La llegada de la reducción de la jornada laboral a las farmacias españolas mantiene en vilo a la profesión. Pese a que parece una medida "positiva", para algunos es un lobo con piel de cordero. De hecho, la tachan de "un problema sin salida" que pondrá a las oficinas de farmacia en una "situación insostenible". Ante su inminente implementación a lo largo de 2025, El GlobalFarma se ha puesto en contacto con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Islas Baleares (COFIB), el Colegio Oficial de Farmacéuticos de la Región de Murcia (COFRM) y la Federación de Asociaciones de Farmacias de Cataluña (FEFAC) para conocer su opinión sobre el impacto económico que tendrá en el sector.
Ana Quintilla, miembro de la Junta Directiva de la FEFAC, alega que "la reducción de jornada impuesta sin modificar la normativa de horarios nos pone en una situación insostenible". "Si los responsables políticos hubieran consultado de manera realista al sector antes de aprobar la medida, podrían haber buscado soluciones viables en lugar de dejarnos con un problema sin salida", añade.
"Si los políticos hubieran consultado de manera realista al sector antes de aprobar la medida, podrían haber buscado soluciones viables en lugar de dejarnos con un problema sin salida"
Ana Quintilla, miembro de la Junta Directiva de la FEFAC.
Siguiendo esta línea, Quintilla recalca que el germen de la problemática reside en que "muchas veces las leyes se aprueban por razones políticas o ideológicas, sin evaluar su impacto real en quienes las tienen que aplicar". "Cuando los empresarios advierten de las dificultades, en lugar de escuchar, muchas veces se les tacha de alarmistas o de querer precarizar el empleo, cuando en realidad lo que queremos es poder seguir dando un servicio esencial sin arruinarnos en el intento", hace hincapié. De hecho, menciona que "muchas veces da la sensación de que las reformas laborales se plantean más como eslóganes políticos que como soluciones reales". "Se venden como mejoras para los trabajadores, pero no se estudia cómo afectan a la sostenibilidad de los negocios ni a la calidad del empleo a largo plazo", subraya.
"Si no hay suficientes farmacéuticos y los titulares tienen que asumir más horas de trabajo, al final no se está reduciendo la jornada, sino simplemente trasladando la carga a otros"
Ana Quintilla, miembro de la Junta Directiva de la FEFAC.
"En el caso de las farmacias, la reducción de jornada no mejora la calidad de vida si no se acompaña de medidas realistas", corrobora. "Si no hay suficientes farmacéuticos y los titulares tienen que asumir más horas de trabajo, al final no se está reduciendo la jornada, sino simplemente trasladando la carga a otros", incide. Asimismo, asevera que "estas decisiones muchas veces no se basan en datos ni en el diálogo con los sectores afectados, sino en decisiones políticas que buscan titulares rápidos". "Si realmente se quisiera mejorar la conciliación y la calidad del empleo, se harían estudios serios, se hablaría con los empresarios y se buscarían soluciones adaptadas a cada sector", afirma la miembro de la Junta Directiva de la FEFAC.
Por su parte, el presidente el COF de Islas Baleares, Antoni Real, indica que "es un tema complejo en el que deben considerarse las características esenciales que ofrecemos las farmacias, en cuanto a la accesibilidad de nuestro servicio sanitario y el servicio de urgencias que ofrecemos a los pacientes".
"Es un tema complejo en el que deben considerarse las características esenciales que ofrecemos las farmacias"
Antoni Real, presidente del COF de Islas Baleares.
Para Real: "Cualquier posible modificación de la jornada laboral debería ser consensuada con todos los agentes implicados, con el fin garantizar que el servicio sanitario que ofrecemos las farmacias, y que tan buena consideración tiene entre los usuarios, no se vea perjudicado", añade.
José Juan González, tesorero del COFRM, saca a colación que el horario mínimo de atención al público en la Región de Murcia es de cuarenta horas semanales. "Si bien el farmacéutico titular, en su figura de trabajador autónomo, podrá seguir cubriendo las cuarenta horas semanales que fija el Decreto 44/1998, no podemos ser ajenos a que el titular en muchas ocasiones cuenta con otros profesionales (facultativos y no facultativos) para su desempeño profesional", menciona. En este sentido, insiste en que, con la llegada de la "nueva" jornada laboral, "es evidente que se requerirán ajustes organizativos". No obstante, afirma que el COFRM trabajará con el Gobierno de la Región, entre otras medidas, para adaptar el horario mínimo de las oficinas de farmacia a la jornada laboral vigente, "promoviendo de este modo la igualdad, ante la realidad social del momento, del impacto del trabajo en la vida de los trabajadores, independientemente de su régimen laboral".
Aumento de costes de un 6,5%
Un incremento de los costes laborales de un 6,5%, este será el impacto directo sobre las farmacias que tendrá la llegada de la reducción de la jornada laboral. Con los horarios mínimos actuales, superiores a la máxima jornada de 37,5 horas, Luis de Palacio, presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), mencionó en una entrevista a El GlobalFarma (EG) que estima que será necesario contratar al menos un farmacéutico más de lo que había antes.
El impacto también será sobre las oficinas de farmacia con horarios ampliados o que prestan servicio de guardia. Al respecto, el presidente de FEFE sacó a colación que "supondrá un encarecimiento del servicio que ofrecen, y que puedan querer reducir la oferta del servicio hacia horarios mínimos obligatorios, recuperando toda la zona las guardias que esa farmacia pudiera estar liberando". Paralelamente, cabe destacar la repercusión económica del aumento de los costes laborales sobre los márgenes de beneficio de las farmacias. "Evidentemente, los reducirá", aseguró. "El total coste de los salarios y seguridad social son la mayor partida de gastos fijos que tiene la farmacia, y se encarece todos los años más y más, por el aumento salarial, el aumento de la seguridad social, y ahora la menor jornada que se quiere prestar", especificó De Palacio.
Por su parte, Enrique Granda, editor del Observatorio del Medicamento de FEFE, también alertó en el mes de febrero de que, pese a que algunos economistas y sociólogos encuentran ventajas en la reducción de la jornada laboral en las grandes empresas, es "indudable" que, en las pequeñas, aumenta los costes laborales y lleva a una menor flexibilidad operativa, introduce desafíos en la organización del trabajo y reduce la competitividad, todas ellas consecuencias aplicables a las oficinas de farmacia.