La vicepresidenta de la Federación Internacional Farmacéutica (FIP) y secretaria general del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Raquel Martínez, hace un balance "muy positivo" de sus dos primeros años en primera línea de una de las principales organizaciones internacionales de la profesión. Una etapa en la que ha participado en proyectos estratégicos para el futuro de la FIP y ha defendido, en distintos foros internacionales, el papel del farmacéutico como profesional sanitario esencial ante los grandes desafíos que afronta la salud global.
Entre los hitos de este periodo, Martínez destaca, en declaraciones a este medio, su participación en la elaboración del Plan Estratégico de la FIP 2025-2030, así como en la Declaración de Copenhague sobre resistencia a los antimicrobianos. También señala la identificación de nuevos ámbitos de trabajo para la profesión, entre ellos la inteligencia artificial y los problemas de suministro de medicamentos. "También he formado parte de la delegación de la FIP, en las actividades paralelas a la última Asamblea Mundial de la Salud que se celebraron en Ginebra", explica Martínez en declaraciones a este medio. En este marco, participó junto a la Cruz Roja en una sesión en la que puso en valor la respuesta de la profesión farmacéutica española ante distintas situaciones de crisis, desde la pandemia y la erupción del volcán de La Palma hasta los incendios forestales, la DANA de Valencia o el apagón. Asimismo, intervino en un encuentro celebrado durante la Asamblea de la OMS de 2025 para reivindicar el papel del farmacéutico frente a la resistencia a los antimicrobianos.
En paralelo, la vicepresidenta de la FIP destaca el trabajo que se está desarrollando para adaptar la organización a las nuevas necesidades sanitarias y sociales. "Estamos trabajando en la transformación de la FIP hacia una institución adaptada a una nueva realidad sanitaria y social, bajo los tres pilares fundamentales: la práctica farmacéutica, la ciencia y la formación", señala.
Evolución de la profesión a escala internacional
Estos dos años también han supuesto para Martínez una oportunidad para conocer de primera mano la evolución de la profesión a escala internacional. "La FIP ha sido para mí la ventana desde la que he podido observar, desde el activismo no solo desde la contemplación, el avance imparable de la profesión en el mundo", afirma. Un avance que, a su juicio, está dando respuesta a desafíos como el envejecimiento, la polimedicación, la transformación de los sistemas sanitarios o las nuevas crisis de salud.
La experiencia internacional le ha permitido, además, constatar la capacidad de la profesión para avanzar de manera coordinada. "He podido sentir en primera persona la fuerza de una profesión que avanza junta más allá de las fronteras para seguir creciendo", apunta Martínez, quien defiende que el farmacéutico debe ser reconocido, en cualquiera de sus ámbitos de actuación, como un profesional sanitario que contribuye a mejorar la salud y la sostenibilidad de los sistemas sanitarios.
Resistencias, pandemias y cambio climático
Desde esta posición internacional, Martínez identifica varios desafíos que trascienden las fronteras. Entre ellos sitúa las resistencias a los antimicrobianos, las nuevas pandemias, las crisis generadas por el cambio climático, los problemas de suministro y la transformación digital.
En el caso de las resistencias a los antimicrobianos, subraya que se trata de "un desafío global que estamos haciendo frente desde la FIP junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS) con medidas que están siendo adoptadas en España". Al mismo tiempo, recuerda que la organización ha puesto en marcha una campaña dirigida a los gobiernos para trasladar el potencial de la profesión ante estos retos. "La farmacia quiere y puede afrontar estos grandes retos", reivindica.
Esta evolución también se está reflejando en el desarrollo de nuevos servicios en farmacia comunitaria. Martínez considera que la profesión atraviesa "una época de crecimiento profesional que se refleja en el desarrollo de nuevos servicios", una transformación que la FIP está siguiendo mediante la publicación de informes y posicionamientos.
Uno de los ejemplos es la participación de los farmacéuticos en la vacunación. Según explica, la vacunación en farmacia comunitaria por farmacéuticos ya es una realidad en 16 de los 27 países europeos y está contribuyendo a ampliar las coberturas. Entre las experiencias que destaca se encuentra Portugal, donde, según señala, la cobertura de la población diana pasó del 62,4% al 63,3%.
La evolución de la farmacia comunitaria tendrá también reflejo en el próximo Congreso de la FIP, que se celebrará en Montreal del 30 de agosto al 2 de septiembre. En este encuentro está prevista la firma de una declaración sobre enfermedades no transmisibles, con la que la organización pretende "visibilizar el papel de los farmacéuticos ante la creciente carga que suponen estas patologías".
La farmacia española como referente
En este proceso de transformación internacional, Martínez sitúa a España como uno de los países que está aportando experiencias de referencia. "Es un orgullo decir que la Farmacia española es un espejo en el que se miran muchos países para emprender el camino de una farmacia más asistencial e innovadora pero también más social", afirma.
"Es un orgullo decir que la Farmacia española es un espejo en el que se miran muchos países para emprender el camino de una farmacia más asistencial e innovadora pero también más social"
Como ejemplo, cita el Mapa de Servicios Farmacéuticos de España, que identificó 23 tipos de servicios profesionales, diez vinculados al medicamento, como los relacionados con la adherencia y los sistemas personalizados de dosificación, y otros 13 relacionados con la salud pública, como los cribados.
A este mapa se suman proyectos que también despiertan interés entre otras delegaciones internacionales. Martínez menciona las Escuelas Rurales de Salud, la herramienta digital BOT Plus y las iniciativas CisMED y FarmaHelp para hacer frente a los problemas de suministro, así como los proyectos relacionados con la soledad no deseada y el informe sobre determinantes sociales de la salud. "Este bagaje lo hemos llevado a la FIP, aportando una manera diferente de ver la profesión", resume.
El intercambio, sin embargo, no se produce únicamente en una dirección. Martínez destaca varias experiencias internacionales que considera especialmente interesantes para España, como la vacunación en farmacia comunitaria de Portugal, los programas de cribado impulsados en Francia e Italia o el plan desarrollado en Bélgica para reducir el uso de benzodiazepinas mediante la intervención del farmacéutico comunitario.
"Estamos aportando mucho a la sociedad, pero podemos hacer más", sostiene. Para conseguirlo, considera necesario que la profesión obtenga un mayor reconocimiento y disponga de las competencias y apoyos necesarios. "Necesitamos que se reconozca nuestra labor, que se refuercen nuestras competencias y que contemos con el apoyo necesario para seguir velando por la accesibilidad y el buen uso de los medicamentos", añade.
"Necesitamos que se reconozca nuestra labor, que se refuercen nuestras competencias y que contemos con el apoyo necesario para seguir velando por la accesibilidad y el buen uso de los medicamentos"
Preparar a la profesión para el futuro
De cara a la segunda mitad de su mandato, Martínez sitúa entre sus prioridades la preparación del sector sanitario y de la profesión farmacéutica ante desafíos como el cambio climático, las pandemias y las emergencias. También señala como objetivo la prevención de enfermedades no transmisibles, entre ellas las cardiovasculares y el cáncer.
Pero hay una prioridad que atraviesa toda su visión de futuro: reforzar la presencia de los farmacéuticos en los espacios internacionales de decisión. "Y como colofón, seguiré trabajando por que se escuche la voz del farmacéutico en todos los foros donde se hable de salud, medicamentos y pacientes", asegura.
Para ello, continuará impulsando relaciones de colaboración con otras instituciones internacionales, con el objetivo de contribuir al fortalecimiento de la atención sanitaria. "Continuaré poniendo todo mi empeño en construir relaciones colaborativas con otras instituciones internacionales para, entre todos, fortalecer la atención sanitaria", concluye.
Y lo hace reivindicando la dimensión territorial y social de la profesión, especialmente allí donde el acceso a otros recursos sanitarios es más limitado: "Porque el corazón la Farmacia es el soplo de vida para muchos pueblos y rincones del mundo donde otros no llegan".