La Agrupación Farmacéutica Europea (PGEU), que representa a más de 400.000 profesionales de 31 países, entre ellos España, ha defendido el uso de las nuevas tecnologías como una “herramienta útil para respaldar y complementar el asesoramiento profesional realizado en las farmacias a los pacientes, y para brindar servicios de farmacia más eficientes, sostenibles y de alta calidad”.
En concreto, a través de un documento de posicionamiento difundido por esta agrupación, se recuerda que los farmacéuticos comunitarios “ya tienen la infraestructura y la experiencia necesaria para implementar el Big Data e Inteligencia Artificial (IA) en su práctica diaria”. Por ejemplo, la PGEU recuerda que la digitalización es habitual en el día a día de las farmacias europeas en situaciones como la dispensación de recetas electrónicas, la nueva verificación de medicamentos mediante la identificación de códigos bidemensionales o promoviendo la adherencia terapéutica a través de apps móviles para brindar una mejor atención y monitorización de los pacientes.
Ahora bien, aún queda margen de recorrido. Tal como señala la secretaria general de PGEU, Ilaria Passarani, “para maximizar los beneficios del Big Data en la atención médica es necesario involucrar a los farmacéuticos comunitarios como usuarios experimentados de herramientas digitales de salud a la hora de formular políticas digitales a nivel local, nacional y europeo”.
El documento de la PGEU apunta a una visión general de la relación entre la farmacia en Europa y el tratamiento e intercambio de datos, aunque la realidad pasa por una alta diferencia entre países. Por ejemplo, no conviene olvidar que, respecto a España, es difícil hablar a día de hoy de conceptos como el Big Data cuando ni siquiera está atendida una histórica reivindicación profesional: el acceso desde las farmacias al historial farmacoterapéutico de los pacientes. “A los farmacéuticos comunitarios se les debe permitir actualizar los registros de salud electrónicos, si es necesario, para identificar y abordar posibles medicamentos y problemas relacionados con la seguridad del paciente”, opina Passarani.