Los farmacéuticos deben priorizar a las personas en su práctica para optimizar el uso de medicamentos y mejorar los resultados de salud, según una nueva Declaración de Política publicada hoy por la Federación Farmacéutica Internacional (FIP). Esta declaración actualizada reemplaza la declaración original de la FIP de 1998 sobre atención farmacéutica y refleja el rol evolutivo de los profesionales farmacéuticos como proveedores de atención médica accesibles y de primera línea.
La declaración de política define la atención farmacéutica centrada en las personas como una práctica enfocada y orientada a resultados que requiere que los farmacéuticos colaboren estrechamente con los pacientes y otros profesionales de la salud para promover la salud, prevenir enfermedades y garantizar el uso racional de los medicamentos. Basándose en décadas de progreso en farmacia clínica y procesos de atención al paciente, la declaración enfatiza el rol del farmacéutico en todo el proceso de uso de medicamentos, incluyendo la prescripción (cuando esté permitido), la dispensación, la administración y el monitoreo.
"Hoy en día, los farmacéuticos desempeñan un papel cada vez más complejo y vital en la atención primaria", afirmó Sherif Guorgui, presidente de la Sección de Farmacia Comunitaria de la FIP y copresidente del comité de políticas. En muchas jurisdicciones, los farmacéuticos están en primera línea en la gestión de enfermedades crónicas, la evaluación y prescripción de dolencias menores, la administración de vacunas, la realización de pruebas en el punto de atención y el uso de herramientas digitales en constante evolución para optimizar la atención al paciente. Esta ampliación de alcances y la mejora de los servicios han demostrado mejorar los resultados sanitarios y ampliar la capacidad de los sistemas sanitarios.
Establecer relaciones de confianza con los pacientes basadas en la empatía y la toma de decisiones conjunta, mantener historiales clínicos precisos y desarrollar planes farmacoterapéuticos individualizados que equilibren la seguridad, la eficacia y el coste son algunos de los requisitos clave para brindar una atención farmacéutica centrada en las personas. También exige sistemas robustos para proteger los datos de los pacientes y garantizar la privacidad, de acuerdo con la normativa nacional.
La declaración reconoce la colaboración interprofesional como esencial para brindar una atención de alta calidad centrada en las personas. Los farmacéuticos desempeñan un papel esencial en los equipos multidisciplinares, donde la colaboración con otros profesionales sanitarios ayuda a garantizar una atención más segura, coordinada y eficaz. Mediante protocolos estructurados de atención compartida y acuerdos de práctica colaborativa, los farmacéuticos pueden contribuir a optimizar la gestión de la medicación, prevenir errores de medicación y mejorar la continuidad de la atención.
La declaración actualizada incluye recomendaciones para gobiernos, legisladores, organizaciones farmacéuticas, educadores y los propios farmacéuticos. La FIP también ha establecido sus propios compromisos, entre ellos promover la investigación y la educación pertinentes, y proporcionar orientación y recursos para apoyar la implementación global de la atención farmacéutica centrada en las personas.
“La FIP insta a los gobiernos, a los socios de la atención médica y a nuestra comunidad farmacéutica global a adoptar e implementar este enfoque, lo que permitirá a los farmacéuticos de todos los entornos servir mejor a sus comunidades y mejorar los resultados de salud para todos”, afirmó Robert Moss, vicepresidente de la FIP y copresidente del comité de políticas.