Este 2025 ha sido un año de grandes avances para la Farmacia. Quizá uno de los más destacados fuera el programa piloto, impulsado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) en colaboración con el Gobierno de La Rioja en octubre, por el que se remunerarían los servicios profesionales farmacéuticos en farmacias rurales de la región, con el objetivo de mejorar la viabilidad económica de estas oficinas y la salud de la población residente, durante todo el año, en estas zonas despobladas, caracterizadas por el envejecimiento, la dispersión, la cronicidad y, en ocasiones, la situación de soledad.
No obstante, la Farmacia, que fue reconocida por los españoles en el CIS como el servicio mejor valorado, arranca este 2026 con varios temas clave por delante que darán mucho que hablar en los próximos meses y que, a buen seguro, centrarán el foco informativo. En este sentido, un buen punto de partida son aquellos aspectos prioritarios que el CGCOF transmitió a la Federación Farmacéutica Internacional (FIP, por sus siglas en inglés) para la elaboración de su caso de estudio publicado a finales del año pasado.
Sobresalen por encima del resto aspectos como el nuevo sistema de precios de referencia de la Ley de los Medicamentos, el derecho exclusivo de la Farmacia Hospitalaria a dispensar medicamentos de diagnóstico hospitalario y la prescripción de los fármacos veterinarios.
Este tercer aspecto, precisamente, se corresponde con una de las grandes polémicas abiertas en el sector en los últimos meses y que generó diversas reacciones desde su mismo planteamiento. Así, la postura de la Farmacia española siempre ha sido muy clara y subraya que en nuestro país los medicamentos de uso veterinario solo pueden dispensarse en farmacias y puntos autorizados, pero no por los veterinarios.
"Es fundamental para evitar el conflicto de intereses inherente que existe cuando el prescriptor es también el dispensador. Ahora, los veterinarios están solicitando la posibilidad de dispensar medicamentos. Algunos consideran que esto supone una intromisión profesional en detrimento de los farmacéuticos, como expertos en medicamentos", destaca la FIP en su informe, de forma coherente con las demandas del CGCOF. "Hay una premisa en este país de que el profesional que prescribe no dispense y el que dispense no prescriba, y esta es la máxima", suscribió el presidente del CGCOF, Jesús Aguilar, en los compases iniciales de la polémica.
De hecho, en el anteproyecto de Ley de los Medicamentos así lo señala también. La dispensación de medicamentos veterinarios es competencia exclusiva de las oficinas de farmacia legalmente establecidas, que además serán las únicas autorizadas para la elaboración y dispensación de fórmulas magistrales y preparados oficinales; los establecimientos comerciales detallistas autorizados, siempre que cuenten con un servicio farmacéutico responsable de la custodia, conservación y dispensación de estos medicamentos; y las entidades o agrupaciones ganaderas autorizadas que cuenten con servicio farmacéutico responsable de la custodia, conservación y dispensación de estos medicamentos para el uso exclusivo de sus miembros.
Por otra parte, en caso de problemas de suministro, el anteproyecto de ley faculta a los farmacéuticos a dispensar, en toda España, otro medicamento que se encuentre en la lista de fármacos sustituibles de la AEMPS. En concreto, la normativa establece que "cuando por causa de desabastecimiento o urgente necesidad no se disponga en las oficinas de farmacia del medicamento prescrito ni de ninguno de los incluidos en su agrupación homogénea formada en base al artículo 101 de esta ley, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) podrá permitir la sustitución por parte del farmacéutico por otro no incluido en la misma agrupación homogénea", indica. "En este caso, la AEMPS informará expresa y públicamente la situación de desabastecimiento, con indicación en cada caso de las opciones autorizadas y el marco temporal de la excepción", concluye.
Precios de referencia y medicamentos de diagnóstico hospitalario
La Ley de los Medicamentos, como recalcan tanto CGCOF como FIP, es otro de los puntos a los que habrá que estar muy atentos en este 2026. Así lo detalló Aguilar en un encuentro antes de Navidad con los periodistas, y también lo especificó la FIP en su informe: puede ser una "buena oportunidad para mejorar el papel de los farmacéuticos y la expansión de los servicios" que ofrecen.
Uno de estos elementos es el sistema de precios de referencia, al que se opuso el sector de pleno y que puede "dificultar la adherencia al tratamiento y derivar potencialmente en escasez y cierres de farmacias". A este respecto, el Ministerio de Sanidad incidió en que el sistema adolecía "demasiada rigidez", por lo que "no permite una competencia real entre medicamentos". De este modo, la reforma contempla, según pudo saber este periódico, un "sistema más flexible mediante el cual los medicamentos que forman parte de una agrupación homogénea podrán diferenciarse de precio, fomentando la competitividad del sector y garantizando unos precios más asequibles para la población y para el Sistema Nacional de Salud (SNS)".
Como parte de dicha reforma, también se introducirá la posibilidad de excluir del sistema de precios de referencia medicamentos que puedan considerarse estratégicos, así como de revisar el precio de algunos medicamentos al alza en el caso de que concurran circunstancias que pongan en riesgo el suministro al SNS. Unos cambios en el SPR que "tendrán que ser desarrollados en el futuro Real Decreto de Precio y Financiación de Medicamentos para su aplicación concreta durante el proceso de fijación de precio".
Asimismo, se incluirá el sistema de precios seleccionados, que "favorecerá la competencia entre las compañías en sus ofertas al SNS para una serie de medicamentos, dentro de las agrupaciones homogéneas, obteniendo un precio más reducido, y garantizando siempre el suministro al SNS de los medicamentos que formen parte de los precios seleccionados".
Y, por otra parte, el derecho exclusivo de los hospitales a dispensar medicamentos de diagnóstico hospitalario financiados por el sistema sanitario también figura como uno de estos desafíos. Sobre esto, el caso de estudio recoge que "se propone eliminar esta reserva actual, permitiendo a los farmacéuticos comunitarios dispensar estos medicamentos. Aunque no están clasificados por la AEMPS para uso hospitalario, su distribución sigue estando restringida al ámbito hospitalario por motivos de financiación no clínicos".
En este sentido, en España, de acuerdo con los datos aportados en este documento, en 2023 había casi 80.300 farmacéuticos, lo que sitúa a esta profesión en una ratio de 16,6 por cada 10.000 habitantes. De estos, cerca de 58.000 son mujeres, por lo que este colectivo representa el 72% del total de la Farmacia española. Así, desde el año 2006 el país ha experimentado un crecimiento estable de la densidad de farmacéuticos por cada 10.000 habitantes, desde los 9,42 de aquel año a los 16,6 del último, lo que sitúa a España muy por encima de la media global (9,46 en 2023).