Cómo las más de 1.500 farmacias de Castilla y León ayudan a combatir la soledad no deseada

A través del protocolo firmado entre el CONCYL y el Gobierno autonómico, los farmacéuticos de la región llevarán a cabo actuaciones de prevención de esta situación

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Este mes, el Gobierno de Castilla y León y el Consejo de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Castilla y León (CONCYL), firmaron un protocolo a través del cual las farmacias de la región colaborarán en el abordaje de la soledad no deseada mediante actuaciones preventivas que pondrán en valor la cercanía y la capilaridad de las más de 1.500 farmacias sitas en la autonomía, de las que el 66% se encuentra en municipios pequeños.

Con estas intervenciones, se persigue facilitar de forma significativa la identificación temprana de casos de ciudadanos que vivan en situación de soledad no deseada, así como su derivación, y para los que puede haber riesgo para su salud física y mental, especialmente en las zonas rurales.

De esta forma, los farmacéuticos de Castilla y León se convierten en profesionales especializados en detectar estas situaciones y en asesorar sobre las alternativas de las que disponen los pacientes, que coordina la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades. Para ello, está prevista la realización de acciones de información y sensibilización sobre factores de riesgo y los efectos de la soledad no deseada, además de la difusión de los recursos y servicios para abordarla y ayudar a las personas que se encuentren en estas circunstancias.

En este sentido, la consejera de Familia y vicepresidenta del Gobierno de Castilla y León, Isabel Blanco, puso a disposición del CONCYL la Guía de actuaciones ante situaciones de soledad y aislamiento social, documento en el que se especifican los principales factores que predisponen a sufrir estos contextos (situación personal, salud, vivienda y entorno), para favorecer la detección temprana, así como una relación de todos los recursos de apoyo que tiene en marcha la Junta de Castilla y León, además de todo el material de difusión necesario para las farmacias, como carteles, folletos o tarjetas de visita.

¿Qué dice la guía contra la soledad no deseada?

La guía contra la soledad no deseada fue elaborada por la Consejería de Familia de Castilla y León con el objetivo de ofrecer pautas y criterios que faciliten la identificación, la valoración de la gravedad, la gestión de apoyos y el seguimiento de las personas que puedan encontrarse en esta situación o en aislamiento social, “aportando orientaciones para ayudar en la toma de decisiones, tanto de profesionales como de personas que voluntariamente se impliquen, a través de las entidades de las que forman parte”.

En lo que se refiere al sistema de salud, el documento especifica que, sobre todo a través de los puntos de Atención Primaria, desempeña una labor fundamental en la detección en personas en riesgo. “Además de ser una vía idónea para la identificación y para la orientación y asesoramiento, intervienen en los casos en los que se valore riesgo significativo para la integridad física o psicológica de la persona y en la comunicación al sistema público de servicios sociales en aquellos casos en los que se precisen apoyos desde este ámbito”, concretan.

Según se explica en la guía, en ocasiones la soledad no deseada o el aislamiento social no se identifican como un problema que se pueda superar mediante apoyo y recursos, “por lo que no se visibiliza. Por ello, cuando se plantea actuar frente a la soledad no deseada y el aislamiento social, adquiere especial relevancia la sensibilización y prevención”. Por ello, la identificación temprana del potencial riesgo permite a todos los agentes implicados a poner en marcha medidas que eviten los efectos negativos de estas circunstancias. “Merece la pena destacar la importancia de mantenerse alerta ante aquellos casos en los que, por motivos de salud, bien sea física o mental, van disminuyendo de forma progresiva las capacidades funcionales de la persona y reduciéndose su autonomía, ya que son situaciones vitales que colocan a la persona en un evidente riesgo de soledad no deseada y aislamiento social”, aseveran.

Sobre las farmacias, a las que se les ha facilitado la guía, en el documento se especifica que se ha de promover la coordinación con “agentes significativos del territorio en la identificación de situaciones” de este tipo; y entre dichos agentes, Castilla y León sitúa a las farmacias. Y en esta misma categoría de “agentes significativos” las sitúa en el ámbito del conocimiento directo o indirecto de las personas en soledad no deseada o aislamiento social.

El papel social de las farmacias

Sin salir de Castilla y León, las farmacias comunitarias han demostrado su potencial como agente no solo sanitario, sino también social. En Zamora, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) y el Centro Nacional de Desaparecidos (CNDES) del Ministerio del Interior comenzaron a pilotar un proyecto piloto de abordaje y localización de personas desaparecidas desde las farmacias. Se trata de una iniciativa, que también ha comenzado a pilotarse en Murcia, fundamentada igualmente en la capilaridad y la accesibilidad de las oficinas, también en territorios rurales, donde, en muchas ocasiones, es el único punto sanitario permanente.

El protocolo incluye los factores de riesgo que hay tener en cuenta desde la farmacia para colaborar en la prevención de la desaparición de personas, como cambios bruscos de comportamiento, aislamiento, desorientación, exclusión social o entornos familiares conflictivos. También recoge la actuación que se desarrollará para incluir a las farmacias como colaboradoras en la desaparición confirmada de personas.

Sobre esto, Rita de la Plaza, tesorera del Consejo General, explicó que el propósito del proyecto pasa por “aprovechar el potencial y la profesionalidad de la farmacia para prevenir la desaparición de personas vulnerables; actuar como red para colaborar en la localización de desaparecidos, y fomentar la concienciación social, impulsando que la denuncia sea inmediata para optimizar los tiempos de respuesta”.

Por su parte, María Teresa Ares, presidenta del COF de Zamora, destacó que “es un orgullo que este proyecto piloto arranque en Zamora, donde los farmacéuticos llevamos tiempo colaborando con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la atención a personas vulnerables. Este protocolo contribuirá, sin duda, a que la colaboración, el apoyo mutuo y las actuaciones a realizar sean aún más eficaces y coordinadas”.

Una vez se completen las fases piloto en Zamora y Murcia, está previsto que se amplíe a toda España.

Por otra parte, a finales del año pasado, el CGCOF, junto con los ministerios de Sanidad e Igualdad, presentó la actualización del protocolo de abordaje de la violencia de género desde las farmacias comunitarias. Jesús Aguilar, presidente del Consejo General, informó de que más de la mitad de las oficinas en España ya son puntos violeta (más de 14.000 de las más de 22.000): “cada farmacia es una puerta abierta, es una cruz verde que nunca se apaga, un espacio además seguro y cercano”.

El protocolo de abordaje de la violencia de género desde las farmacias, explicó Aguilar, es una actualización que refuerza tres pilares. En primer lugar, la sensibilización, que es sensibilizar; en segundo, informar; y, en tercer lugar, colaborar. El documento ofrece herramientas para detectar precozmente situaciones de violencia y derivar a recursos especializados, visibilizando además los casos de especial vulnerabilidad en mujeres con discapacidad, con migrantes, del ámbito rural, embarazadas, mayores o en exclusión social. “El protocolo incluye unas pautas muy claras para actuar en los diferentes escenarios”, recalcó.

El presidente del CGCOF incidió en que hay mujeres “que no quieren ser derivadas, víctimas que conviven con el agresor, casos con menores, violencia sexual o avisos de terceros. Y si hay riesgo y negativa a denunciar, que puede haber, se activa un protocolo, que es el Protocolo 0, que permite además avisar de forma anónima a la Policía, en el caso de las ciudades, o a la Guardia Civil, en el mundo rural”. Para ello, además, se ha actualizado la guía de recursos con contactos, centros 24 horas para atención a la violencia sexual o las farmacias establecidas como puntos violeta.

Las más de 22.200 farmacias españolas “son espacios seguros, que no necesitan cita, donde se escucha y donde se acompaña y se aconseja con profesionalidad”. Según los datos aportados por Aguilar, hay más de 54.900 trabajadores en las farmacias, de los que la inmensa mayoría, más del 70%, es mujer. Estos profesionales “ofrecen un apoyo y una orientación cada día. Esta gran capilaridad, esta conquista social de los propios ciudadanos, nos convierten en un activo estratégico contra la violencia de género. Y detectarla no es fácil. Influyen muchos factores sociales y psicológicos, el miedo, la vergüenza de la víctima, que muchas veces ni siquiera se reconoce como tal. Por eso, este protocolo actualizado es un recurso imprescindible para seguir salvando vidas”.


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