La Federación Farmacéutica Internacional (FIP) ha presentado hoy un nuevo kit de herramientas diseñado para ayudar a los países a promover el papel de los farmacéuticos en la vacunación y mejorar el acceso a la inmunización a lo largo de toda la vida. La vacunación sigue siendo una de las intervenciones de Salud Pública más eficaces del mundo, ya que evita entre 3,5 y 5 millones de muertes cada año. Sin embargo, a pesar de décadas de avances, la cobertura mundial de inmunización se ha estancado, y las recientes perturbaciones han puesto de relieve la necesidad de contar con sistemas de vacunación resilientes y accesibles.
Dada la accesibilidad, el horario ampliado y la confianza depositada por la población en las farmacias comunitarias, la integración de los farmacéuticos en las estrategias nacionales de inmunización es una oportunidad fundamental para ampliar el alcance y colmar las lagunas existentes. “Basándose en los datos de 117 países recopilados a través de la vigilancia mundial de la vacunación de la FIP, este conjunto de herramientas equipa a los países que no cuentan con un marco legal para la vacunación administrada por farmacéuticos, a los que están explorando modelos piloto y a los que buscan ampliar u optimizar sus programas existentes”, afirmó la doctora Catherine Duggan, directora ejecutiva de la FIP.
Aunque 56 países cuentan ahora con legislación que permite la vacunación en farmacias, frente a los 34 de 2020, persisten importantes disparidades regionales y normativas. El kit de herramientas incluye orientaciones sobre, por ejemplo, el establecimiento o la actualización de marcos normativos para la vacunación y la prescripción por parte de farmacéuticos; la creación de una plantilla farmacéutica cualificada y formada en inmunización; garantizar el acceso, la equidad y la integración en las estrategias nacionales de inmunización; aumentar la aceptación de las vacunas y reforzar la confianza del público; o desarrollar modelos sostenibles de remuneración y servicio.
También describe los obstáculos comunes, como las lagunas normativas, la resistencia profesional, las necesidades de infraestructura y formación, y la reticencia del público a las vacunas, y ofrece estrategias para superarlos mediante la promoción basada en datos empíricos y la participación de las partes interesadas.
En consonancia con la Agenda de Inmunización 2030 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Objetivos de Desarrollo de la FIP, el kit de herramientas refleja el compromiso de la FIP de garantizar que nadie se quede atrás en los esfuerzos mundiales de inmunización y de acelerar la equidad, el acceso y la resiliencia de las vacunas a través de servicios dirigidos por farmacéuticos.