La Federación Farmacéutica Internacional (FIP) ha publicado una versión actualizada de su guía de referencia de conocimientos y habilidades para el desarrollo profesional en servicios de vacunación, reforzando el papel esencial de los farmacéuticos en los esfuerzos globales de inmunización. "Los farmacéuticos son fundamentales para alcanzar los objetivos globales de inmunización", afirma Dalia Bajis, jefa de Programas y Prestación de la FIP. "Esta guía actualizada garantiza que estén bien preparados para satisfacer las cambiantes demandas de los servicios de vacunación y contribuir al fortalecimiento de los sistemas de salud pública", añade.
Según destaca la guía de la FIP, es esencial que el farmacéutico demuestre tener conocimientos ligados a los conceptos inmunológicos básicos y los mecanismos del sistema inmune en reacciones alérgicas, enfermedades autoinmunes y supervivencia al trasplante. Además, consideran indispensable conocer aspectos vinculados a las vacunas como: indicaciones, mecanismo de acción, farmacología, farmacocinética, efectos adversos, contraindicaciones, precauciones e interacciones, dosis y vías de administración habituales o requisitos de seguimiento. De hecho, apuestan por impulsar las competencias en medicamentos para la anafilaxia, el conocimiento en los tipos de vacunas y en los avances en el desarrollo de nuevas vacunas.
Otra de las áreas sobre las que se deben formar los farmacéuticos es en la etiología y la transmisión de las enfermedades comunes prevenibles mediante la vacunación; la historia de las vacunas y la vacunación o los principales pasos involucrados en el desarrollo, producción y regulación farmacéutica de las vacunas. De hecho, inciden en que se deben enfocar en saber el momento en el que hay que vacunar y en el intervalo entre dosis o la administración simultánea. También sacan a colación que se deben conocer aspectos relacionados con la evaluación de pacientes como la necesidad de una evaluación previa y del consentimiento del paciente antes de recibir la vacunación; el proceso de selección de pacientes para identificar candidatos elegibles para la vacunación o la necesidad de asesoramiento al paciente antes de la vacunación.
Fabricación, regulación y educación sanitaria
La fabricación y regulación de vacunas es otro ámbito que han de conocer. En concreto, cuestiones como los procesos de fabricación y control de calidad de vacunas, la formulación de vacunas o los procesos de llenado, envasado y liberación de lotes. Asimismo, los profesionales han de indagar en la cadena de frío de las vacunas o su transporte y almacenamiento y aspectos relacionados con la administración, en concreto, sobre la fase de preadminsitración, administración y postadministración.
Para la FIP también es esencial conocer items ligados a la vacunación en el adulto, los ancianos, los pacientes inmunodeprimidos, los inmigrantes, los sanitarios, las embarazadas, los lactantes o los viajeros. Con respecto a la educación sanitaria de los pacientes, inciden en potenciar las habilidades comunicativas y de asesoramiento o combatir la desinformación. En este sentido, mencionan la necesidad de abordar las posibles causas de desconfianza en el sistema de salud dentro de determinadas comunidades o culturas y las barreras sistémicas a la vacunación, incluidas oportunidades perdidas, acceso limitado a la atención médica, poca conciencia sobre las vacunas y sus beneficios, calendarios complicados de vacunación para adultos y el costo y reembolso de las vacunas. También insisten en profundizar en las razones que hacen dudar sobre las vacunas, incluidas las preocupaciones sobre seguridad o eficacia, o en conocer los métodos para llegar a las poblaciones marginadas y de alto riesgo.
Políticas de vacunación, regulación y registro de la inmunización
El desarrollo de una estrategia de promoción de la vacunación es otra de sus apuestas, incluidas las herramientas de análisis de la situación, la incorporación de partes interesadas, la implementación de servicios de vacunación y su seguimiento y el desarrollo de un modelo de remuneración para el servicio. Además, sacan a colación la importancia de estar formados en esta materia para poder dar respuesta a futuras pandemias. De hecho, remarcan que se debe llevar a cabo una atención multidisciplinar centrada en el paciente para mejorar las coberturas y fomentar la confianza y potenciar la formación sobre vacunación en el desarrollo profesional.
Aterrizando sobre las políticas de vacunación y las regulaciones, la FIP incide en que se deben conocer los programas de vacunación financiados por el Gobierno y los programas financiados por otros gobiernos que cubren el costo de las vacunas y su administración para personas que no tienen recursos adecuados. Estar al tanto de los calendarios vacunales de la población pediátrica y geriátrica, las vacunas obligatorias, los programas de farmacovigilancia y seguridad, el papel de la Inteligencia Artificial o de asuntos regulatorios también es relevante.
Registrar es otra de las áreas "madre", en concreto subrayan que se debe documentar cada inmunización en la historia clínica del paciente, incluyendo fecha, número de lote, fabricante, sitio, fecha y nombre o iniciales. Consultar los registros de los pacientes y actualizar el historial de vacunación o responder eficazmente los eventos adversos, brindando atención, seguimiento y derivación adecuados cuando sea necesario también son prácticas sobre las que incidir. De hecho, mencionan que se deben implementar estándares de buenas prácticas farmacéuticas durante todo el proceso de vacunación.