En la actualidad, el Fondo de Emergencias de Farmamundi está trabajando por responder de manera inmediata a crisis humanitarias. Gracias a la colaboración de empresas farmacéuticas, instituciones y entidades colegiales, en 2024 se han invertido 182.676,39 euros en nueve intervenciones en ocho países con el objetivo de garantizar el derecho a la salud. “La rapidez y eficacia en la respuesta son clave para garantizar el derecho a la salud en contextos de crisis. Nuestro modelo de acción, basado en alianzas con organizaciones locales, nos permite identificar las necesidades más urgentes y actuar con impacto”, indica la responsable de Acción Humanitaria de Farmamundi, Tania Montesinos.
En concreto, han intensificado su labor humanitaria en 2024 con nueve intervenciones en ocho países marcadas por conflictos armados, crisis crónicas y emergencias sanitarias. A través de su Fondo de Emergencias, han brindado apoyo vital a 38.924 personas, de las cuales 29.011 son mujeres y menores, en países como Palestina, Ucrania, Yemen, Etiopía, Líbano, Uganda, Mozambique y la República Democrática del Congo (RDC). Ayuda alimentaria, asistencia sanitaria, dotación de medicamentos, atención a la salud sexual y reproductiva, prevención de la violencia sexual, formación y atención a la salud mental resumen las acciones de 2024.
Actuación en Ucrania y Gaza
En Palestina, “hemos acercado ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y Cisjordania. En el campo de personas refugiadas de Nur Shams (Cisjordania), hemos distribuido kits de alimentos e higiene a 4.000 personas afectadas por la escalada de violencia y la ocupación prolongada. En Gaza, hemos brindado asistencia alimentaria a 2.397 personas en un contexto de crisis humanitaria extrema, agravada por los continuos bombardeos y el bloqueo”, afirma la responsable de Acción Humanitaria de Farmamundi.
En Ucrania, cuando se acaban de cumplir tres años de guerra, el Fondo de Emergencias sigue apoyando a las personas desplazadas por la ofensiva rusa. En Poltava, se ha garantizado alojamiento seguro y suministros básicos para 120 personas, especialmente mujeres y menores en situación de vulnerabilidad.
Salud y nutrición en contextos de emergencia
En Yemen, donde la guerra ha dejado una de las crisis humanitarias más graves del mundo, el FAHE ha respondido al brote de cólera en la gobernación de Hodeida. Más de 4.600 personas han podido acceder a tratamientos farmacéuticos, formación sanitaria y campañas de prevención para frenar el cólera.
En Etiopía, donde millones de personas han sido desplazadas por el conflicto en Tigray, la labor se ha centrado en la atención a mujeres supervivientes de violencia sexual. La intervención ha alcanzado a 9.184 personas, a las que se ha proporcionado atención médica, apoyo psicológico y kits de higiene esenciales.
En Líbano, un país golpeado por una crisis económica sin precedentes y los efectos colaterales del conflicto en Gaza, se distribuyeron kits de alimentos e higiene a a 4.055 personas desplazadas internas, priorizando la atención a menores con malnutrición.
Apoyo a personas refugiadas y desplazadas
En el asentamiento de Adjumani, en Uganda, que acoge a miles de personas refugiadas de Sudán del Sur también se realizaron acciones. “Con el apoyo de la ONG local Emesco se desplegaron 30 brigadas médicas para la distribución de medicamentos e insumos. En total, se atendieron a 6.445 personas, poniendo el foco en la salud materno-infantil, las pruebas de detección de VIH y malaria, así como la asistencia a mujeres supervivientes de violencia sexual”, prosigue Montesinos.
La violencia armada sigue desplazando a miles de personas en la República Democrática del Congo, donde se ha trabajado para reforzar el sistema de salud en Beni, mejorando la atención a 8.713 personas. Junto a Programme de Promotion de Soins de Santé Primaire (PPSSP) se proporcionaron medicamentos, fortalecido redes comunitarias y trabajado en la atención de víctimas de violencia sexual.
Por último, se pudo actuar en la crisis en Cabo Delgado, en Mozambique, donde muchas personas se vieron obligadas a huir de sus hogares. Junto a United Purpose se facilitó asistencia alimentaria a 1.777 personas en la provincia de Niassa, distribuyendo kits de alimentación, insumos agrícolas y productos básicos para garantizar su seguridad alimentaria.