La red de farmacias comunitarias ha puesto en marcha una nueva iniciativa de educación sanitaria dirigida a mejorar el conocimiento sobre los problemas de salud más frecuentes en la mujer desde una perspectiva de sexo y género. Un total de 150 farmacias ubicadas en municipios de menos de 30.000 habitantes de distintos puntos de España están impartiendo sesiones formativas dentro de la campaña “Escuelas de Salud para la Mujer”, impulsada por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos en colaboración con Organon, compañía centrada en la salud femenina.
La iniciativa, presentada este lunes en la sede de la Organización Colegial, supone la segunda fase de un proyecto iniciado en 2024 y tiene como objetivo trasladar al ámbito comunitario la reflexión sobre las diferencias biológicas y sociales que condicionan la salud de las mujeres y convertirla en acciones concretas de educación sanitaria desde la farmacia.
Durante el acto de presentación, el presidente del Consejo General, Jesús Aguilar, ha explicado que esta nueva etapa da continuidad a la campaña puesta en marcha el pasado año para sensibilizar sobre la importancia de incorporar la perspectiva de sexo y género en el abordaje sanitario.
“Hoy presentamos la segunda fase de la campaña de la Farmacia por la Salud de la Mujer que iniciamos en 2024 para sensibilizar tanto a los profesionales sanitarios como a la población sobre las diferencias de sexo y género en salud. Ahora damos un paso más para convertir esa reflexión en acción directa de educación sanitaria desde la farmacia comunitaria”, ha firmado. Según ha señalado, el objetivo es concienciar sobre “las importantes diferencias biológicas y sociales entre hombres y mujeres, unas diferencias que condicionan tanto la frecuencia como la forma de enfermar”.
Aguilar ha insistido en que el conocimiento científico acumulado en los últimos años obliga a replantear el modo en que se aborda la salud femenina. “Hoy sabemos que esas diferencias influyen en la forma de enfermar, en los síntomas, en el acceso al diagnóstico y en la respuesta a los tratamientos, y la salud de la mujer no puede abordarse igual que se hacía hace unos años”, ha subrayado. En este contexto, ha defendido el papel de la farmacia comunitaria no solo como punto de dispensación, sino como agente activo en salud pública. “La farmacia tiene mucho que aportar, no solo por su papel asistencial, sino por algo más profundo, por su capacidad para mejorar la salud pública desde la proximidad”, ha señalado.
"el objetivo es concienciar sobre las importantes diferencias biológicas y sociales entre hombres y mujeres, unas diferencias que condicionan tanto la frecuencia como la forma de enfermar”
El presidente del Consejo General ha destacado que la prevención y la educación sanitaria son elementos clave para mejorar los resultados en salud y que la red farmacéutica está especialmente bien posicionada para actuar en ese ámbito. “A veces pensamos que la salud pública se limita a grandes estrategias o a respuestas sanitarias cuando el problema ya ha aparecido, pero la salud pública se construye antes, en la prevención, en la atención precoz y en la educación de la población. En todo esto, la farmacia comunitaria tiene un valor extraordinario”, ha afirmado.
En su opinión, una ciudadanía mejor informada identifica antes los síntomas, consulta antes y comprende mejor cómo prevenir. “La educación sanitaria mejora los hábitos de vida, ayuda a reconocer factores de riesgo, favorece el uso adecuado de los medicamentos y posibilita la detección precoz, pero también sirve para combatir la desinformación, romper silencios y luchar contra el estigma que todavía acompaña a muchos problemas de salud”, ha añadido.
Aguilar ha recordado además que la capilaridad de la red farmacéutica convierte a la farmacia en el recurso sanitario más cercano para gran parte de la población, especialmente en el medio rural. “La red española de más de 22.000 farmacias es el servicio sanitario más accesible, por encima incluso de hospitales o centros de salud, y esa cercanía se basa en la confianza y en el contacto frecuente con los pacientes”, ha indicado. A ello se suma, según explicó, la propia realidad de la profesión.
“Siete de cada diez farmacéuticos colegiados son mujeres, lo que nos da una conciencia directa sobre la importancia de incorporar la perspectiva de sexo y género en la atención sanitaria”, ha señalado. Con este planteamiento, la campaña se desarrolla en municipios pequeños, donde en muchos casos la farmacia es el único recurso sanitario cercano, y aborda cuestiones relacionadas con distintas etapas de la vida de la mujer, como la menopausia, además de otros problemas prevalentes que a menudo están infravalorados.
Mejorar la salud femenina
Por parte de Organon, su director general, Juan Vera, ha subrayado que la compañía trabaja desde su creación con el propósito de mejorar la salud femenina desde una visión integral. “Venimos al mercado con un objetivo muy simple y muy ambicioso, que es mejorar la salud de las mujeres, y para ello hemos planteado una visión más amplia de la que estábamos acostumbrados cuando tratábamos la salud femenina”, ha explicado.
En este sentido, señaló que no solo es necesario centrarse en las patologías específicas, sino también en aquellas que afectan de forma desproporcionada o diferente a las mujeres. “Nos preocupan las enfermedades propias de la mujer, pero también aquellas que les afectan más o que se manifiestan de forma distinta, y todavía existe evidencia científica sobre estas diferencias que no ha llegado todo lo que debería a la práctica clínica”, ha afirmado.
“Venimos al mercado con un objetivo muy simple y muy ambicioso, que es mejorar la salud de las mujeres"
Vera ha defendido que para reducir estas brechas es necesario impulsar proyectos que impliquen a todos los agentes del sistema sanitario. “Trabajamos con nuestro portfolio de productos, pero también con proyectos que buscan alinear al sector para identificar diferencias en la prevención, el diagnóstico o el tratamiento y actuar sobre ellas”, ha explicado. En este contexto, ha destacado el papel de la farmacia comunitaria como socio estratégico.
“Las farmacias representan un aliado clave por su capilaridad, por la cercanía y por su capacidad real de acompañar al paciente, y el Consejo General ha demostrado ser el socio perfecto para llevar a cabo iniciativas que quieran cambiar las cosas”, ha afirmado. Según ha añadido, la idea de poner en marcha las escuelas de salud surgió tras compartir la preocupación por la situación sociosanitaria de la mujer en el entorno rural. “Ver un año después este proyecto convertido en realidad, con 150 farmacias que ya están impartiendo sesiones, es un orgullo y demuestra que esta es una palanca clave para mejorar la salud de las pacientes”, ha señalado.
"Escuelas de Salud de la Mujer"
La secretaria general del Consejo General, Raquel Martínez, ha sido la encargada de detallar el desarrollo del programa, que se apoya en la campaña iniciada en 2024 y en la experiencia previa de las escuelas rurales de salud impulsadas por la organización farmacéutica. “Abrimos un camino y ahora lo materializamos con nuevas acciones, especialmente en el medio rural, donde el farmacéutico es el profesional sanitario más cercano y el que mejor puede trabajar en promoción y prevención”, ha explicado.
Martínez ha recordado que la estrategia de la profesión combina la vertiente asistencial, vinculada al uso seguro del medicamento, con una estrategia social orientada a la educación sanitaria y la promoción de la salud, en la que la mujer constituye uno de los colectivos prioritarios.
La secretaria general ha indicado en la necesidad de incorporar la perspectiva de sexo y género en la práctica sanitaria, apoyándose en datos que reflejan la realidad de la salud femenina. “Las mujeres representan el 51% de la población, viven más años y acumulan más patologías crónicas (70%), pero siguen estando infrarrepresentadas en la investigación, ya que solo alrededor del 20% de los ensayos clínicos se centran en ellas”, ha señalado. Además, ha advertido de que existen diferencias en la forma de enfermar y en la respuesta a los tratamientos que deben tenerse en cuenta. “Necesitamos que la investigación y la práctica clínica reflejen esa realidad, porque de lo contrario difícilmente podremos ofrecer una atención equitativa”, ha afirmado.
“Necesitamos que la investigación y la práctica clínica reflejen esa realidad, porque de lo contrario difícilmente podremos ofrecer una atención equitativa"
Martínez también puso el foco en algunos problemas de salud especialmente relevantes, como el mayor consumo de ansiolíticos en mujeres, la menopausia o la osteoporosis. “En España hay millones de mujeres en edad menopáusica, tres millones padecen osteoporosis —en su mayoría mujeres— y el 50% abandona el tratamiento en el primer año, lo que aumenta el riesgo de fracturas por fragilidad”, ha explicado. Asimismo, ha alertado sobre las enfermedades cardiovasculares, recordando que “cada ocho minutos muere una mujer por esta causa”, lo que refuerza la importancia de la prevención y del conocimiento de los síntomas.
Las “Escuelas de Salud para la Mujer” se desarrollarán mediante unas 300 sesiones formativas organizadas por farmacéuticos comunitarios en 150 farmacias de 38 provincias, con el apoyo de los colegios profesionales y de los ayuntamientos. Las actividades se celebrarán durante varios meses y se centrarán en patologías prevalentes y en etapas clave de la vida de la mujer, con materiales informativos y encuestas para evaluar el impacto de la formación.
El programa se dirige principalmente a municipios de menos de 30.000 habitantes, donde, según recordó Martínez, la farmacia suele ser el recurso sanitario más accesible. “En el medio rural el farmacéutico no solo dispensa medicamentos, también tiene un compromiso social muy importante y en muchos casos es el único profesional sanitario disponible, por lo que era imprescindible llevar esta iniciativa a estas poblaciones”, ha afirmado .
Con esta segunda fase, los impulsores del proyecto defienden que la red de farmacias puede desempeñar un papel central en la salud pública, no solo desde la dispensación, sino también desde la prevención, la detección precoz y la educación sanitaria, actuando sobre factores determinantes como el sexo y el género desde el entorno más próximo al paciente.