En el Salón Real del céntrico Real Casino Gran Círculo de Madrid, Sara Valverde, presidenta de Farmamundi, convocada por Nueva Economía Fórum y Bidafarma, ha realizado un exhaustivo repaso a la intrahistoria de su trabajo al frente de la ONG ante autoridades y periodistas. Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) ha sido el encargado de presentar a su homóloga en la entidad humanitaria.
Durante su discurso, Aguilar ha aseverado que “hablar de Sara es hablar de compromiso, de vocación farmacéutica y de una forma muy concreta de entender nuestra profesión: una profesión profundamente ligada al cuidado de las personas, a la equidad y a la justicia social”. Valverde, ha continuado el presidente del CGCOF, lleva más de 25 años vinculada a Farmamundi, desde su incorporación como socia y voluntaria en 20024. “Ha recorrido prácticamente todas las etapas posibles dentro de la organización, lo que le da un conocimiento profundo, real y honesto de lo que es Farmamundi, de sus retos y de su enorme potencial transformador”, ha ampliado.

“A lo largo de todos estos años ha demostrado una forma de liderar basada en la ilusión, la responsabilidad y la coherencia. Siempre con una visión muy clara: que la farmacia, como profesión sanitaria, no puede ser ajena a las desigualdades en salud ni a las enormes brechas que siguen existiendo en el acceso a los medicamentos y a la atención sanitaria básica en muchas partes del mundo”, ha apuntado Aguilar, antes de destacar el vínculo entre Farmamundi y el Consejo General..
“No es una ONG más: Farmamundi es la ONG de la profesión farmacéutica, la que encarna de forma más directa e integral nuestra esencia y nuestro compromiso con la cooperación internacional y la acción humanitaria”, ha proseguido, tras remarcar que “vivimos tiempos complejos: la pandemia, los conflictos armados como Ucrania o Gaza, o la situación de millones de personas refugiadas y desplazadas que huyen de sus hogares”. “Frente a este escenario, la solidaridad no es una opción, es una necesidad. Y organizaciones como Farmamundi son esenciales para garantizar que la respuesta sanitaria llegue donde más se necesita, con profesionalidad, con ética y con humanidad”, concluía para dar paso a Valverde.
Tras agradecer la presentación a Aguilar, la presidenta de Farmamundi ha repasado la trayectoria de la ONG, que empezó enviando medicamentos a una población rural en Mali. “Desde entonces, hemos profesionalizado muchísimo la organización y podemos hablar de que en este momento estamos trabajando en 150 proyectos que llegan a 200.000 personas”, apunta.
El equipo técnico consta de 118 personas, junto a más de 100 voluntarios y un área logística que “en los últimos 30 años ha enviado medicamentos para salvar vidas”.
La salud del mundo
Farmamundi empezó mandando medicamentos, pero, con el tiempo, “nos dimos cuenta de que eso no era suficiente para garantizar el derecho a la salud”. Según Valverde, este concepto va más allá, “porque la gente necesita tener una vida sin violencia, necesita tener una alimentación sana, tener un techo. Con lo cual hemos trabajado en estos años en crear proyectos de cooperación y de humanización. Igual que otras organizaciones, pero lo que nos diferencia es que tenemos un área logística humanitaria muy profesional”.
Sobre esto, la presidenta de la ONG explica que tienen el “control absoluto” de todo el envío: “Nunca enviamos ningún medicamento si no sabemos dónde va a llegar, porque sabemos que, sin una trazabilidad completa, terminará en el mercado negro, y eso es un peligro para la población”. Por lo tanto, “nunca enviamos medicamentos si no sabemos que el hospital al que llega tiene capacidad de almacenaje y distribución”.
A lo largo de estos 30 años, explica, “hemos podido ver que la cooperación funciona. Lo que ocurre en otras partes del mundo también tiene impacto en nuestras vidas. No tenemos más que acordarnos de la COVID-19, de la viruela del mono, del ébola… Por ello, la profesión farmacéutica y la sanidad en general tenemos aquí un papel fundamental en actuar en la Salud Pública”.
Para garantizar esto, además de medicamentos, desde Farmamundi se trabaja con las organizaciones locales para la ayuda humanitaria. “Lo que necesitan es cobijo, sentirse seguros, alimentos, kits nutricionales de primera necesidad…”, señala. Así, Valverde habla de Ucrania y de Gaza e incide en el trabajo que llevan a cabo con las mujeres víctimas de violencia sexual, porque “las mujeres son las principales víctimas cuando se produce una emergencia. El arma de guerra actual que más impacta en las crisis bélicas es la violencia sexual contra mujeres y niños. Por eso, trabajamos en darles un apoyo fundamental, no solamente en los momentos en el que están más en shock, sino para crear una vida después del trauma”.
La colaboración con los COF
Cuando se produce una emergencia, los primeros en ofrecerse para ayudar con el CGCOF y los colegios, destaca la presidenta de Farmamundi: “Siempre han acudido a nuestra llamada. Es una forma de altavoz para todos los farmacéuticos, pero para también para la población en general, que cuando ve un cartel en su farmacia pidiendo ayuda para Ucrania, para Gaza o para la emergencia que sea, sabe que el farmacéutico está detrás de esa ayuda. Y también la Distribución y los laboratorios”. Y, además, enfatiza que nadie lo hace por obtener visibilidad.
En este sentido, Valverde afirma con rotundidad que lo social es “indisoluble” de la labor del farmacéutico. “Lo mismo que hago en mi farmacia es lo que estoy haciendo para Farmamundi: ayudar a los demás en la manera en que sabemos, el acceso a medicamentos esenciales y en todas las circunstancias que derivan del derecho a la salud”. Por ello, el objetivo de su presidenta es que la ONG fuera la líder del sector farmacéutico; “lo es por su trabajo, pero muchas veces nos cuesta dar visibilidad a todos los proyectos que tenemos en marcha, a toda la repercusión de lo que hay detrás, a todo el trabajo técnico. Creo que eso está cambiando y que con el tiempo la profesión reconocerá nuestra organización como líder en cooperación, pero me gustaría que se conociera muchísimo más y se reconociera mucho más nuestro trabajo. No por mí, ni ni siquiera por mis compañeros, sino porque que realmente hay personas que todos los días se están eh beneficiando. Tenemos un impacto real en la vida de la gente”.