Las hoja de ruta para impulsar la vacunación desde las farmacias: más competencias, mejor acceso y financiación estable

El World Pharmacy Council (WPC) ha publicado una nueva declaración de posición en la que reclama un mayor protagonismo de las farmacias comunitarias en las estrategias de inmunización

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La vacunación es una de las intervenciones de salud pública más eficaces y rentables para prevenir enfermedades, proteger a las comunidades y reforzar la resiliencia de los sistemas sanitarios. Sin embargo, las coberturas vacunales continúan por debajo de los niveles necesarios en muchos países, lo que dificulta aprovechar todo su potencial para prevenir brotes de enfermedades evitables. Ante esta situación, el World Pharmacy Council (WPC) ha publicado una nueva declaración de posición en la que reclama un mayor protagonismo de las farmacias comunitarias en las estrategias de inmunización.

El documento parte de una premisa clara: para mejorar las tasas de vacunación es necesario aprovechar plenamente el potencial de los profesionales sanitarios de confianza que ya están integrados en las comunidades. En este sentido, el WPC considera que las farmacias comunitarias deben consolidarse como centros locales de salud preventiva y desempeñar un papel más activo en la administración de vacunas.

"La vacunación es una de las intervenciones de salud pública más eficaces y rentables para prevenir enfermedades y proteger a las comunidades", subraya la organización. Además, recuerda que esta estrategia "desempeña un papel fundamental en el apoyo a los resultados de salud, la resiliencia de los sistemas sanitarios, la productividad económica y la gestión del uso de antimicrobianos".

La declaración incluye un llamamiento a la acción dirigido a gobiernos, autoridades sanitarias y organizaciones profesionales con ocho recomendaciones para integrar plenamente a la farmacia comunitaria en las políticas de vacunación.

La primera de ellas pide a los gobiernos "involucrar, empoderar y promover las farmacias comunitarias como centros locales de salud preventiva", facilitando su inclusión en los programas de administración de un amplio abanico de vacunas.

Asimismo, el WPC defiende que los farmacéuticos comunitarios debidamente formados puedan administrar progresivamente vacunas frente a "todo el espectro de enfermedades prevenibles mediante vacunación", siempre de acuerdo con el calendario nacional de inmunización y para pacientes de todas las edades clínicamente apropiadas. Además, sostiene que, cuando una vacuna requiera prescripción médica, el paciente debería poder recibirla directamente en la farmacia "sin necesidad de una receta de otro profesional sanitario".

La organización también reclama reforzar la formación en este ámbito. En concreto, propone incorporar la vacunación a los planes de estudio del grado en Farmacia y que las organizaciones de farmacia comunitaria puedan desarrollar, en colaboración con las autoridades sanitarias, programas certificados de capacitación.

Integración en los planes de respuesta sanitaria

Otro de los aspectos destacados de la declaración es la necesidad de que las farmacias formen parte de la planificación sanitaria frente a futuras emergencias. En este sentido, el WPC considera que las farmacias comunitarias y sus organizaciones representativas deben integrarse en los planes locales de preparación frente a brotes epidémicos, desastres naturales y otras amenazas graves para la salud, facilitando una respuesta rápida mediante la prestación de servicios de vacunación cuando sea necesario.

La declaración también pone el foco en aspectos organizativos que condicionan el desarrollo de estos servicios. Entre ellos, reclama que las farmacias tengan acceso al suministro de vacunas financiadas con fondos públicos a través de canales de adquisición compatibles con su actividad habitual.

Igualmente, considera imprescindible que puedan consultar el historial vacunal de los pacientes para "garantizar la seguridad e identificar oportunidades de vacunación de recuperación", además de registrar las dosis administradas desde la propia farmacia y mantener actualizada la información clínica.

El documento también insta a los gobiernos y organismos responsables de recopilar información sobre vacunación a garantizar la publicación periódica y transparente de datos de alta calidad sobre la administración de vacunas, desglosados por variables como el territorio, el tipo de centro vacunador o la edad del paciente. A juicio del WPC, las farmacias comunitarias pueden contribuir activamente a mejorar estos sistemas de información.

Por último, la organización pone el acento en la sostenibilidad económica de estos servicios. Así, defiende que, cuando la vacunación esté financiada total o parcialmente por la administración pública o por aseguradoras, las farmacias reciban mecanismos de reembolso y remuneración "completos, justos y oportunos" tanto por la vacuna como por el acto clínico.

En la misma línea, sostiene que, si otros proveedores sanitarios reciben financiación para prestar servicios equivalentes, las farmacias deberían acceder a condiciones similares. "Una remuneración adecuada y sostenible para las actividades relacionadas con la vacunación es esencial para garantizar su viabilidad, favorecer su implantación y reconocer adecuadamente las responsabilidades asumidas", concluye la declaración.


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