizada en el sector, donde se obliga a abandonar el cargo a aquellos representantes que puedan incurrir en una incompatibilidad una vez que han sido elegidos tras un proceso electoral, pero nunca antes.
El equipo de gobierno del COFM explica su anterior propuesta en un intento por salvaguardar “la independencia y autonomía del Colegio frente a los grupos de presión social, económico o política”, ya que solo así podrá “defender y mejorar la profesión farmacéutica y a sus profesionales con plena libertad de decisión, sin ataduras y sin estar subordinado a los intereses de terceros”.
No obstante, la Junta Directiva admite que elimina de su reforma la cláusula que ha generado estas suspicacias para evitar dejar fuera de los procesos electorales a “profesionales de una categoría profesional contrastada”.
De esta forma, el próximo 26 de febrero, el COFM someterá a votación el borrador de estatutos que, para salir adelante, tendrá que ser respaldada por dos tercios de los asistentes.