Pacientes más envejecidos, más cronificados y más polimedicados, con más necesidades sanitarias, pero con menos profesionales que las satisfagan. El déficit de profesionales sanitarios es una problemática que no deja de crecer, dando como resultado que la escasez de farmacéuticos comunitarios se haya convertido también en toda una preocupación acuciante a abordar.
Cabe mencionar que según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se prevé un déficit de 10 millones de profesionales sanitarios a nivel mundial para 2030. Pese a que las estadísticas de la Unión Europea (UE) sacan a la luz que ha habido un incremento general en el número de graduados en farmacia de 2010 a 2020, el continente se mantiene por detrás de la media con solo un crecimiento del 3%.
La alarma es tal, que la propia Agrupación Farmacéutica Europea (PGEU), ha elaborado un documento de posicionamiento al respecto, alertando de la necesidad de que se lleve a cabo una acción inmediata. En este sentido, solicitan medidas integrales para abordar la creciente escasez de farmacéuticos en Europa, instando a los responsables políticos, proveedores de atención médica e instituciones educativas a actuar rápidamente para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de la profesión farmacéutica y fortalecer el sector. Además, recalcan que se debe realizar una planificación estratégica y aumentar la inversión por parte de los gobiernos.
Más integración, formación y reconocimiento
El presidente del PGEU, Aris Prins, indica que para continuar brindando una atención farmacéutica de alta calidad, "debemos impulsar la educación, aprovechando métodos de enseñanza innovadores, y asegurarnos de que los planes de estudio de farmacia se adapten al panorama de atención médica en evolución". "Fomentar la educación interprofesional desde el inicio de las carreras académicas de los estudiantes y utilizar estrategias de mezcla de habilidades de manera efectiva será fundamental para crear una fuerza laboral de atención médica más unificada". Asimismo, saca a colación que "también es imperativo que no solo mostremos el valor de la farmacia comunitaria, sino que también trabajemos para integrar la profesión más profundamente en el sistema de salud".
"Es imperativo que trabajemos para integrar la profesión más profundamente en el sistema de salud"
Aris Prins, presidente del PGEU.
Otros de los puntos más esenciales a tener en cuenta para Prins reside en la promoción del desarrollo profesional continuo y de políticas de retención que aborden el agotamiento y la insatisfacción dentro de la profesión. "Esto incluye ofrecer cargas de trabajo manejables, salarios competitivos, reducir la burocracia, mejorar las vías de progresión profesional y promover el equilibrio entre el trabajo y la vida personal", alega. Además, hace referencia a que las soluciones tecnológicas pueden agilizar las tareas administrativas en la farmacia, permitiendo que los farmacéuticos comunitarios dediquen más tiempo a la asesoría de pacientes. "Adoptar la digitalización puede mejorar la eficiencia sin comprometer la interacción crítica con el paciente que es el núcleo de la atención médica de calidad", asegura.
Remuneración y retención del talento
Atendiendo al documento de posicionamiento, uno de los aspectos a los que hacen referencia es a que los modelos de remuneración de la atención farmacéutica suelen ser "complejos y mal entendidos". Al respecto, recalcan que, con demasiada frecuencia, esta función principal se considera únicamente como una actividad de suministro y, por lo tanto, la atención integral proporcionada no se refleja en los modelos de remuneración. "En la mayoría de los países europeos, el modelo de remuneración permanece prácticamente sin cambios y no refleja la atención universal proporcionada por los farmacéuticos comunitarios", informan desde el PGEU.
"En la mayoría de los países europeos, el modelo de remuneración permanece prácticamente sin cambios y no refleja la atención universal proporcionada por los farmacéuticos comunitarios"
PGEU.
Motivo de ello, insisten en que mediante la implementación de iniciativas específicas destinadas a atraer, retener y empoderar a los profesionales pueden proteger el acceso actual a servicios farmacéuticos de alta calidad y adaptarse, de manera eficaz, al cambiante panorama sanitario. Además, aseguran que la colaboración, la innovación y el "trabajo de defensa activa" servirán como impulsores fundamentales para abordar este desafío crítico y fomentar un futuro resiliente para la práctica farmacéutica comunitaria y una mejor atención al paciente.
Retos de los farmacéuticos comunitarios
Desde el PGEU hacen hincapié en que es necesario invertir estratégicamente en atención sanitaria. En concreto, destacan la relevancia de invertir en educación y en que la profesión sea más atractiva a largo plazo. También insisten en que se deben aumentar las plazas para estudiantes y contar con programas formativos que se adapten a las necesidades del momento. Además, afirman que "es necesario abordar el actual desajuste de competencias causado pro la insuficinete alineación entre la educación básica y la continua". De hecho, sacan a colación que se debe implementar un plan de estudios básico que esté enfocado en la atención al paciente y en el desarrollo de habilidades clínicas, además de alentar a los futuros farmacéuticos a desarrollar su carrera profesional en la vertiente comunitaria.
Implementar estrategias de retención y empleo para apoyar el avance profesional y el bienestar de los farmacéuticos comunitarios también se postula como uno de los retos a abordar. "Es necesario abordar las condiciones de empleo actuales y proporcionar mejoras para mitigar la falta de apoyo en materia de salud mental, el agotamiento y las presiones abrumadoras de la carga de trabajo, que contribuyen en gran medida a la insatisfacción de los profesionales", alertan. De hecho, garantizan que, en este sentido, el reconocimiento de la trayectoria profesional y del valor de los farmacéuticos comunitarios ayudaría, al igual que apostar por la conciliación. A su vez, sostienen que se debe reducir la carga administrativa y la burocracia asociada a la práctica diaria, remunerar los servicios profesionales farmacéuticos "adecuadamente" y adoptar de forma temprana soluciones tecnológicas.
"Los responsables políticos deben promover iniciativas para abordar la escasez de mano de obra"
PGEU.
"Los responsables políticos deben promover iniciativas para abordar la escasez de mano de obra", inciden desde el PGEU. "Deben posicionar este tema en un lugar destacado de la agenda política", añaden. Sólo así, se podrá evitar una crisis futura, corroboran. De hecho, aseguran que, tanto a nivel nacional como europeo, se puede contribuir activamente en la construcción de una red de farmacias comunitarias más fuerte y sostenible que satisfaga las necesidades de los pacientes desde la excelencia.