Madrid
La farmacia gala volverá a reivindicarse. Varios de los principales sindicatos farmacéuticos de Francia —que en el país galo representan a los titulares de boticas, como en España hacen las patronales— han convocado movilizaciones de protesta este enero para denunciar la delicada situación económica que atraviesan sus establecimientos. En concreto, la Unión de Sindicatos Farmacéuticos de Francia (USPO) y la Unión de Farmacéuticos de Oficina de Farmacia (Udgpo) han anunciado una huelga del 23 al 29 de enero en el servicio de guardias a la que se añadirán el día 26 manifestaciones ante las sedes de las Agencias Regionales de Salud. Asimismo, se anima a los titulares a “tapar” ese día sus escaparates.
Bajo el lema “Los farmacéuticos deseamos una farmacia de proximidad”, el objetivo de este plan de acción de la farmacia francesa es denunciar la caída de su rentabilidad (los cálculos aluden a un descenso cercano al 4 por ciento del margen neto desde 2015), así como los perjuicios de otras medidas que maneja la Administración como es la nueva rebaja del precio de medicamentos genéricos, que aseguran supondrá pérdidas en torno a 152 millones de euros para la red de boticas. El momento escogido para las movilizaciones no es casual y tiene como telón de fondo el 22 de febrero, fecha en la que comenzarán las negociaciones del nuevo convenio nacional de prestaciones farmacéuticas con la Seguridad Social gala y las mutualidades públicas. Unas negociaciones que pondrán sobre la mesa el sistema de remuneración con el que trabajarán las boticas galas los próximos años. “El 26 de enero demostraremos que la profesión está unida para lograr una verdadera reforma”, ha manifestado Guilles Bonnefont, presidente de USPO.
De forma previa a que comiencen las negociaciones este 22 de febrero, el Ministerio de Sanidad debe dar a conocer sus ”orientaciones” al Consejo Nacional de Seguridad Social (UNCAM, por sus siglas en francés) de cara al futuro convenio. En una reciente entrevista publicada por ‘Le Quotidien du Pharmacien’, la ministra de Salud, Marisol Touraine, ya adelantó —sin concretar— que se ofrecería “un complemento financiero plurianual” y abogó porque la retribución “esté más relacionada con sus objetivos de salud pública”. Mientras, las preferencias de los sindicatos farmacéuticos pasarían por revisar su actual modelo de remuneración mixto. En concreto, aumentar de los actuales 1,2 euros a 2 euros el ‘fijo’ que se recibe por cada envase dispensado, sin suprimir el margen comercial.
Mientras, otra de las principales entidades profesionales, la Federación de Sindicatos Farmacéuticos, ha rechazado por el momento sumarse a esta convocatoria de movilizaciones hasta conocer las propuestas del Ministerio para el nuevo convenio.
Una situación que viene de lejosLa delicada situación económica que vive la farmacia francesa no es nueva. Hace apenas seis meses, sus principales organismos — entre ellos la Ordre National du Pharmaciens, equivalente al CGCOF español— elaboraron un ‘Manifiesto por la farmacia francesa’ en el que ya alertaban de la “catastrófica situación económica” que sufrían sus boticas, con una sangría de cierres por la cual su mapa farmacéutico (en torno a 21.000 oficinas) habría perdido medio millar de establecimientos desde 2013.
Incluso, no será este mes de enero la primera vez que la farmacia francesa salga a las calles para defender su futuro. Ya en diciembre de 2014, un 90 por ciento de las cerca de 21.000 farmacias nacionales secundaron una jornada de cierres como protesta contra las intenciones liberalizadoras de su Gobierno. Una acción que acabó provocando la marcha atrás gubernamental.