Licenciada en Farmacia, diplomada en Nutrición Humana y Dietética y titular de una oficina de farmacia en San Mateo de Gállego. De manera paralela a su trayectoria profesional de casi 25 años, Raquel García Fuentes ocupó diversos cargos en las Juntas de Gobierno del COF de Zaragoza. De hecho, de 2008 a 2012 fue vocal del mismo y, posteriormente, desempeñó el cargo de secretaria general de la misma. Ya el 27 de febrero de 2020 fue elegida para desempeñar el cargo de presidenta, convirtiéndose así en la primera mujer que presidía el COF de la capital aragonesa y, este año, por segunda vez consecutiva, ha vuelto a ser electa para estar al frente de la organización colegial zaragozana.
En una entrevista a EG, la presidenta del COF de Zaragoza ha indicado que, bajo su punto de vista, garantizar la sostenibilidad de las farmacias rurales y que la actualización de la Ley del Medicamento priorice la inclusión de servicios asistenciales en las farmacias para potenciar su papel en el sistema sanitario son dos de los principales desafíos en el horizonte del sector.
Pregunta. ¿Cuáles considera que han sido los mayores logros de la organización colegial estando usted al frente?
Respuesta. Asumí la presidencia del Colegio en un contexto excepcional marcado por la pandemia, un desafío sin precedentes para el sistema sanitario. Desde el primer momento, adoptamos un papel protagonista en la gestión de la crisis, apoyando la salud de los aragoneses desde todos los ámbitos de nuestra profesión. Entre los hitos más relevantes, logramos que las farmacias aragonesas fueran las primeras en España en emitir los tres tipos de certificados COVID (vacunación, prueba diagnóstica negativa y recuperación). Emitimos más de 100.000 certificados, aliviando significativamente la carga de los centros de salud. Otro logro destacado ha sido el impulso al programa de colaboración pionero entre el Centro de Salud La Jota y las farmacias de la zona, un modelo innovador que ya se está replicando en otros centros y esperamos expandir a toda la provincia. Hemos avanzado también en nuestra labor social, firmando convenios como el de detección de personas vulnerables con la Guardia Civil o la incorporación de las farmacias a la campaña Puntos Violeta contra la violencia de género. Asimismo, nuestra implicación en la Estrategia de Prevención del Suicidio del Gobierno de Aragón ha situado a la profesión farmacéutica como un referente nacional en salud mental.
Nuestra implicación en la Estrategia de Prevención del Suicidio del Gobierno de Aragón ha situado a la profesión farmacéutica como un referente nacional en salud mental
Celebramos, además, el 125º aniversario del Colegio con múltiples actividades que pusieron en valor nuestra trayectoria, y recientemente hemos puesto en marcha el Centro de Vacunación del Colegio, en colaboración con la dirección general de Salud Pública, para facilitar el acceso a la vacuna frente a la gripe y al Covid y en que se han vacunado más de 300 personas, entre farmacéuticos, personal de oficina de farmacia y otros profesionales sanitarios. Somos el primer colegio profesional de Aragón en obtener esta autorización del Gobierno de Aragón, un logro que nos llena de orgullo. Considero que representa un paso crucial para consolidar el papel del farmacéutico no solo en la vacunación, sino también en el ámbito de la salud pública, reforzando nuestro compromiso con el bienestar de la ciudadanía.
P. ¿Cuáles son los principales proyectos o iniciativas en las que están trabajando actualmente?
R. Estamos inmersos en la transformación digital del Colegio, trabajando en la implementación de la receta electrónica privada en colaboración con las mutualidades. para garantizar un servicio eficiente y seguro para todos los usuarios. Otro de nuestros objetivos es la renovación del Concierto de Prestación Farmacéutica con el Servicio Aragonés de Salud, en el que estamos negociando la incorporación de servicios profesionales farmacéuticos remunerados. Esto no solo fortalecerá el sistema sanitario, sino que será clave para garantizar la viabilidad de las farmacias rurales, cuya sostenibilidad hemos defendido ante diversas instituciones públicas. Sabemos que el consenso es unánime a la hora de valorar la importancia crucial de la farmacia rural, pero necesitamos hechos. Y por ahora, el programa de la Comarca de los Monegros para financiar los sistemas personalizados de dosificación en las farmacias de la zona es el único avance. Ahora tenemos una nueva oportunidad. Nos hemos reunido con la Diputación Provincial de Zaragoza para buscar fórmulas que apoyen a estos establecimientos que cada vez encuentran más dificultades para garantizar su viabilidad y encontrar relevo generacional. En 2024 cerraron las farmacias de las localidades de Acered, Torrijo de la Cañada y, Used. Cierres que suman a la decena de farmacias rurales que han bajada la persiana en los últimos años.
Sabemos que el consenso es unánime a la hora de valorar la importancia crucial de la farmacia rural, pero necesitamos hechos
Además, hemos iniciado una revisión de los Estatutos del Colegio para asegurar que reflejan nuestra misión y valores, y seguimos trabajando contra la falsificación de medicamentos, mano a mano con la policía nacional y con nuestro protocolo de actuación y el formulario para transmitir al Colegio las sospechas de recetas falsas. Por supuesto seguimos muy volcados con el binomio farmacia y salud mental. Como profesional sanitario más cercano y próximo al paciente, creo que tenemos un papel clave en este campo. No solo contribuimos en el seguimiento de los tratamientos, sino que también ofrecemos apoyo y orientación a los pacientes y sus familias, ayudando a detectar posibles señales de alarma y derivándolos, si es necesario, a otros especialistas. Es esencial seguir participando en iniciativas, como la Estrategia de Prevención contra el Suicido del Gobierno de Aragón, que nos permitan colaborar activamente en la prevención, detección temprana y acompañamiento en el manejo de trastornos de salud mental. De hecho, recientemente nos hemos reunido con la subdelegada del Gobierno en Zaragoza, Noelia Herrero, para constituir un equipo multidisciplinar, con el fin de coordinar la atención sanitaria, social, jurídica y policial de personas con enfermedad mental que cometen delitos no constitutivos de penas de prisión. También hemos solicitado la adhesión del Colegio de Farmacéuticos de Zaragoza al Observatorio de la Soledad no deseada puesta en marcha por el Justicia de Aragón. En definitiva, potenciar la labor del farmacéutico y la farmacia como un potente radar social de problemas de salud mental.
P. Siguiendo esta línea, ¿qué objetivos espera alcanzar gracias a estas iniciativas?
R. Nuestro principal objetivo es consolidar y expandir a la farmacia como un pilar fundamental dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS), promoviendo la concertación de servicios profesionales farmacéuticos asistenciales. Queremos que las farmacias sean reconocidas no solo como dispensadores de medicamentos, sino como agentes de salud pública comprometidos con el bienestar de la población.
Nuestro principal objetivo es consolidar y expandir a la farmacia como un pilar fundamental dentro del SNS
P. Bajo su punto de vista, ¿cuáles son los avances más destacables para profesión que se han producido durante este año?
R. Hemos avanzado en la consolidación de la farmacia comunitaria como un espacio asistencial que va más allá de la mera dispensación de medicamentos. Cada vez son más las farmacias que realizan servicios como cribados de detección precoz, programas de cesación tabáquica o seguimiento farmacoterapéutico a través de los sistemas personalizados de dosificación de medicamentos. En el ámbito social creo que las farmacias y los profesionales hemos pasado a primera línea para luchar contra la soledad no deseada, la violencia de género, la prevención del suicidio, el estigma de la salud mental… Creo que de verdad somos un actor fundamental en este campo y por fin lo estamos demostrando. La transformación digital también ha sido un eje prioritario, con la extensión de la receta electrónica privada y la interoperabilidad de las mutualidades han supuesto un avance crucial en la digitalización del sector, facilitando la continuidad asistencial y mejorando la experiencia del paciente. Y concretamente en Aragón, uno de los logros más significativos ha sido la apertura del Centro de Vacunación del Colegio, una iniciativa que refuerza el papel de la profesión farmacéutica y las farmacias en la salud pública. Este centro ha facilitado el acceso a la vacunación contra la gripe y la COVID-19, atendiendo a más de 300 personas, entre farmacéuticos, personal de oficina de farmacia y otros profesionales sanitarios. Se trata de un modelo innovador que no solo mejora la accesibilidad de las vacunas, sino que demuestra nuestra capacidad para asumir un rol más activo en la prevención y promoción de la salud público.
P. ¿A qué desafíos principales se enfrenta actualmente la profesión farmacéutica en nuestro país?
R. Uno de los grandes retos es garantizar la sostenibilidad de las farmacias rurales, vitales para la supervivencia de nuestros pueblos, pero que enfrentan dificultades económicas y de relevo generacional. Además, la actualización de la Ley del Medicamento debe priorizar la inclusión de servicios asistenciales en las farmacias para potenciar su papel en el sistema sanitario.
La actualización de la Ley de Garantías de Medicamentos debe priorizar la inclusión de servicios asistenciales en las farmacias
P. Profundizando en el anterior punto, ¿qué estrategias está implementando el Colegio para abordarlos?
R. Estamos centrados en la negociación del nuevo concierto de prestación farmacéutica con el Sistema Aragonés de Salud, con tres objetivos clave: la concertación de servicios profesionales, la mejora del sistema de receta electrónica para optimizar la comunicación con los médicos y la atención a pacientes crónicos, y el desarrollo de herramientas que simplifiquen la gestión y facturación de recetas para las farmacias.
P. Si tuviera que establecer tres demandas a las autoridades competentes que han de solventarse con mayor urgencia, ¿por cuales se decantaría?
En primer lugar, formalizar la concertación de servicios profesionales farmacéuticos asistenciales, en segundo lugar, consolidar la implantación de la receta electrónica privada y, finalmente, mejorar el sistema de receta electrónica pública, especialmente en lo referente a la comunicación entre médicos, pacientes y farmacias.