La candidatura Voz Farmacéutica se presenta a las elecciones del Muy Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (MICOF) con un mensaje de renovación tras décadas de continuidad en la dirección. Liderada por Sergio Marco Peiró, plantea recuperar el protagonismo del colegiado, reforzar el papel sanitario del farmacéutico y devolver el orgullo de pertenencia a la institución, apostando por un modelo más cercano, participativo y centrado en las necesidades reales del colectivo.
En la contienda electoral del próximo 10 de mayo compite con otras dos candidaturas: la liderada por Juventino Jiménez Piqueras (Impulso Farmacéutico) y la encabezada por Santiago Riaza (Avanza MICOF). Tres aspirantes que concurren con trayectorias distintas y propuestas que representan diferentes modelos de liderazgo para la institución, en un proceso en el que Marco Peiró responde al mismo cuestionario planteado por El GlobalFarma al resto de candidatos.
Pregunta. ¿Cuáles son los principales ejes de su programa electoral y qué prioridades marcarán su mandato?
Respuesta. Nuestra candidatura se presenta como una alternativa a los equipos que han estado al frente del MICOF, en algunos casos durante más de 25 años. Consideramos que es el momento de renovar la institución y recuperar su esencia como núcleo de las farmacias.
Queremos cerrar heridas dentro del colectivo y devolver a los farmacéuticos el orgullo de pertenecer al MICOF de Valencia. Asimismo, buscamos reforzar el papel del farmacéutico dentro del sistema sanitario, dotándolo de mayor relevancia y visibilidad.
En el ámbito de la gestión, proponemos optimizar los presupuestos para ofrecer más servicios o mejorar la calidad de los actuales, con los mismos recursos. Además, planteamos una reforma de los estatutos que incluya la limitación de los mandatos de la junta directiva, así como el compromiso de no establecer remuneración para ninguno de sus miembros.
Por último, apostamos por establecer canales de colaboración con sociedades científicas como SEFAC, SOCFIC, SVFH, SEFH y SEFAP, así como con entidades empresariales como FARVAL y con los sindicatos del sector.
P. Desde su punto de vista, ¿cuáles son los principales retos que afronta actualmente la profesión farmacéutica y cómo propone abordarlos?
R. Uno de los retos más importantes es la transformación tecnológica. Es imprescindible que los profesionales estemos preparados y formados para adaptarnos a este cambio. El colegio debe liderar la exploración de las oportunidades que ofrece la tecnología, tanto para el desarrollo profesional como para mejorar la gestión en farmacias, hospitales y laboratorios.
Otro desafío clave es el desarrollo e implementación de los servicios profesionales farmacéuticos. Debemos consolidar los servicios existentes y avanzar en la creación de nuevos, siempre con el objetivo de mejorar la calidad de vida del paciente y reforzar el papel asistencial del farmacéutico.
Asimismo, resulta fundamental encontrar soluciones para las farmacias rurales (VEC), garantizando su viabilidad económica y evitando su desaparición. Estas farmacias son un pilar esencial del modelo farmacéutico mediterráneo y aseguran el acceso equitativo a la atención sanitaria.
P. ¿Qué iniciativas plantea para reforzar el papel del farmacéutico comunitario dentro del sistema sanitario?
R. Este desarrollo pasa necesariamente por mantener una relación sólida y constructiva con la Administración. Debemos demostrar, con hechos, la capacidad del farmacéutico para aportar valor al sistema sanitario.
La farmacia comunitaria es la primera línea del sistema sanitario y, en muchos casos, la puerta de entrada del paciente. Este posicionamiento debe aprovecharse. Desde el colegio impulsaremos programas de formación y acreditación que permitan a los farmacéuticos participar activamente en iniciativas sanitarias como programas de control de anticoagulantes, cribados o deshabituación tabáquica.
Además, es prioritario reforzar el programa de dispensación colaborativa con los hospitales, revisando conjuntamente los protocolos actuales para mejorar su funcionamiento y fomentar la participación. La valoración por parte de los pacientes en este tipo de programas es muy positiva.
P. ¿Qué medidas impulsaría para mejorar la coordinación entre la farmacia y el resto del sistema sanitario?
R. La coordinación se basa, en gran medida, en la comunicación. Hace aproximadamente diez años ya se intentó implantar un modelo de comunicación bidireccional entre farmacia y centros de salud, que permitía la interacción entre farmacéuticos, médicos y personal de enfermería, aunque no llegó a consolidarse.
Consideramos necesario retomar ese modelo o desarrollar uno similar, que facilite una comunicación fluida y eficaz entre profesionales sanitarios.
P. ¿Qué acciones considera necesarias para reforzar la confianza de la ciudadanía en el farmacéutico como profesional sanitario
R. Es fundamental mejorar la comunicación con la ciudadanía. Muchos pacientes desconocen el alcance real de la labor del farmacéutico. Aunque actualmente se organizan jornadas de salud, es necesario ampliar los servicios que se visibilizan en ellas.
Iniciativas como la revisión de botiquines o el análisis de tratamientos para detectar duplicidades e interacciones pueden contribuir a poner en valor nuestro trabajo y reforzar la confianza del paciente.
P. Uno de los temas que están marcando la campaña es la remuneración de altos cargos colegiales. ¿Cuál es su posición al respecto?
R. Este aspecto está regulado por los estatutos colegiales. En el caso del MICOF de Valencia, no se contempla la remuneración de los miembros de la junta directiva, y consideramos que debe seguir siendo así. En la modificación de estatutos que proponemos, este punto no será alterado.
P. ¿Qué iniciativas impulsaría para mejorar la transparencia y la rendición de cuentas dentro de la institución colegial?
R. Una de las primeras medidas que adoptaría como presidente sería la realización de una auditoría externa independiente. Nuestra intención es llevar a cabo al menos una auditoría anual y presentar sus resultados en asamblea.
También revisaremos los procesos internos y la estructura organizativa del colegio, con el objetivo de optimizarlos. Apostamos por una gestión basada en objetivos concretos, medibles y presupuestados, que permita evaluar resultados y aplicar mejoras cuando sea necesario. Asimismo, cumpliremos rigurosamente con la Ley 19/2013 de transparencia de acceso a la información pública.
P. ¿Cómo valora la gestión y el trabajo desarrollado por el equipo anterior durante su mandato?
R. Consideramos que la gestión es claramente mejorable. Desde el punto de vista económico, el presupuesto es elevado —con una previsión cercana a los 7,5 millones de euros para 2026— en relación con los servicios que reciben los colegiados. Solo en el área tecnológica se han presupuestado cerca de 3 millones de euros, partidas cuyo detalle completo desconocemos y que deberán ser analizadas.
En el ámbito humano, existe un descontento generalizado dentro del MICOF. Es importante recordar que el personal representa la imagen y la esencia de la institución, por lo que será prioritario abordar esta situación y trabajar para revertirla