El lado más «humano» de la Farmacia pasa por abordar los determinantes sociales en salud

Cabe destacar que presentar un nivel educativo bajo, estar desempleado o tener inseguridad financiera supone un riesgo un 43% más alto de presentar sobrepeso u obesidad comparado con el resto de la población.

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Ya en el año el año 2007, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el marco teórico de los determinantes sociales de la salud (DSS), indicando como factores condicionantes el contexto económico y político, el estilo de vida, el nivel educativo, la ocupación, el género o la raza. Todo ello, impacta notablemente sobre la sociedad, modificando la distribución tanto de las enfermedades como los factores de riesgo. Así, se desprende en el Informe "Determinantes Sociales de la Salud: Abordaje desde la visión de la sociedad civil", elaborado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF).

En él se pueden extraer conclusiones como que la prevalencia de consumo alcohólico de riesgo en personas desempleadas es un 45,8% más alta que en personas que trabajan; que presentar un nivel educativo bajo, estar desempleado o tener inseguridad financiera supone un riesgo un 43% más alto de presentar sobrepeso u obesidad comparado con el resto de la población o que la ocurrencia de parto prematuro y bajo peso al nacer está vinculada con el hecho de que la madre presente un bajo nivel de estudios o sea migrante.

La pandemia, un antes y un después

Cabe destacar que, en el marco de la pandemia de COVID-19, los impactos en salud que se generaron durante la crisis sanitaria afectaron en mayor medida a aquellos individuos más vulnerables socioeconómicamente. En las personas que vivían en zonas de baja renta aumentó la probabilidad de ingreso en UCI, de fallecimiento intrahospitalario, y hubo un 40% mayor incidencia de infección que en barrios de mayor renta.

A su vez, durante el confinamiento, en niños de familias con un bajo nivel educativo, aumentó la exposición al humo del tabaco, al ruido, al sedentarismo, tuvieron una peor alimentación y se abrió la brecha tecnológica en el acceso a la educación desde el hogar. Poniendo el foco sobre comunidades vulnerables y minorías sociales, se incrementó la probabilidad de vivir en zonas con peor calidad del aire, de condiciones de hacinamiento, de desempeñar trabajos de alta exposición o en primera línea, el empleo precario o la pérdida de ingresos.

Radares que combaten inequidades

Con el objetivo de paliar estos "daños colaterales", Rita de la Plaza, tesorera del CGCOF, insiste en que los farmacéuticos "tenemos el potencial de ser un agente clave en la lucha contra las desigualdades en salud". Así, saca a colación que, además de contar con la confianza de la ciudadanía, también son ejemplo de la humanización de los servicios sanitarios. "Conocemos a las personas y los que les rodea, y somos un verdadero refugio de acompañamiento y radares que podemos alertar cuando se altera una situación vital", sostiene. Todo ello, prosigue, "dota a la profesión de un enorme potencial de cara a su abordaje".

Rita de la Plaza, tesorera del CGCOF.

Poniendo el foco en cómo la profesión se ha ido implicando más en esta cuestión con el paso de los años, De la Plaza señala que, aunque siempre ha estado implicada, ahora cuentan con una visibilidad mayor. "Precisamente para impulsar y visibilizar lo que ya hacíamos desde el Consejo General lanzamos en 2021 nuestra Estrategia Social", informa. "Un instrumento que canaliza el trabajo de los farmacéuticos y de la Organización Farmacéutica Colegial en favor de los objetivos previstos en la Agenda 2030, el desarrollo sostenible y los derechos de las personas", añade. En este sentido, indica que ya están en marcha diversos proyectos de gran importancia social en ámbitos como la erradicación de la violencia de género y de la soledad no deseada, el acceso universal e igualitario a los medicamentos, la transición ecológica consciente y activa de la profesión, o el fomento de un paciente, activo, empoderado y corresponsable. "Todos ellos son aspectos que, de una u otra manera, inciden o tienen relación directa con los mencionados DSS", confirma la tesorera del CGCOF.

Rita de la Plaza, tesorera del CGCOF.

De la Plaza también ha querido reivindicar que la Adminstración "exprima" el potencial de la red de farmacias española. "Creo que deberíamos utilizar más a la red de farmacias, las autoridades sanitarias deberían aprovechar todo su potencial". Alzando la vista al horizonte, considera que tanto la Estrategia Social como los Premios a la Innovación Social, dibujan un futuro en el que la profesión farmacéutica permanecerá activa para combatir estas inequidades.

Enfoque de salud presente en todas las políticas

Claudia García-Vaz, coordinadora de Análisis de Políticas del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), encargados de realizar el citado estudio, señala que la Farmacia, por su amplia distribución geográfica y a su integración en el tejido comunitario, se encuentra en una "posición idónea" para llevar a cabo intervenciones comunitarias que ayuden a paliar las desigualdades causadas por los determinantes sociales. "Su implicación, a través de numerosos proyectos impulsados por los colegios profesionales de farmacéuticos, se ha mostrado efectiva a la hora de detectar riesgos para la salud o mejorar la inclusión de colectivos vulnerables en el sistema sanitario, entre otras acciones", garantiza.

Claudia García-Vaz, coordinadora de Análisis de Políticas del ISGlobal.

Pese a ello, incide en que esta implicación no puede depender únicamente de la voluntad y capacidad de cada profesional. "Debe tenerse en cuenta a nivel de las Administraciones Públicas en el diseño de políticas, estrategias y programas que aprovechen al máximo las cualidades de la farmacia en la lucha contra las desigualdades", reivindica García-Vaz.

Profundizando en cuál es la conclusión más destacable del informe, la coordinadora de Análisis de Políticas del ISGlobal destaca la importancia de un enfoque de salud en todas las políticas. "Reconocer que la salud de las personas no depende únicamente de un buen sistema sanitario, sino que está enormemente influenciada por factores sociales, económicos, geográficos y ambientales, es fundamental para crear políticas que no dejen a nadie atrás", reflexiona. "Comprender esto, plantearse por qué las personas que residen en los barrios más ricos de Madrid viven entre dos y cuatro años más que quienes residen en los más pobres, es clave para tomar medidas efectivas frente a las causas de esa inequidad", asevera.

Asimismo, señala que los tres grandes retos a abordar con mayor celeridad en el ámbito de los DSS pilotan sobre el acceso a una Atención Primaria universal y de calidad en todo el territorio nacional; el impacto de los determinantes sociales en el cambio climático y el envejecimiento saludable.

Evaluación de los DSS, ruralidad y equidad menstrual

En la I Jornada Nacional de Oficina de Farmacia se pusieron sobre la mesa diferentes iniciativas que ya se están implementado en todo el territorio nacional ligadas a los DSS. Pero ¿por qué es imprescindible que la Farmacia se involucre activamente en su abordaje y qué impacto tiene esto sobre la sociedad? Carlos Treceño, vicepresidente de la fundación Pharmaceutical Care, incide en el caso proyecto HumaniFar. Éste consiste en dotar a la farmacia asistencial de un instrumento de fácil aplicación, dirigido a implementar actividades de humanización en la atención directa al paciente en cualquiera de los ámbitos de la farmacia.

En este sentido, Treceño asevera que el abordaje de los DSS y su repercusión en la mejora de la salud de las personas, principalmente en las condiciones de vida cotidianas, a través de políticas de prevención, Salud Pública y de educación sanitaria es notable. "La farmacia puede tener un papel muy relevante en la evaluación de los DSS, algo que también resulta fundamental", relata. "Es un entorno adecuado para buscar indicadores y poder evaluarlos", menciona. "El análisis de evaluación de los determinantes también es vital", añade. Por último, ha querido alegar que, de cara a asegurar la equidad en el acceso al sistema sanitario y a los recursos, "poder mantener el modelo de farmacia tal y como lo tenemos en nuestro país es un aspecto estratégico".

Por su parte, Álvaro Borobio, vocal de farmacéuticos rurales del Colegio Oficial de Farmacéuticos (COF) de Soria, dio a conocer en qué consiste el proyecto de "Escuelas rurales de salud". En concreto, persigue fortalecer la cohesión económica, social y territorial de los entornos ruralesgarantizar una atención sociosanitaria integral y la viabilidad económica de la farmacia comunitaria en el ámbito rural. Para Borobio, "la Farmacia, especialmente en el medio rural, es el punto más accesible a la población en relación a su salud", hace hincapié. Además, prosigue, "el farmacéutico conoce a sus pacientes y tiene una gran permeabilidad en ellos, siendo la relación farmacéutico-paciente mucho más estrecha", subraya. En este sentido, insiste en que se está mucho más cerca de la figura "farmacéutico de cabecera". "Está implicación activa de la farmacia supone mejorar la calidad de vida de la población, mejorando su salud, su relación con el entorno y acercando la dimensión social y digital de la farmacia a toda la población", asegura.

Mercè Barau, vocal de oficina de farmacia del COF de Barcelona (COFB), presentó la iniciativa "Mi regla, mis reglas", impulsada desde el Departament d’Igualtat i Feminismes de la Generalitat de Catalunya y el Consell de Col·legis Farmacèutics de Catalunya (CCFC). El objetivo reside en dar un paso más en la educación sanitaria para la mujer sobre la salud sexual y reproductiva; lograr un acceso universal a productos de higiene menstrual reutilizables junto a su correspondiente asesoramiento sobre la selección de los mismos y condiciones de uso y combatir la emergencia climática apostando por la sostenibilidad. "Los farmacéuticos siempre se han implicado en campañas de promoción de la salud, pero esta campaña, además, tenía unas connotaciones más allá, ya que posicionaba a la Farmacia en la lucha por la sostenibilidad y contra la pobreza menstrual", afirma. Desde el inicio de esta iniciativa el pasado marzo, más de 500.000 personas menstruantes se han desplazado a las más de 3.200 farmacias catalanas para recibir asesoramiento especializado y obtener un producto menstrual reciclable gratuito, corrobora Barau. Así, incide en que esta participación, sin duda, "fortalece las redes en salud comunitaria".


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