Cuando se cumplen cinco años desde el inicio de la pandemia de la Covid-19 es momento de analizar las lecciones aprendidas y los avances que se han producido en el ámbito de las emergencias sanitarias.
En este contexto se celebró el encuentro virtual del grupo de trabajo ‘Covid-19: 5 años después. Aprendizajes para la preparación ante futuras emergencias sanitarias’, organizado por Fundamed y celebrado con el apoyo de Sanofi, reunió a importantes expertos a nivel nacional, que reflexionaron y compartieron experiencias sobre los principales aprendizajes extraídos de la crisis sanitaria global y los desafíos que aún permanecen en la gestión de emergencias sanitarias.
El grupo, integrado por profesionales del ámbito académico, sanitario y de gestión, se centró en identificar aspectos clave de los planes de vacunación, destacando tanto los elementos que han funcionado eficazmente como aquellos que requieren mejoras. Los expertos concluyeron que persisten desafíos en la preparación ante emergencias sanitarias, como la necesidad de actualizar planes pandémicos, mejorar la coordinación interadministrativa y garantizar transparencia en las decisiones. A pesar de los avances en diagnóstico y microbiología, aún existen carencias en la producción nacional, por ello, instaron a coordinar la producción de suministros esenciales y a adoptar un modelo de fábricas flexibles para reducir la dependencia externa.
Resaltaron, igualmente, la importancia de la innovación vacunal y del fortalecimiento de la producción en Europa para no depender de Estados Unidos. Además, advirtieron sobre la desinformación, proponiendo estrategias de comunicación más efectivas, como el marketing social.
Gobernanza multinivel en emergencias sanitarias

Ángel Gil Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública. Universidad Rey Juan Carlos fue el coordinador de esta reunión en la cual uno de los temas centrales del debate fue la mejora de la gobernanza multinivel en emergencias sanitarias.
Antoni Trilla, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Barcelona y jefe del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic, destacó que durante la pandemia se produjo una constante interferencia de la justicia ordinaria en la toma de decisiones epidemiológicas.
En su intervención, Trilla subrayó la necesidad de una legislación específica que limite la intervención de los tribunales en situaciones de emergencia sanitaria, permitiendo que el Gobierno o las autoridades competentes puedan tomar decisiones de manera más ágil y sin la constante revisión judicial. "Una legislación que contemple situaciones excepcionales, como una pandemia, debe permitir que el Gobierno tenga la capacidad de dar instrucciones limitadas, controladas y auditadas, sin que los tribunales se conviertan en un obstáculo", señaló Trilla.

Por su parte, Jaime Jesús Pérez, presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV), coincidió en que, durante la pandemia, las medidas adoptadas no siempre siguieron los protocolos establecidos en los planes pandémicos previos, como el de la gripe aviar, desarrollado en 2008-2009. Pérez argumentó que la falta de aplicación de esos planes nacionales y autonómicos resultó en una improvisación constante durante la crisis.
"Lo que hace falta es preparar documentos en los periodos interpandémicos, no improvisar durante la pandemia", señaló. De acuerdo con Pérez, la elaboración de planes pandémicos claros, revisados y actualizados debe ser una prioridad para evitar la improvisación en futuras emergencias.
Coordinación interadministrativa
La coordinación entre administraciones fue otro tema clave. José Antonio Navarro, consultor honorario del Área de Vacunas del Ministerio de Sanidad, enfatizó que las trece actualizaciones de los protocolos durante la pandemia fueron discutidas ampliamente a nivel internacional, pero también destacó que la existencia de un comité de ética para priorizar la vacunación en situaciones de desabastecimiento fue esencial para la aceptación pública de las medidas adoptadas.
Navarro también señaló que, cuando las medidas se justifican adecuadamente, la población las acepta mejor, lo que demuestra la importancia de la transparencia en la gestión de crisis sanitarias.

En este sentido, Marta González, vicepresidenta de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS), mostró su preocupación por la falta de planificación ante futuras emergencias. "Es posible que, si vuelve a ocurrir, nos vuelva a pillar apagando fuegos, como ocurrió durante la pandemia de coronavirus", dijo González, quien hizo un llamado a preparar los recursos necesarios para atender no solo la emergencia sanitaria, sino también los efectos colaterales, como la desatención de enfermedades crónicas y la situación en las residencias sociosanitarias.
Lecciones para prepararnos ante nuevos desafíos
El fortalecimiento de la infraestructura sanitaria también estuvo en el centro de la discusión. Iván Sanz, responsable científico y de vigilancia virológica del Centro Nacional de Gripe de Valladolid, advirtió sobre la falta de preparación ante posibles brotes de gripe aviar, señalando que, a pesar de los aprendizajes de la pandemia, España aún carece de protocolos claros para abordar este tipo de emergencias. "Si mañana nos llega un caso de gripe aviar, no sabemos cómo manejarlo", explicó Sanz.
Sin embargo, Federico García, presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), fue algo más optimista. Reconoció que, si bien aún queda trabajo por hacer, las infraestructuras microbiológicas y de diagnóstico se han reforzado significativamente desde 2020. "En una pandemia de gripe aviar, por ejemplo, estaríamos mejor preparados para hacer frente al diagnóstico, siempre y cuando no suframos desabastecimiento", afirmó García.
"En una pandemia de gripe aviar, por ejemplo, estaríamos mejor preparados para hacer frente al diagnóstico, siempre y cuando no suframos desabastecimiento"
Federico García, presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC)

Aun así, García subrayó la importancia de preparar a los profesionales de la salud ante futuras pandemias. Del mismo modo, destacó que es fundamental contar con nuevos expertos en enfermedades infecciosas, formados a través de programas como el MIR, haciendo un llamamiento sobre la necesidad de una mayor formación reglada en este campo.
Asimismo, abordó la necesidad de reforzar los servicios de microbiología, que durante la pandemia pasaron de una actividad limitada a turnos diurnos a una actividad continua. "Es muy importante que los servicios de microbiología estén preparados para operar 24/7", indicó, enfatizando la relevancia de mantener esta capacidad a largo plazo.
Por su parte, Sanz también expresó su preocupación por la dependencia del sistema sanitario español de suministros externos, destacando la falta de producción nacional en áreas clave como mascarillas, PCR, respiradores y vacunas. "En una situación de nueva pandemia, vamos a estar igual de vendidos a los precios que nos pongan en el exterior", advirtió, señalando que, aunque la reciente inversión en la planta de HIPRA ha incrementado la capacidad de producción de vacunas en España, aún se depende en gran medida de proveedores internacionales.
Así, Marta González matizó la necesidad de reforzar las estructuras de salud pública a todos los niveles, especialmente en lo que respecta a la Atención Primaria y a domicilio. La experta señaló la importancia de la enfermería, que desempeñó un papel crucial durante la pandemia, no solo en la atención directa, sino también en tareas como el rastreo de contactos. "La enfermería hizo un trabajo muy importante en el rastreo y en la atención domiciliaria, lo que ayudó a no descuidar otras áreas de salud que fueron afectadas durante la crisis", apuntó.
"La enfermería hizo un trabajo muy importante en el rastreo y en la atención domiciliaria, lo que ayudó a no descuidar otras áreas de salud que fueron afectadas durante la crisis"
Marta González, vicepresidenta de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS)
Asimismo, González mencionó la Agencia Estatal de Salud Pública, una iniciativa que, en su opinión, podría jugar un papel clave en la mejora de la coordinación en futuras pandemias, siempre que se desarrolle adecuadamente. "Creo que una agencia como esa podría funcionar muy bien si se plantea con una estructura eficaz", subrayó.

Nivel europeo
Antoni Trilla intervino para reflexionar sobre la importancia de la cooperación y la planificación a nivel europeo en relación con la producción de suministros críticos. Trilla destacó que, aunque España podría no ser capaz de fabricar todos los suministros necesarios en una crisis, la Unión Europea podría coordinarse para compartir responsabilidades. "No hace falta que España fabrique todo, ni que Francia fabrique todo; podemos ponernos de acuerdo y asignar roles", indicó.
Además, Trilla propuso un modelo de producción más flexible, que permita adaptar fábricas a diversas necesidades en tiempos de crisis. "No se trata tanto de tener fábricas de algo, sino fábricas que, de manera regular, fabriquen algo, pero que en momentos de emergencia puedan adaptar su producción", sugirió.
"No se trata tanto de tener fábricas de algo, sino fábricas que, de manera regular, fabriquen algo, pero que en momentos de emergencia puedan adaptar su producción"
Antoni Trilla, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Barcelona y jefe del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic
Innovación en vacunas durante la Covid
Es bien sabido que la pandemia de Covid-19 impulsó una aceleración sin precedentes en la innovación de vacunas, llevando a una colaboración global y a la adopción de nuevas tecnologías, como el ARN mensajero.

En este contexto, Iván Sanz destacó que, aunque el proceso habitual de aprobación de medicamentos puede durar hasta diez años, en circunstancias excepcionales, como la pandemia, es posible acelerarlo. "Sabíamos que para aprobar un medicamento necesitábamos diez años, pero también seis meses si hacía falta", señaló Sanz, quien explicó que el proceso acelerado durante la pandemia no implicó un paso por alto de la legislación ni las normativas habituales. "Se ha seguido el mismo proceso, pero de forma acelerada, porque era necesario", afirmó.
En este punto, José Antonio Navarro expresó su preocupación sobre la dependencia de Europa de las vacunas procedentes de Estados Unidos, algo que se experimentó en el contexto de la pandemia de Covid-19.
"Las vacunas que se han utilizado en gran parte proceden de fábricas de Estados Unidos", comentó Navarro, quien subrayó la necesidad urgente de que la Unión Europea apueste por fortalecer su propia capacidad de fabricación de vacunas. "Europa debería hacer una apuesta fuerte por potenciar las fábricas de vacunas que ya existen en la Unión Europea, para no depender de las vacunas de Estados Unidos, ya que no sabemos qué ocurrirá con las futuras decisiones de la nueva administración estadounidense", añadió.
"Europa debería hacer una apuesta fuerte por potenciar las fábricas de vacunas que ya existen en la UE, para no depender de las vacunas de EE.UU., ya que no sabemos qué ocurrirá con las futuras decisiones de la nueva administración estadounidense"
José Antonio Navarro, consultor honorario del Área de Vacunas del Ministerio de Sanidad
En cuanto a la eficacia de las vacunas, Navarro destacó el impacto positivo de la campaña de vacunación, especialmente en la reducción de la mortalidad, principalmente en residencias de la tercera edad. "Pasamos de más de 900 muertos diarios en España a una tasa de letalidad mucho más baja, especialmente en los grupos más vulnerables", recordó.

Respecto al futuro de las vacunas y la innovación tecnológica en este campo, destacó el uso de vacunas de mRNA y proteínas recombinantes. "Hay multitud de patógenos que ya están en fase de ensayo con vacunas de mRNA, y las proteínas recombinantes también tienen un papel”. Creo que todas las enfermedades tienen cabida para tratarse con estas vacunas, algunas con mayor efectividad o durabilidad que otras", añadió. Además, expresó su preocupación sobre el monopolio de ciertas vacunas, refiriéndose a la situación con el mRNA. No obstante, destacó la reciente iniciativa de la Unión Europea para asegurar un contrato con Moderna, con la adquisición de 146 millones de dosis, una medida que consideró positiva.
En relación con las vacunas, Sanz coincidió con las observaciones de José Antonio Navarro, destacando la importancia de tener diversas tecnologías de vacunas disponibles. "Necesitamos absolutamente todas las vacunas", subrayó.
Según Sanz, los países de altos ingresos pueden permitirse vacunas costosas, pero otros no tienen esa capacidad, por lo que disponer de una variedad de tecnologías es esencial para garantizar la equidad en la distribución global. "Durante la pandemia vimos cómo combinar diferentes tecnologías vacunales fue clave, siendo la estrategia ganadora la combinación de una dosis de ARN mensajero y una dosis de proteína recombinante, que generó una mayor inmunogenicidad y redujo las infecciones", explicó.
"Durante la pandemia vimos cómo combinar diferentes tecnologías vacunales fue clave, siendo la estrategia ganadora la combinación de una dosis de ARN mensajero y una dosis de proteína recombinante, que generó una mayor inmunogenicidad y redujo las infecciones"
Iván Sanz, responsable científico y de vigilancia virológica del Centro Nacional de Gripe de Valladolid
Así, Jaime Pérez, resaltó una de las ventajas de las vacunas de ARN mensajero, no solo en términos de eficacia, sino también en su proceso de producción. "Una de las cosas que nunca te dicen, pero que da la sensación, es que tanto la creación de la infraestructura como la fabricación de la vacuna no es un proceso demasiado caro", señaló Pérez. En este sentido, mencionó que, por ejemplo, en África se estaba planteando la implantación de una fábrica de vacunas de ARN en una región donde nunca había existido una planta de este tipo. "Esto pone de manifiesto que la tecnología de ARN tiene la capacidad de llevarse a regiones con menos infraestructura, lo que es un paso clave para la equidad en la distribución de vacunas", explicó.
Educación sanitaria y estrategias para llegar a la población
La educación sanitaria es especialmente necesaria en el ámbito de la vacunación porque permite aclarar dudas, desmentir mitos y proporcionar información basada en evidencia científica. La vacunación es una herramienta clave para prevenir enfermedades infecciosas y proteger tanto a individuos como a comunidades enteras. Sin embargo, la desinformación o la falta de comprensión pueden generar resistencia o dudas sobre la eficacia y seguridad de las vacunas.
En este sentido, Marta González compartió su experiencia sobre la vacunación en consulta. Aunque generalmente no hay resistencia a la mayoría de las vacunas, destacó que con la vacuna de la gripe y la de la COVID se ha enfrentado a una mayor reticencia. "Me sigue llamando la atención que, cuando llegamos a la vacuna de la gripe y de la COVID, algunas personas te dicen 'esa, usted me perdona, pero yo no quiero', y te cuentan historias, a veces auténticas películas", contó.
Por ello, González subraya la importancia de ser insistentes en la comunicación de los beneficios de las vacunas. Además, aseguró que en la actualidad es esencial que los profesionales de la salud se ubiquen en el espacio donde las personas consumen información, especialmente en las redes sociales. "Hay mucha información falsa circulando, y debemos estar ahí para contrarrestarla y superarla", señaló.

Otro factor clave, según la experta, es la recomendación directa de los médicos de familia. "Si su médico se lo recomienda, la mayoría de las personas siguen esa recomendación", explicó, haciendo énfasis en la confianza que los pacientes depositan en los profesionales de la salud.
Por su parte, Trilla destacó la importancia de un enfoque de marketing social cuando se trata de promover la vacunación. "No son relojes ni iPads, pero son vacunas, y alguien tiene que decirnos cómo venderle la idea de vacunarse a una persona mayor, con qué tipo de mensajes, a través de qué canales y con qué ejemplos", señaló.
El experto también expresó su preocupación por el impacto de las redes sociales en la difusión de información errónea. "Las redes sociales se van a convertir en la selva absoluta si no se regula", advirtió, señalando que la desinformación es una amenaza real sin el debido fact-checking. "Debemos intentar anticiparnos a los bulos y desmentirlos antes de que circulen y, cuando alguien ya haya dicho que la vacuna es negativa, debemos ir a la contra con información clara y verificada", añadió.
Respecto a este tema, Federico García añadió un par de puntos sobre la gestión de la información y la desinformación, especialmente en las redes sociales. "Creo que es fundamental el papel de la sociedad científica en este sentido”. “Debemos estar vigilantes a los mensajes desinformativos y, desde las sociedades científicas, hacer comunicados en contra de estos bulos", señaló.
Por otro lado, propuso ampliar la red de actores involucrados en la promoción de la vacunación. "A lo mejor hay que pensar también en otros actores que puedan ayudar, como la farmacia comunitaria, que tiene mucho acceso a población vulnerable, o incluso ONG, estos actores pueden ser de gran ayuda para incrementar las tasas de vacunación, siempre bajo el control de profesionales acreditados", aseguró.