Una nueva investigación realizada por Media Value ofrece una radiografía actualizada sobre la situación de la digitalización de la farmacia. Para llevarla a cabo, se han confeccionado 2 estudios, uno centrado en titulares de farmacia y otro en el personal contratado. Así, se ha contado con la participación de 94 empleados de farmacia y 48 titulares, de 17 comunidades autónomas y diferentes perfiles tanto de personas como de farmacias.
Según establece el citado informe, la falta de tiempo es el principal freno declarado por los titulares para realizar un cambio en su farmacia (75%), un porcentaje que desciende al 52% en el caso de los empleados de la misma. "Esto podría suponer un contrasentido, por el hecho de no dedicar tiempo a encontrar formas de gestión más eficientes lo que limita a futuro su capacidad de innovación", aseveran los autores.
Desconocimiento digital y rechazo al cambio
De hecho, la idea de que la digitalización es costosa, el desconocimiento y falta de formación sobre herramientas digitales que tienen tanto titulares como los equipos son las principales causas para la dificultad o falta de capacidad de implementar mejoras de ayuda diaria en la farmacia. Atendiendo a esto, el 69% de los titulares hacen referencia al desconocimiento digital como barrera, el 45% el rechazo al cambio y la capacitación del personal, el 33% la falta de motivación y el 19% la falta de recursos económicos. Poniendo el foco en los empleados de la farmacia, el 47% alude a la complejidad técnica de la digitalización como uno de los grandes problemas, el 36% el coste económico y el 28% la resistencia al cambio del propio titular. Asimismo, 1 de cada 3 empleados afirma que son los propios titulares quienes generan resistencia a incorporar soluciones digitales en sus farmacias.
1 de cada 3 empleados afirma que son los propios titulares quienes generan resistencia a incorporar soluciones digitales en sus farmacias
Por otro lado, inciden en que la persistencia de mantener procesos clave de la farmacia de forma manual como calendarios comunes, planificación y seguimiento de tareas, comunicación interna o formación en papel revela una desconexión entre el potencial del equipo y las herramientas que tienen a su alcance. Así, los autores de la investigación remarcan que "existe una clara identificación y percepción común entre titulares y equipos de farmacia sobre la oportunidad de gestionar de forma más eficiente mucha de la actividad diaria ayudando de esta forma a transformar la farmacia desde dentro".
Predisposición a la formación para combatir las lagunas digitales
Otra de las cuestiones que el informe pone sobre la mesa es que hay una falta de conocimiento y de formación en herramientas digitales tanto del titular como por parte del equipo, no obstante sí existe una predisposición del equipo a formarse, un 70% de los empleados estaría dispuesto a dedicar entre 1 y 3 horas semanales a implantar mejoras digitales en sus farmacias. Al respecto, cabe mencionar que los datos indican que muchas farmacias se comunican internamente a través del Whatsapp sin que los titulares conozcan las implicaciones legales en materia de derechos a la desconexión digital de los empleados, ni sobre el manejo adecuado de información confidencial o gestión documental en esta herramienta. De hecho, el 73% así lo afirman. Esto es especialmente relevante teniendo en cuenta que casi el 80% de los empleados de las farmacias afirman emplear esta aplicación como canal de comunicación.
El 79% de los equipos encuestados considera que la digitalización en su farmacia es insuficiente o incompleta
Pese a que la mayoría de los titulares ve útil la digitalización (83%), casi la mitad aún no saben cómo implementarla (40%). A su vez, existe una voluntad real de cambio, pero falta formación y liderazgo para hacerlo posible ya que el 79% de los equipos encuestados considera que la digitalización en su farmacia es insuficiente o incompleta. También el informe hace referencia a que, aunque más de la mitad de los empleados considera que las herramientas digitales aumentan su autonomía, la mayoría sigue operando con un nivel de autonomía medio (60%), debido al acceso limitado a información clave y con bajo uso de estas soluciones digitales. "Esto evidencia una desconexión entre el potencial de uso y predisposición del equipo respecto a la realidad actual de las farmacias", afirman los firmantes del estudio.