La Xunta de Galicia reforzará el apoyo a la red de farmacias rurales con una nueva línea de ayudas dirigida a las oficinas de farmacia ubicadas en zonas farmacéuticas especiales. El Consello de la Xunta, Alfonso Rueda, ha aprobado la autorización para que la Consellería de Sanidad conceda anticipos correspondientes a la convocatoria de este año, por un importe total de 99.600 euros.
Según recoge la propia administración autonómica, “la Xunta destinará cerca de 100.000 euros para ayudar a las farmacias que se localicen en zonas farmacéuticas especiales”, con el objetivo de reforzar la viabilidad de estos establecimientos en áreas con baja densidad de población. En concreto, la cuantía máxima por beneficiario alcanzará los 18.000 euros anuales.
Las ayudas están orientadas principalmente a compensar los gastos de funcionamiento de las oficinas de farmacia situadas en estas zonas, así como a apoyar la contratación de farmacéuticos adjuntos. En concreto, la medida busca facilitar la cobertura de turnos de guardia y sustituciones durante periodos vacacionales, realizadas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2026.
Desde la Xunta destacan además que estas medidas permitirán a los titulares de estas boticas rurales mejorar su conciliación. En este sentido, subrayan que el objetivo es que “las personas titulares de las oficinas de farmacia situadas en zonas farmacéuticas especiales puedan ejercer su derecho a la conciliación de la vida personal, familiar y laboral”.
Requisitos para acceder a las ayudas
Podrán beneficiarse de estas subvenciones los titulares de oficinas de farmacia situadas en zonas farmacéuticas especiales que, además, estén empadronados en alguno de los municipios de la comunidad autónoma.
Para acceder a las ayudas, las farmacias deberán acreditar determinadas condiciones. Entre ellas, que se trate de una oficina de farmacia ubicada en una zona farmacéutica especial “que se encuentre en una situación de viabilidad económica comprometida”. También podrán optar a estas ayudas aquellas boticas que hayan realizado guardias los 365 días del año, siempre que acrediten que en 2025 registraron una facturación por recetas oficiales del Sistema Nacional de Salud inferior a los límites establecidos.
Con el fin de facilitar la gestión de estos recursos, la administración autonómica ha previsto que el pago se realice mediante un anticipo del 100 % de la subvención. La cuantía máxima por beneficiario alcanzará los 18.000 euros anuales, incluyendo tanto los gastos de funcionamiento como los costes asociados al personal.
La cuantía máxima por beneficiario alcanzará los 18.000 euros anuales, incluyendo tanto los gastos de funcionamiento como los costes asociados al personal
Las ayudas consistirán en una cantidad fija destinada a compensar los gastos generales de funcionamiento de la oficina de farmacia. Entre ellos se incluyen conceptos como el alquiler del local, limpieza, electricidad, agua, calefacción, seguridad o telecomunicaciones. También se contemplan gastos vinculados a la actividad profesional, como la adquisición y mantenimiento de software para la prestación farmacéutica, asesoría jurídica o financiera, cuotas colegiales, seguros relacionados con la actividad o los servicios de cooperativas de distribución farmacéutica.
Asimismo, la subvención cubrirá los gastos derivados de la contratación de farmacéuticos adjuntos o suplentes para reforzar la actividad en periodos vacacionales o en los servicios de guardia, además de las cuotas de autónomos del titular de la farmacia durante el periodo subvencionado. En caso de que una oficina de farmacia cumpla varios de los criterios establecidos, la cuantía total seguirá limitada al máximo de 18.000 euros anuales por beneficiario.
Rueda tilda la medida de "necesaria e imprescindible"
La Xunta pondrá en marcha ayudas de hasta 18.000 euros para garantizar la viabilidad de las farmacias ubicadas en 29 zonas farmacéuticas especiales de Galicia, aquellas en las que "la viabilidad económica de la farmacia estaba especialmente comprometida" por estar en áreas de "baja demanda, poca población y dificultades incluso para prestar los turnos de guardia".
Según explicó Alfonso Rueda, estas zonas han sido delimitadas "de acuerdo con los colegios de farmacéuticos de Galicia" y recibirán un tratamiento específico en materia de apoyo público. "Hoy tomamos el primer acuerdo en este sentido para garantizar la viabilidad de las boticas" situadas en estas áreas, señaló el presidente gallego.
Las subvenciones servirán para afrontar gastos corrientes como "alquiler, energía, impuestos" o la contratación de personal, una medida que considera "necesaria e imprescindible" para garantizar rotaciones, guardias y vacaciones. El objetivo final, subrayó, es asegurar que la farmacia "exista, siga funcionando y cumpla con su función" y garantizar "su permanencia como el servicio esencial que son".
29 zonas farmacéuticas especiales en Galicia
La convocatoria se enmarca en la declaración de 29 zonas farmacéuticas especiales publicada por la Xunta el pasado 18 de febrero, con la que se busca garantizar la continuidad de la prestación farmacéutica en áreas rurales con baja densidad de población.
Tal y como recoge la normativa, estas zonas se determinan a partir de criterios como contar con una densidad de población igual o inferior a 10 habitantes por kilómetro cuadrado y disponer de una única oficina de farmacia, además de situaciones de viabilidad económica comprometida o dificultades para organizar la rotación de guardias.
Las zonas farmacéuticas especiales declaradas son A Gudiña, A Mezquita, A Peroxa, A Teixeira, As Nogais, A Veiga, Baleira, Baltar, Calvos de Randín, Carballeda de Valdeorras, Castrelo do Val, Cervantes, Chandrexa de Queixa, Folgoso do Courel, Larouco, Laza, Manzaneda, Montederramo, Muras, Navia de Suarna, Negueira de Muñiz, O Bolo, Ourol, Parada de Sil, Pedrafita do Cebreiro, Ribeira de Piquín, Samos, San Xoán de Río y Vilariño de Conso.
En total, 18 de estas zonas se localizan en la provincia de Ourense y 11 en la de Lugo, dos de los territorios más afectados por el reto demográfico en Galicia. Con estas ayudas, la Xunta busca reforzar el papel de la farmacia comunitaria como servicio sanitario esencial en el medio rural y garantizar el acceso al medicamento a toda la población.