El Gobierno Vasco, Osakidetza y los Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa han dado un nuevo paso en la integración de la farmacia comunitaria en la atención sanitaria con la firma de un convenio para poner en marcha un programa de seguimiento farmacoterapéutico integral dirigido a pacientes con diabetes tipo 2 y polimedicados en Euskadi. La iniciativa, que contará con una financiación anual de 100.000 euros y una vigencia inicial de cuatro años, busca mejorar la adecuación de los tratamientos, incrementar la adherencia terapéutica y reforzar la coordinación entre las oficinas de farmacia y Atención Primaria.
La firma del acuerdo ha tenido lugar en la farmacia comunitaria Mercedes Villacorta, en Vitoria-Gasteiz, en un acto en el que han participado el viceconsejero de Administración y Financiación Sanitarias, Aritz Uriarte; la directora general de Osakidetza, Lore Bilbao; la presidenta del Consejo de Farmacéuticos del País Vasco y del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Álava, Milagros López de Ocariz; el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia, Juan Uriarte; y la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gipuzkoa, Izaro Oyarbide, además del director de Farmacia del Gobierno Vasco, Iñaki Betolaza.
Un modelo sanitario centrado en las personas
El convenio se enmarca en los compromisos recogidos en el Programa de Gobierno de la XIII Legislatura y en el Pacto Vasco de Salud, que apuesta por "un sistema sanitario centrado en las personas, más coordinado y orientado a resultados en salud". En este sentido, las instituciones firmantes destacan que la iniciativa permitirá reforzar la Atención Primaria y Comunitaria, promover el uso racional de los medicamentos y aprovechar el potencial de las farmacias comunitarias como agentes de salud cercanos a la ciudadanía.
Asimismo, el acuerdo pone el foco en la integración de la farmacia en el sistema sanitario vasco. "Con este acuerdo, las instituciones firmantes reafirman su compromiso con una atención sanitaria más integrada, preventiva y centrada en las personas, aprovechando la cercanía de las farmacias comunitarias para mejorar la seguridad de los tratamientos, la calidad de vida de pacientes con enfermedades crónicas y la sostenibilidad del sistema sanitario", recoge el texto suscrito.
El Departamento de Salud, a través de la Dirección de Farmacia, asumirá la financiación del programa, mientras que una comisión de seguimiento integrada por representantes del Departamento, Osakidetza y los colegios profesionales se encargará de evaluar su desarrollo y sus resultados a lo largo de la vigencia del convenio.
Pacientes mayores de 65 años y con ocho o más medicamentos
La diabetes tipo 2 representa uno de los principales desafíos de salud pública debido a su elevada prevalencia y a las complicaciones asociadas. Según la última Encuesta de Salud de la Comunidad Autónoma de Euskadi, elaborada por el Departamento de Salud, esta patología afecta al 4,9% de los hombres y al 3,6% de las mujeres. Además, su estrecha relación con enfermedades vasculares y circulatorias, unida al carácter crónico de la enfermedad y al incremento de los tratamientos preventivos, favorece situaciones de polimedicación que pueden derivar en tratamientos inadecuados, reacciones adversas o interacciones medicamentosas "con consecuencias potencialmente graves para la salud de las personas".
Ante este escenario, el programa permitirá que las oficinas de farmacia acreditadas realicen un seguimiento farmacoterapéutico personalizado a pacientes mayores de 65 años con diabetes tipo 2 que consumen de forma continuada ocho o más medicamentos. El objetivo será detectar problemas relacionados con la medicación, mejorar la adherencia y contribuir a la obtención de mejores resultados en salud.
Asimismo, la iniciativa contempla una mayor coordinación entre las farmacias y los profesionales de Atención Primaria de Osakidetza. Entre otras actuaciones, se facilitará la comunicación de incidencias relacionadas con la medicación, la conciliación de tratamientos tras ingresos hospitalarios o consultas especializadas y el seguimiento continuado de las personas incluidas en el programa.
El papel de las más de 800 farmacias vascas
Los pacientes participantes recibirán una atención farmacéutica estructurada basada en entrevistas periódicas, una revisión integral de la medicación, la evaluación de la adherencia terapéutica, el seguimiento de la calidad de vida y la detección de posibles interacciones, duplicidades o problemas de seguridad asociados a los tratamientos.
La puesta en marcha de este programa también supone un reconocimiento al papel de la red de farmacias comunitarias de Euskadi dentro de la estrategia de atención a la cronicidad. No en vano, la iniciativa "refuerza el papel de las más de 800 farmacias comunitarias de Euskadi como un recurso sanitario cercano y accesible", integrando su labor en el modelo de Atención Primaria y Comunitaria impulsado por el sistema sanitario vasco.