La receta electrónica requiere un sistema de comunicación entre farmacéutico y médico

<p>La e-receta no es un fin en sí mismo sino una herramienta potente que puede cambiar el papel sanitario del farmacéutico y ayudar a construir una farmacia más asistencial.</p>

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e. c. Salamanca | viernes, 26 de mayo de 2017 h |

Esperando esa inminente interoperabilidad en las próximas semanas como indicaban desde el Concyl lo que sí se presentaba como una realidad era la implantación de la receta electrónica en Castilla y León tras 18 meses de enorme trabajo. Un éxito al que han contribuido todos los profesionales sanitarios. Además se da la particularidad de que en esta región española hay un alto porcentaje de pacientes mayores y hay que aprovechar esta herramienta para mejorar el plan terapuéutico de los enfermos crónicos y polimedicados.

Los profesionales sanitarios, juntos y coordinados, deben dar respuesta a las necesidades del paciente para que esté informado y consiga una mayor adherencia a su tratamiento.

Durante la mesa dedicada a la receta electrónica, se dejó clara la oportunidad que ésta presenta a la hora de desarrollar una Farmacia Asistencial y para que el farmacéutico se convierta en un agente de salud relevante, sobre todo en pacientes polimedicados.

Judith Ceruelo, jefa de Servicio de Prestación Farmacéutica de la Gerencia Regional de Salud castellano-leonesa, señalaba que la e-receta no es un fin en sí mismo sino una herramienta por lo que animaba a aprovechar su gran potencial ya que “ésta puede cambiar el papel sanitario del farmacéutico” que es quien mayor contacto con el paciente tiene. “Hemos mejorado la calidad de la dispensación y simplificado la facturación”, añadía Ceruelo quien apuntaba a tareas que quedan por hacer como la comunicación entre profesionales. Un concepto con el que coincidía Raimundo Pastor, médico de familia y miembro de Semergen. “Los médicos y farmacéuticos compartimos muchas cosas -pacientes, fármacos y responsabilidad profesional, entre otras,- pero no es bastante compartir, hay que colaborar y de ahí la comunicación interprofesional”. La receta electrónica da la oportunidad de implantar un sistema de comunicación “para trabajar de una manera fructífera y rápida en beneficio del paciente”, señalaba Pastor.

Por su parte, José Luis Nájera, secretario del Concyl apuntaba que la receta electrónica “es una herramienta que hay que usar al máximo porque fomenta que el farmacéutico se convierta en un referente sanitario para los pacientes. Cuanta más información tengamos más fácil será dispensar de forma correcta y segura”. A su vez, Nájera apostaba por desarrollar programas que permitan fomentar la comunidcación interprofesional. “Esa comunicación simplificaría mucho la actividad diaria la agilizaría y daría seguridad”.

“Es imprescindible que tengamos un modelo de comunicación ágil y seguro. La necesidad de la comunicación entre sanitarios es indudable y el compartir información entre el farmacéutico que dispensa y sigue al paciente y los médicos prescriptores solo tiene ventajas, insistió Ana Dago de Pharmaceutical Care España consciente de que es fundamental eliminar las barreras existentes entre ambos profesionales.

Cabe destacar que el despliegue de la e-receta en Castilla y León ha sido el más rápido de toda España gracias al trabajo en equipo entre la Consejería de Sanidad y el Concyl.