De la inteligencia artificial a la vacunación: los retos que marcarán el futuro de la farmacia

El informe de la Federación Internacional Farmacéutica (FIP), presentado tras la Asamblea Mundial de la Salud, pone el foco en las prioridades que definirán la agenda sanitaria internacional en los próximos años

Añádenos en Google

La Federación Internacional Farmacéutica (FIP) ha hecho balance de su participación en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud (AMS79), celebrada el pasado mes de mayo en Ginebra, a través de un informe que recoge la mayor campaña de representación institucional llevada a cabo por la organización en este foro internacional.

Bajo el lema “Remodelar la salud global: una responsabilidad compartida”, la federación reunió a una delegación récord de 55 representantes y reforzó el posicionamiento del farmacéutico, el educador y el científico farmacéutico como actores esenciales en la consecución de los objetivos globales de salud.

El documento pone de manifiesto el creciente peso de la profesión farmacéutica en los debates internacionales. Los representantes de la FIP participaron en más de 80 eventos, intervinieron como ponentes en 15 encuentros organizados por entidades colaboradoras y promovieron tres actos paralelos centrados en el autocuidado, la acción humanitaria, el acceso a los medicamentos y el abandono del tabaco.

Para la federación, la presencia en la Asamblea Mundial de la Salud ha servido, además, para estrechar la colaboración con la Organización Mundial de la Salud y trasladar la necesidad de integrar a los profesionales farmacéuticos en el diseño de las políticas sanitarias. “Estar presentes en Ginebra durante el evento más importante del calendario de gobernanza sanitaria permitió a la FIP fortalecer su relación con la OMS y brindó una oportunidad invaluable para presenciar, establecer contactos e influir en las políticas de salud mundiales”, ha señalado el presidente de la FIP, Paul Sinclair.

Más allá de la actividad institucional, el informe identifica algunas de las principales tendencias que marcarán la agenda sanitaria internacional en los próximos años. Entre ellas destaca un cambio de paradigma en torno a la inversión en salud, que deja de concebirse como un gasto para pasar a entenderse como un motor económico y un elemento clave para la resiliencia de los sistemas sanitarios.

En este sentido, la FIP defiende que reforzar la fuerza laboral sanitaria supone una inversión estratégica con impacto directo sobre la estabilidad económica y los resultados en salud. “Invertir en la fuerza laboral sanitaria no es meramente un gasto en atención médica, sino una inversión a largo plazo en economías más fuertes, sistemas de salud resilientes y mejores resultados para los pacientes”, recoge el informe.

Transformación digital

La transformación digital fue otro de los grandes ejes de discusión. El documento recoge las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial en el ámbito sanitario, aunque advierte de la necesidad de garantizar un acceso equitativo y una gobernanza adecuada de los datos. “La IA sin acceso es discriminación”, resume el informe, que también subraya que estas herramientas no pueden sustituir “la empatía, la confianza y la conexión humana” necesarias en ámbitos como la salud mental.

Asimismo, la federación vincula la crisis climática con la seguridad sanitaria y alerta de sus efectos sobre la disponibilidad de medicamentos y la aparición de enfermedades infecciosas. El informe sostiene que avanzar hacia una verdadera soberanía sanitaria pasa por fortalecer los sistemas regulatorios nacionales y garantizar un acceso seguro y equitativo a los medicamentos esenciales y a la innovación. “Lograr una verdadera soberanía sanitaria requiere fortalecer los sistemas regulatorios nacionales para garantizar un acceso seguro, equitativo y confiable a medicamentos esenciales e innovaciones”, señala el documento.

Impulsar programas de vacunación

En el ámbito de la salud pública, la FIP destaca el papel de la farmacia en la prevención y la detección precoz. El documento pone el foco en la necesidad de impulsar programas de vacunación frente al virus del papiloma humano dirigidos tanto a niñas como a niños, así como en la lucha contra el tabaquismo. De hecho, recuerda que solo el 31% de la población mundial tiene acceso a servicios integrales para dejar de fumar y lanza un mensaje ambicioso: si cada farmacéutico ayudara a un fumador al día durante tres años, cerca de 100 millones de personas abandonarían el hábito.

Además, el informe reivindica a la farmacia comunitaria como uno de los principales puntos de acceso al sistema sanitario, especialmente en la identificación temprana de patologías cardiovasculares, renales y metabólicas, así como en el abordaje de la salud mental. “El cribado temprano de afecciones cardiovasculares, renales y metabólicas ayuda a salvar vidas”, destaca el texto, que añade que “la integración de la farmacia comunitaria en las futuras estrategias de atención representa una oportunidad importante para fortalecer el reconocimiento de las contribuciones de los farmacéuticos”. Para la FIP, avanzar en esta línea será clave para construir unos sistemas sanitarios más accesibles, preventivos y sostenibles.


También te puede interesar...

https://elglobalfarma.com/farmacia/la-fip-manual-salud-digital-ia