Viajar fuera de España se puede convertir en todo un calvario para un paciente si no exite una interoperabilidad real entre los países en materia de salud. Por ello, la denominada "receta transfronteriza" se ha convertido en una "bomba de oxígeno" para aquellos que se desplazan fuera de su país de origen. Saber que pueden recurrir a ella para recoger su medicación de forma exitosa en cualquier farmacia de la Unión Europea (UE) es indispensable para poder disfrutar de un viaje sin complicaciones. Aquí es donde entra en juego el farmacéutico, que tiene que conocer, de primera mano, la información para poder transmitírsela.
Pese a que, a día de hoy, las recetas expedidas por un médico en un país de la UE son válidas en todos los demás países del continente, puede haber determinados medicamentos recetados en un país que pueden no estar disponibles en otro o pueden comercializarse con una marca diferente. De ahí la importancia de que el paciente le solicite a su médico que le facilite una receta transfronteriza.
Receta transfronteriza
Aunque no existe un formato o modelo específico de receta que pueda utilizarse en otro país de la UE, sí que hay establecidos una serie de datos obligatorios:
- Datos del paciente: apellidos y nombre completos y fecha de nacimiento.
- Fecha de expedición de la receta.
- Datos del médico prescriptor: apellidos y nombre completos, cualificación profesional, datos de contacto directo, dirección profesional (incluido el país) y firma (escrita o digital).
- Datos del medicamento prescrito: denominación común (en lugar de la marca comercial, que puede ser diferente en otro país), forma farmacéutica (comprimidos, solución, etc.), cantidad, dosis y pauta posológica.
Gracias a esta información, el farmacéutico del otro país de la UE podrá comprender fácilmente la receta e identificar correctamente el medicamento que necesitas y la dosis prescrita. No obstante, cabe mencionar que la dispensación de recetas está sujeta a la normativa del país en el que se dispensan. Esto quiere decir que en la farmacia se deben aplicar las normas de su país a la hora de dispensar el medicamento, algo que puede afectar, por ejemplo, a la duración o a la dosis del tratamiento.
Otro punto a tener en cuenta es que, si la receta carece de algunos de los datos obligatorios mencionados anteriormente, el farmacéutico puede negarse a dispensar el medicamento, de acuerdo con el artículo 15 bis del Real Decreto 81/2014.
Países europeos que pueden intercambiar prescripciones electrónicas
En la actualidad, cualquier paciente puede recoger su medicación en cualquier farmacia de los países europeos con el servicio de dispensación transfronteriza abierto. No obstante, en el caso de Portugal sólo está disponible en un determinado número de farmacias, al igual que en República Checa.

Según aclaran desde Sanidad, el paciente puede recoger cualquier producto prescrito en España en la oficina de farmacia de otro país excepto los siguientes:
- Medicamentos estupefacientes y psicótropos
- Medicamentos de más de 4 principios activos
- Efectos y accesorios
- Vacunas individualizadas
- Fórmulas magistrales
- Productos dietoterápicos
En cuanto al pago de los fármacos, especifican que el paciente debe pagar el 100% del precio que tenga el producto en el país donde lo esté recogiendo. No obstante, debe solicitar el tique y la factura de la dispensación realizada y, una vez esté en España, preséntelos en su comunidad autónoma de origen para solicitar el reembolso de la cantidad que le corresponda.
Documento a presentar en la farmacia
Con respecto al documento que es necesario que el paciente presente en una oficina de farmacia de un país europeo para recoger la medicación prescrita en España, explican que es necesario presentar la tarjeta sanitaria individual de su comunidad autónoma de origen. Si la tarjeta sanitaria no dispone de fotografía, deberá aportar un documento identificativo oficial con fotografía (DNI o pasaporte), al objeto de ser correctamente identificado. No obstante, recalcan que la tarjeta sanitaria europea no es válida para recoger la medicación.
Si su tarjeta sanitaria cuenta con el identificador CIPSNS, reconocible por su patrón consistente en 8 letras "B" seguidas de 2 letras y 6 números (BBBBBBBB********), este debe ser el identificador que se proporcione en la farmacia, conocido como National Person Identifier.
En caso de que su tarjeta sanitaria no cuente con el CIPSNS, el farmacéutico deberá ingresar dos identificadores: el CIP autonómico, que varía en formato y extensión y se denomina Regional Person Identifier, y el CITE, un identificador regional con un patrón de 6 dígitos (8034**).