La farmacia rural ha dejado de ser únicamente el último eslabón de la cadena asistencial en muchos municipios para convertirse en un elemento clave de cohesión territorial. Así lo evidencian los resultados del Programa de Farmacia Comunitaria Rural impulsado en La Rioja, una iniciativa pionera que, tras seis meses de pilotaje, ha logrado mejorar la adherencia a los tratamientos, reforzar el seguimiento de pacientes crónicos y poner en valor el papel de las oficinas de farmacia como recursos sanitarios y sociales de proximidad.
El balance del proyecto, desarrollado entre noviembre de 2025 y abril de 2026 en siete municipios riojanos de menos de 1.000 habitantes, ha llevado al Gobierno autonómico a ampliar el programa hasta diciembre de 2027. La iniciativa, impulsada conjuntamente por la Consejería de Salud y Políticas Sociales, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos (CGCOF) y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de La Rioja, aspira ahora a extenderse a nuevos municipios y consolidar un modelo que el sector considera exportable al resto del país.
"Cuando la farmacia participa activamente en el seguimiento de los pacientes, mejora la adherencia a los tratamientos"
"Cuando la farmacia participa activamente en el seguimiento de los pacientes, mejora la adherencia a los tratamientos. Cuando se implantan servicios profesionales protocolizados, mejoran los resultados en salud. Y cuando se aprovecha la cercanía de la farmacia para llegar a las personas más vulnerables, el sistema sanitario gana capacidad de prevención, de acompañamiento y de detección precoz", destacó el presidente del CGCOF, Jesús Aguilar, durante la presentación de los resultados.
Para Aguilar, el proyecto riojano representa un ejemplo de cómo integrar la red farmacéutica en las estrategias de salud pública. "La farmacia es mucho más que una red de acceso al medicamento; es una red sanitaria y social de proximidad", afirmó, reivindicando la necesidad de avanzar hacia la protocolización y la concertación de servicios farmacéuticos para pasar "de proyectos puntuales a modelos consolidados de colaboración entre los sistemas sanitarios y la red de farmacias".
Resultados que van más allá de las cifras
El programa se desarrolló en las farmacias de Viniegra de Abajo, Villar de Torre, Briñas, Préjano, Zarratón, Santurde y Treviana, con la participación de 93 pacientes, cuya edad media era de 79 años. La mayoría eran personas mayores, crónicas y polimedicadas, un perfil que refleja los principales desafíos asistenciales del medio rural.
Los datos muestran una mejora significativa en la adherencia terapéutica: el porcentaje de pacientes que seguían correctamente sus tratamientos pasó del 33,3 por ciento al 54,2 por ciento al finalizar el proyecto. Asimismo, el control de las patologías aumentó del 62,5 al 75 por ciento, mientras que la calidad de vida de los participantes experimentó una mejora de cuatro puntos.
La actividad desarrollada por las farmacias también pone de relieve el alcance asistencial del programa. Durante el pilotaje se realizaron 112 visitas de seguimiento, se prepararon 535 sistemas personalizados de dosificación —que incluían cerca de 2.800 medicamentos— y se revisaron 87 botiquines domiciliarios, retirando 552 medicamentos y productos sanitarios caducados o en desuso.
A ello se suman 19 sesiones de educación sanitaria en colaboración con los ayuntamientos, que reunieron a 267 personas. Más del 97% de los asistentes consideró que la formación contribuirá a mejorar sus hábitos de vida, mientras que el 92% valoró las actividades como excelentes.
Una herramienta para fijar población
Más allá de los indicadores sanitarios, desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de La Rioja destacan el impacto social que está teniendo la iniciativa. "Los ciudadanos son los que están descubriendo ahora estos servicios y beneficiándose de ellos. En pueblos de 100 o 150 habitantes, allí donde hay servicios, la gente vive mejor, vive más y permanece más en los pueblos", explica Mario Domínguez, secretario de la corporación riojana, en declaraciones a El Globalfarma.
En una comunidad autónoma que, tras Castilla y León, presenta uno de los mayores porcentajes de farmacias de viabilidad económica comprometida (VEC), el programa también abre una vía para reforzar la sostenibilidad de estos establecimientos. "Estamos exponiendo, registrando y protocolizando servicios que los farmacéuticos llevan haciendo toda la vida, pero ahora la Administración los reconoce y los retribuye", señala.
Domínguez recuerda que, en muchos municipios, la farmacia es ya el único servicio esencial que permanece abierto. "Hay pueblos que han perdido hasta la pequeña tienda donde comprar una barra de pan y sigue habiendo farmacia. El farmacéutico rural es, en muchos casos, el único profesional sanitario cualificado presente en el municipio", subraya.
Los retos, sin embargo, siguen siendo importantes. La despoblación, el envejecimiento y el aumento de la dependencia marcan el día a día de estas oficinas de farmacia. "Hay que dotarlas de herramientas. Sus profesionales están deseando trabajar y asumir nuevas funciones; es un desarrollo profesional absolutamente vocacional", añade.
"Es una oportunidad de oro para demostrar lo que venimos haciendo y apostar por la farmacia rural más pequeña, cuyo futuro no es fácil, pero estaremos ahí trabajando con ellos"
La valoración positiva del programa no se limita, sin embargo, a los indicadores asistenciales. "Todo esto hay que hacerlo pensando en los ciudadanos, que es el objetivo común de todos, pero también pensando en la farmacia", explica Domínguez, quien considera que la iniciativa ha permitido visibilizar el trabajo que las boticas rurales llevan desempeñando desde hace años. "No hemos inventado nada. Estamos dando forma, registrando y protocolizando servicios que las farmacias llevan prestando toda la vida, y la gran novedad es que ahora la Administración los reconoce y los retribuye", añade.
Para el secretario del COF de La Rioja, uno de los principales avances del proyecto es que abre la puerta a consolidar un modelo de concertación de servicios farmacéuticos dentro del sistema sanitario. "El objetivo es protocolizar estos servicios y conseguir, como se ha hecho en este caso de la mano del Consejo General, que la Consejería los concierte. La concertación y el pago por servicios en La Rioja son pioneros", afirma, convencido de que la experiencia riojana puede servir de referencia para otras comunidades autónomas interesadas en reforzar la atención sanitaria en el medio rural.
Además, detrás de esta apuesta hay un fuerte componente vocacional. "Las farmacias rurales se dejan la piel. Quieren trabajar, quieren que les den funciones y su desarrollo profesional es absolutamente vocacional", sostiene Domínguez. Un compromiso que, en su opinión, resulta esencial para afrontar los desafíos que, en muchas ocasiones, la oficina de farmacia constituye el último recurso sanitario de proximidad.
Una segunda fase para consolidar el modelo
El nuevo convenio, vigente entre julio de 2026 y diciembre de 2027, contará inicialmente con once farmacias ubicadas en Villar de Torre, Briñas, Préjano, Zarratón, Viniegra de Abajo, Santurde, Rodezno, Herce, Arrúbal, San Millán de la Cogolla y Aguilar del Río Alhama, aunque está previsto incorporar nuevos establecimientos en los próximos meses.
La iniciativa contará con una financiación de 74.400 euros y permitirá seguir desarrollando servicios orientados a mejorar la adherencia terapéutica, el uso seguro de los medicamentos, la educación sanitaria y la detección precoz de situaciones de vulnerabilidad social, como problemas de acceso a los tratamientos, casos de violencia de género o situaciones de riesgo en personas mayores.
"Es una oportunidad de oro para demostrar lo que venimos haciendo y apostar por la farmacia rural más pequeña, cuyo futuro no es fácil, pero estaremos ahí trabajando con ellos", concluye Domínguez.
Con esta ampliación, La Rioja consolida un proyecto que ha convertido a la farmacia comunitaria en una herramienta sanitaria, social y territorial. Un modelo que, como defendió Aguilar, demuestra que "la confianza en la farmacia da resultados" y que podría marcar el camino para otras comunidades autónomas en un contexto de envejecimiento poblacional y creciente presión sobre los recursos asistenciales.