La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) anunció recientemente la puesta en marcha la primera edición del programa de becas para que los profesionales especialistas obtuvieran la certificación Board Certified Cardiology Pharmacist (BCCP) del Board of Pharmacy Specialities (BPS). Es decir, para que farmacéuticos hospitalarios obtengan una importante acreditación en cardiología.
A través de la beca, la SEFH financiará íntegramente la preparación y la realización del examen oficial. La preparación de este examen, que incluye tutorías personalizadas impartidas por farmacéuticos ya certificados, supone una oportunidad de formación continuada, exigente y de calidad que afianza el abordaje clínico de los problemas farmacoterapéuticos diarios.
En este sentido, de acuerdo con los datos de la SEFH y BPS, únicamente tres farmacéuticos hospitalarios españoles cuentan con esta certificación en cardiología. En oncología, en cambio, son 162, muy por encima de la siguiente, farmacoterapia, con 69. Soporte nutricional, enfermedades infecciosas y farmacia psiquiátrica, con 27, 19 y 17, respectivamente, son las siguientes especialidades con mayor número de acreditaciones BPS, seguidas de farmacia pediátrica, con 7. Sumando las de cardiología, son 309 los profesionales españoles que han conseguido este reconocimiento.
De esta forma, con este programa, España aspira a seguir la trayectoria de éxito alcanzada en otras áreas, como la oncología, donde el país ya se sitúa como el segundo del mundo con mayor número de especialistas acreditados.

Silvia Conde, farmacéutica del Hospital Universitari Juan XXIII, ubicado en Tarragona, es una de los dos profesionales becados para obtener la acreditación en cardiología. Para esta especialista, recibir la ayuda supone “un gran reto profesional, creo que me va a permitir potenciar mi formación y aplicarlo en mi día a día”. La noticia de ser la beneficiaria de la beca supuso para Conde “mucha ilusión” y la recibió “con ganas de comenzar este reto”.
La élite de la farmacia en cardiología de España
Como se ha dicho, en España solo hay tres farmacéuticos con la acreditación BPS en cardiología. Por ello, este hito es para la farmacéutica becada “un punto de inflexión en mi carrera profesional. La patología cardiovascular está presente en la atención de la mayoría de los pacientes en los hospitales. Por ello, creo esencial profundizar en esta área de conocimiento, y la preparación del examen nos abre las puertas”.
Por ello, destaca Conde, el hecho de “tener más farmacéuticos especializados en ámbitos clínicos solo puede suponer una mejora en la atención a los pacientes, que debe ser nuestro objetivo principal”.
Los farmacéuticos tienen, en este sentido, en el ámbito de la cardiología, una “gran importancia, ya que muchos de los medicamentos que se utilizan son considerados fármacos de alto riesgo, de acuerdo con el ISMP, y las transiciones asistenciales que a menudo sufren estos pacientes hacen que debamos estar más pendientes, si cabe, de posibles errores de medicación”.
La cardiología, para esta farmacéutica hospitalaria, es una patología “transversal”, que abarca a muchos pacientes que, a su vez, padecen otras enfermedades y comorbilidades “que se deben tener en cuenta en el manejo farmacoterapéutico”.
En este sentido, las enfermedades prevenibles, como las cardiovasculares, la diabetes o el cáncer, son la principal causa de muerte en Europa, por lo que la adherencia terapéutica y la seguridad de los tratamientos son dos factores imprescindibles en el abordaje de estas dolencias para prevenir defunciones. Y, en esto, los farmacéuticos “desarrollamos un papel principal”.
Conde concluye que la adherencia terapéutica y la seguridad en el uso de los medicamentos son “dos pilares fundamentales de nuestra actividad clínica y debemos potenciarlas en cualquier ámbito, destacando la patología cardiovascular, ya que van a marcar tanto la trayectoria como la evolución clínica de los pacientes”.