La telefarmacia ha llegado para quedarse, también en el área de la oncología. Gracias a la eclosión y posterior consolidación del uso de las tecnologías de la información y comunicación (TICs) en la práctica farmacéutica, se ha convertido en toda una aliada que complementa la atención presencial y que garantiza el acompañamiento de los farmacéuticos hospitalarios más allá de las paredes del hospital. En este sentido, la Farmacia Hospitalaria (FH) "se traslada" al domicilio del paciente oncológico con el objetivo de garantizar un modelo de asistencia sanitaria continuado y más humanizado.
En el marco del Día Mundial Contra el Cáncer, con el objetivo de conocer cómo se desarrolla la "telefarmacia oncológica" en la actualidad y los retos a los que se enfrenta, EG ha contactado con Virginia Martínez Callejo, jefa de sección de Farmacia Oncológica y portavoz de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH).
"Los farmacéuticos hospitalarios hemos sido líderes en la implementación del seguimiento telemático del paciente oncológico", subraya. "Siempre hemos tenido muy claro nuestro deber de adaptarnos a las necesidades de estos pacientes; la sociedad ha cambiado y los profesionales sanitarios también debemos formar parte de esa transformación", confirma. De esta forma, sostiene que el fin último de ofrecer este servicio farmacéutico a los pacientes con cáncer reside en "ofrecer el mismo nivel de atención farmacéutica que en una consulta presencial y acercar la medicación al paciente". "Todo ello asegurando unas condiciones de confidencialidad, seguridad y custodia de la medicación", hace hincapié Martínez Callejo.
Ofrecer el mismo nivel de atención farmacéutica que en una consulta presencial y acercar la medicación al paciente
La pandemia marcó un antes y un después también en la adopción de la telefarmacia en oncología. En este sentido, la portavoz de la SEFH saca a colación que para ellos supuso el impulso que necesitan para contar con todas las aprobaciones oficiales. "Llevábamos tiempo intentando ponerlo en marcha, la verdad que sin demasiado éxito, pero todo aquel trabajo previo resultó tiempo ganado a la hora de su puesta en marcha", relata.
Beneficios palpables, pero con desafíos al frente
El aumento de la satisfacción de pacientes y cuidadores con la atención recibida; la flexibilización de la relación y reducción de la dependencia del paciente con el centro hospitalario y la reducción de los desplazamientos, con su consecuente disminución del tiempo empleado y de los recursos son algunos de los beneficios vinculados a la implementación de esta práctica profesional. A su vez, se fomenta la accesibilidad a los propios profesionales sanitarios, algo que impacta de lleno en la mejora de la comunicación y el aumento de la seguridad del paciente y, sobre todo, dibuja una oportunidad de mejora de los resultados clínicos.
"La telefarmacia, en contra de lo que podría creerse, ayuda a establecer una relación de confianza con el paciente y, como ya sabemos, este
vínculo farmacéutico-paciente confiere múltiples aspectos positivos que también se traducen en una mayor adherencia", corrobora. Esto repercute positivamente de cara a que la información sobre su terapia pueda llegar mejor y éste "sea capaz de reconocer y comunicar los potenciales efectos adversos que pueda sufrir".
"Es uno de los mejores ejemplos de sistema centrado en el paciente"
Virginia Martínez Callejo, jefa de sección de Farmacia Oncológica y portavoz de la SEFH.
Pese a ello, Martínez Callejo asevera que los principales desafíos a la hora de implementar un programa de telefarmacia oncológica en los hospitales españoles se asocian con "creer en el modelo". "La justificación de los recursos es relativamente fácil si se ponen en valor los beneficios para el paciente, en primer lugar, y para el sistema sanitario como consecuencia", alega. De hecho, hace hincapié en que "es uno de los mejores ejemplos de sistema centrado en el paciente".
Criterios de inclusión y herramientas a implementar
Para poder acceder a este seguimiento en remoto, hay una serie de criterios de selección a tener en cuenta. Al respecto, Martínez Callejo informa de que son criterios de inclusión la fragilidad (bien por edad, bien por estado general), la dependencia y la movilidad. "Claramente, si hay telemedicina, tiene que complementarse con telefarmacia", reivindica. "No tendría ningún sentido hacer venir al hospital a un paciente que ha sido atendido telemáticamente por su médico", recalca.
Pese a que hay variabilidad en cuanto a herramientas tecnológicas a emplear, la jefa de sección de Farmacia Oncológica afirma que la videollamada, a día de hoy, es el "soporte ideal". "Mantener contacto visual con el paciente ayuda a humanizar la asistencia, pero no es el recurso más utilizado", sostiene. "Es más, prosigue "no desdeñemos el uso de un simple teléfono", añade. "Cuando hablamos de tecnología, todo avance es bienvenido, pero no debemos perder de vista la población sin acceso a todos estos adelantos", hace referencia. Siguiendo esta línea, alega que, precisamente, "se trata de un segmento de la población especialmente vulnerable y candidato a beneficiarse de la telefarmacia".
"Mantener contacto visual con el paciente ayuda a humanizar la asistencia"
Virginia Martínez Callejo, jefa de sección de Farmacia Oncológica y portavoz de la SEFH.
Puestos sobre la mesa las múltiples ventajas de ofrecer la telefarmacia a los pacientes oncológicos, para Martínez Callejo resulta crucial que se den a conocer los resultados de los centros hospitalarios que ya lo han puesto en marcha. "La valoración por los pacientes (y/o
cuidadores) no puede ser mejor, la satisfacción es altísima, independientemente de la edad y de la fase de la enfermedad en la que
se encuentren", enfatiza. "Afortunadamente, cada vez son más los pacientes que este modelo les ayuda a conciliar su vida personal y laboral", concluye.
Toxicidades, polimedicación y medicinas alternativas
Cabe mencionar que en Infarma Madrid 2024 esta cuestión se abordó en una de las mesas de actualidad. En concreto, Javier Álvarez, facultativo especialista en Farmacia Hospitalaria del Hospital Universitario La Paz, alegó que, pese a que el trabajo del farmacéutico hospitalario es más desconocido, es muy relevante para el paciente oncológico. "Desde la FH se intentan mejorar los resultados en salud de los pacientes evitando las toxicidades. El objetivo es que se vaya formado a casa con respecto al tratamiento oncológico", aseguró. De hecho, incidió en la importancia de que se concilie la medicación, dado que "la polimedicación puede desembocar en una pérdida de adherencia-eficacia".
En esta línea, informó de que en el Hospital La Paz cuentan con una consulta de atención farmacéutica en el hospital de día donde pueden intercambiar dudas con el oncólogo ligadas al tratamiento de cada paciente. Además, recalcó que es muy importante la labor del farmacéutico a nivel de prescripción, al igual que el paciente sepa si se tiene que tomar la medicación con comida o en ayunas. De hecho, alertó de que, por ejemplo, "si se combina el omeprazol con un fármaco para tratar el cáncer de mama, ese paciente tiene tres veces de posibilidades de que el tratamiento no funcione". Asimismo, señaló que estos pacientes no deben tomar medicinas alternativas, "a veces toman suplementos o tés que pueden interactuar disminuyendo la eficacia o suponiendo más toxicidad".
En su intervención también insistió en que se debe reforzar el concepto de que, si se quiere la máxima efectividad del tratamiento, éste se debe tomar en tiempo y forma correcta. Además, resaltó que desde la FH se debe ayudar a que el paciente no deba acudir al centro hospitalario a por la medicación, "estamos potenciando la telefarmacia a domicilio", subrayó. También aseveró que los farmacéuticos deben contribuir a la minimización de la toxicidad farmacológica en la medida de lo posible, al igual que deben situar al paciente en el centro.
10 claves para la implementación de la telefarmacia
Desde la SEFH han realizado un decálogo en el que se engloban una serie de aspectos clave a tener en cuenta de cara a implementar la telefarmacia.
- 1) La telefarmacia es una herramienta complementaria a la atención farmacéutica presencial.
- 2) Cada Servicio de Farmacia Hospitalaria puede tener desarrollado diferentes programas de telefarmacia.
- 3) El farmacéutico hospitalario es el profesional sanitario responsable de proponer, ofrecer y dirigir las intervenciones de telefarmacia.
- 4) El uso de la telefarmacia no se acota por patologías concretas o medicamentos.
- 5) Pueden definirse criterios de inclusión, exclusión y priorización para determinar los pacientes que se incluyen en telefarmacia.
- 6) Los pacientes deben comprender el compromiso y alcance de un programa de telefarmacia y transmitir su conformidad.
- 7) El farmacéutico hospitalario es el profesional sanitario responsable de transmitir al paciente la información y las recomendaciones necesarias para el adecuado desarrollo del programa de telefarmacia.
- 8) La elección de la herramienta tecnológica a utilizar dependerá del objetivo de la práctica farmacéutica a distancia a realizar, así como de los recursos disponibles y capacidades tecnológicas.
- 9) El programa de telefarmacia desarrollado debe garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
- 10) El programa de telefarmacia debe establecer las garantías éticas para el desarrollo del servicio.